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[Wanda]

Desperte gracias a la ráfaga de viento que se filtra por la ventana, había pasado media mañana sin yo darme cuenta, busque mi celular entre las sábanas aún con los ojos a medio abrir. Tenía un mensaje de Natasha.

-"ya es hora de que vayas llegando ¿No?"

Deje el celular aún lado, no le responderé ahora, no puedo leer sus mensajes apurandome y recordándome su puntualidad, respondabilidad, no estoy lista para vivir eso nuevamente. Thena salió de su cuarto ya vestida, lista para comenzar con su rutina.

-Al fin te despiertas- dijo ella con sus zapatos en la mano.

-¿Por que no me despertaste?

-Te veías tan cómoda que no tuve el corazón para hacerlo- respondió fingiendo cara de ternura.

-Tenia que estar en la casa de Natasha justo ahora- levantó sus cejas y me miró con picardía- me lo dijo anoche, tiene cosas que hacer y le va mejor estar en su casa.

-No diré nada, solo que no te dejes llevar, eres muy sentimental e impulsiva, cuidado Wanda- asentí sin decirle nada, ella me conoce y no puedo contradecirla- ¿Necesitas ropa? Toma algo de mi armario y después voy a tu casa.

-Si, eso iba a hacer- rió.

-Lo sé, me avisas cómo van las cosas, tengo que irme, ahí está la cocina, tu sabes que esta también es tu casa- Le agradecí y ella puso sus zapatos en la puerta, tomo si bolso y salió.

Pensé un segundo en enviarle un mensaje a Natasha para avisarle que tardaré un poco pero una vez más, no quiero leerla diciéndome que no he cambiado nada... No lo he hecho pero no quiero que ella me lo diga, no tiene derecho de hacerlo.

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Salí hace unos minutos, tomé una ducha, algo del armario de Thena y dejé mi ropa en su lugar, no comí nada, no suelo estar acostumbrada a tener tiempo para desayunar así que no hay problema con tener el estómago vacío hasta la hora del almuerzo. Los mensajes de Natasha se acumulaban, pregunta si no voy a ir, si no quiero seguir con el contrato, debe estar estresada pero no lo tomaré personal, no tengo por qué hacerlo y tengo que tener en cuenta que ya no somos lo de antes y ahora... No la conozco.

Solo es mi socia.

Llegué media hora después a la dirección que ella me había enviado en la madrugada, estacione en frente y subí muy tranquila, sin presiones, por algo no tengo jefe ¿no?

Toqué el timbre y ella abrió con su frente arrugada, sus ojos hechos llamas y su cabello alborotado de tanto moverlo por el estrés... Supongo.

-Buenos días- murmuré formando una sonrisa en mis labios.

Ella giro los ojos y fue a sentarse de nuevo, yo pasé y cerré la puerta.

Me quedé de pie sin entrar del todo mirando como se acomoda posiblemente en la posición que estaba antes de mi llegada, hay una carpeta en el centro de la mesita que está frente a ella, unos papeles a su lado y ella tiene otra carpeta que puso en sus piernas al sentarse de un color diferente.

-Sigue- señaló un sofá individual que queda al lado del que ella está.

-vi una cafetería muy cerca de aquí ¿No quieres ir a trabajar allí?

-Me molesta que me vean trabajar, y si quisiera mover todo esto que tengo acá te habría visto en mi oficina ¿No lo crees?- Asentí con una sonrisa falsa.

-Pense que podía aprovechar para desayunar.

-Tardaste un siglo y ¿Ni siquiera desayunaste?

-Mi alarma no sonó, salí directo para acá.

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