Me diría eso sí me conociera?
Mi madre ya no me conoce lo suficiente...
Ellos ya no me conocen, o al menos no del todo.
Agrando la lista de secretos que guardo y no le cuento mis problemas debido a su esquizofrenia incurable, aunque esté bajo tratamiento... ese mal sigue ahí.
¿Cómo contarle sin destrozarla? Ya la herí varias veces y me carcome la culpa que me invade después, es desagradable cuando sé que ya no puedo cambiar. Seguramente lloraría, gritaría, enloquecería.
Y si no estoy yo finalmente, tal vez se suicidaría.
Pero no es fan de esa idea, así que, repito, no sé nada.
"Quién se arrepiente es doblemente miserable"
Ya no quiero ser miserable...
Todos hablan como si no hubiera intentado cambiar, lo hice muchas veces. Ya me cansé, simplemente yo soy así, siempre he sido así.
Esas cosas que ella desconoce... si las supiera mi familia estaría tan decepcionada, incluso peor que ahora. Y duele eso, un poco, bastante, como para huir de esos pensamientos.
Y pesar de todo, desde que era pequeña, a los ocho, nueve, diez, once, una parte de mí tenía ya esa... ¿cómo llamarlo? No sé qué nombre definiría mejor. Pero tenía ese algo que me hacía menos normal y difícil de amigar con los demás. Esa pequeña oscuridad que visitamos en nuestros peores momentos, regresan, como sombras, regresan... a tu mente, y envuelven tu cabeza en un manto. Te encierras en la burbuja que te permite vivir más o menos en tranquilidad artificial, no es más que momentánea.
Hoy, como siempre, me dediqué a mis vicios, ya solo quiero vivir como me da la gana, y aún así es lioso. Mente y salud, están mal los dos. Llevan un gran esfuerzo los dos, esfuerzo que me cansé de dar.
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The End
De TodoSue se siente perdida y sin rumbo en la vida. Sue, esta algo loca. Harta, escribe un diario para su desahogo, el diario de sus obsesiones y deseos más profundos. Específicamente su obsesión por él; Su ex compañero de colegio, un chico que parece...
