Parece que me ha perdonado

16 3 6
                                        

¡Estoy tan contenta! hoy a sucedido algo que no me esperaba, que anhelaba mucho, me moría por ello. Y es que al parecer Stephan me ha perdonado.

Hoy al entrar a nuestro chat solo por curiosidad, me topé con que podía enviarle mensajes. No dijo nada pero me desbloqueó y eso me emocionó tanto que boté algunas lágrimas.

Daba vergüenza escribirle y habría esperado a que él tomara la iniciativa, quien sabe, tal vez solo lo hizo porque le daba pena que sigamos así, o capaz necesita dinero, o qué sé yo.

Pero una noche no aguanté más la angustia y en un momento de desesperación le escribí. Quería decirle varias cosas y sin embargo sólo me limité a un patético; Hola

Stephan: Que mrd quieres

Auch

Sue: Sigues enojado?

Stephan: Dime, qué quieres?

Sue: Eh, nada, solo saber cómo estás...

Stephan: 👍

Me dolió y me quedé callada, después de todo, le había escrito cuando creía desmayarme de una migraña, mas ya me estaba recuperando. No obstante... Él... ¿Por qué no podía tener consideración y preocuparse por mí? ¿Por qué no podía quererme siquiera un poco? ¿Por qué tenía que ser tan frío? ¿¡Por qué!?

Por qué cambió tanto? En 2019 era lo contrario... Era... diferente en varios aspectos, era tan lindo. El chico de ese año sí me habría dado una oportunidad, o más.

Por la noche le escribí a Danna para quedar donde la vería. Yo quería verla. La extrañaba tanto, a mi querida y buena amiga, la más dulce.

Sin embargo, ella no contestaba, es más ignoraba mis mensajes.

Sue: Hola Danna? Cuando nos vemos?? 😊😊🥺

Sue: Creo que sé que podríamos hacer para pasar el rato...

Sue: Danna??

Sue: Estás ahí?

Excelente, fui una tonta haciéndome falsas esperanzas de un reencuentro de amigas, claro. Una está en otro país haciendo su vida, con un futuro prometedor gracias a su adinerada familia, y la otra está tan tranquila y metida en lo suyo, sin más preocupaciones que el trabajo y el instituto. ¿Y yo? Ensimismada en mi miseria.

Y por cierto, la del futuro prometedor, Audrey, me bloqueó.

Me ha eliminado de su vida.

Maldita zorra, por eso tu papá se murió.

Y me alegro. Podrías ser genial, increíble, pero sin su presencia, porque él nunca lo verá. Él no te crió, nunca tuvieron una buena relación y ahora...
Está muerto.

Lloras, lloras y lloras. No lo suficiente.

Sonreí, tratando de consolarme con mis grotescos pensamientos.

La realidad era que me había quedado sola, sin nadie a quién acudir.

Oh, Dios.

¿Hace cuánto me abandonaste?

The End Donde viven las historias. Descúbrelo ahora