Solo quedan cuatro días...
El tiempo pasó a una velocidad exorbitante que mis ojos se perdieron en su recuerdo, por eso estoy tan desorientado. Ahora lo entiendo. Yo... Me perdí demasiado en su sonrisa, me enganché con su frialdad y me enamoré de su bondad. Qué voluble...
Lo qué es tener trastorno límite de personalidad...
...
Solo quedan cuatro días para volverlo a ver, y aún no cuento con el dinero para pagar una noche, necesito hacerlo otra vez con alguien más. Necesito tanto ese dinero. Mi puta y jodida felicidad lo vale, es una droga como tal. Es mi droga. Es mi destrucción y está bien.
¿Cómo comenzó esto?
Me enamoré a primera vista de él, de su extroversión, de su alegría, de su físico, de su despreocupación.
De su amabilidad...
Conmigo.
Yo me sentaba sola en el aula sin ni que una mosca se me parara. Pero llegó él.
—¿Hola, cómo te llamas?
—Su-sue...
Me sorprendí que una voz masculina se me acercara, y cuando levanté la mirada encontré un niño de cabello castaño tan suave y ojos claros muy bonitos.
—¿Sue, eh? Lindo nombre, como la portadora. —sonrió. Una sonrisa preciosa que brillaba con luz propia.
—Gracias... ¿Y tú cómo te llamas? —me puse roja.
—Me llamo Stephan... ¿Quieres que seamos amigos? —preguntó sin más.
O la ocasión en la que le devolví su libro que había dejado luego de irse al terminar clases y que yo había encontrado.
—Muchas gracias, Sue. Me habrían regañado mucho por perderlo de no ser por ti.
O cuando me animaba a exponer sin pena el tema que nos dejaba la profesora. Me daba ánimos, era tan lindo sentir el apoyo de alguien en ese salón aunque fuera una sola persona.
—Aplausos. ¡Lo hiciste muy bien, Sue! —me llenó de aplausos y una sonrisa orgullosa que mi corazón derritió.
La única persona que me quería de todos mis compañeros de escuela.
Pero, espera.
Dije que me fijé en su alegría? Si él ya no es así... Es más frío, o al menos conmigo, ya no lo veo seguido, ya no siquiera sé cómo se relaciona con otros, la última que estuvo en el colegio fue antes del servicio militar, era ya algo firme después de dos años del virus que afectó al mundo. Entonces, él ya no es el mismo.
¿Por qué lo sigo amando aún cuando me hizo sufrir demasiado?
Es realmente su físico lo único que me importa?
Realmente me estoy volviendo loca.
Pero en algunos momentos esto me encanta, y en otras ocasiones es lo peor. Bueno, qué más da. Lo amé cinco años, ya no puedo dar marcha atrás.
Recuerda que... Una vez intentaste olvidarte de él, no funcionó. JAMÁS funcionará.
"Estaban en la escuela, ahora ya no se verán, ya fue, ya pasó, ya no hay la necesidad de seguir obsesi..."
JAMÁS FUNCIONARÁ.
El es mi agridulce final.
Así quiero que lo sea.
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The End
SonstigesSue se siente perdida y sin rumbo en la vida. Sue, esta algo loca. Harta, escribe un diario para su desahogo, el diario de sus obsesiones y deseos más profundos. Específicamente su obsesión por él; Su ex compañero de colegio, un chico que parece...
