Nos hemos cambiado, ahora las dos llevamos pantalón de mezclilla y una playera gris, con una sudadera negra. Cada quien tomó una mochila, en la de Cath iba lo principal, comida, agua, cambio de ropa, y en la mía iba una soga, dos navajas pequeñas y algo que los ángeles llaman "piedras del poder" Catherine me explico que son mágicas y te ayudan a protegerte contra la magia de los demonios, claro, no son del todo efectivas, estas piedras son pequeñas pero pesan como no tienes idea.
— ¿Lista? —le digo a Cath, jamás me había dado cuenta de lo hermosa que es y tan solo tiene 14 años, pero vaya que es hermosa
—Supongo —me dice y trata de sonreír, está nerviosa
— ¿Llevas todo? —espero que no olvidemos nada a lo que ella solo asiente —Las situaciones difíciles forjan a las personas más fuertes —le digo, tratando de tranquilizarla a lo que ella solo sonríe para después abalanzarse contra mí y darme un abrazo —Es hora Cath — añado, para después subir el gorro de nuestras sudaderas
Caminamos por el pasillo, este refugio de ángeles es enorme, llevamos caminando mucho tiempo, voy tomando a Cath con mi mano izquierda y en la derecha llevo la linterna
— ¿Qué hora es? —me dice
—Las 3:12 de la mañana —le contesto y veo mi muñeca derecha donde tengo el reloj, una vez que le digo la hora vuelvo a poner mi mirada en el camino
Avanzamos un poco más, y escucho unas voces, no las logro reconocer, pero apago la linterna y le doy un jalón a Cath para que se detenga y antes de que pueda decirme algo le tapó la boca
—Escucha —susurro y ella guarda silencio
Las dos nos pegamos a la pared para que no nos vieran, pero el reflejo de la luz del cuarto que acababan de abrir hacia que sus sombras se reflejaran justo en frente de nosotras.
—Exitosa misión Annabella —le dice una de las personas, Annabella, he escuchado ese nombre antes era la muñeca de la grabación que Linda había hecho
—Lo mismo digo colega, ahora que hemos encontrado a Linda Lancaster y que la elegida está aquí nos será más fácil aniquilarlas —termina Annabella
Catherine abre demasiado sus ojos, parece aterrada pero solo volteo a verla, quiero transmitirle que todo estará bien, después de un suspiro ella vuelve a intentar calmarse.
—Vaya que son unos inútiles —comenta una voz que jamás podría confundir, Annabeth
Seguimos viendo las siluetas, las formas altas y delgadas empezaron a cambiar, ya no eran dos ángeles, eran dos demonios, dos muñecas, Cath grito tan fuerte que nos vieron y por suerte logro llamar la atención de los demás ángeles.
— ¡Annabella atrapa a la elegida! —grita Annabeth a la otra muñeca la cual se transforma en una clase de demonio que jamás había visto
— ¡Corre Catherine! —grito y ella empieza a correr a la salida mientras yo me quedo ahí, no estoy segura de lo que voy a hacer, solo quiero salvar a Cath
— ¡Ayúdenla! —escucho grita, y ángeles aparece a mí alrededor
Ellos comienzan a lanzar rayos de luz de sus manos haciendo que Annabella y Annabeth caigan, pero más demonios comienzan a surgir, no sé de donde, solo sé que aparecen, a lo lejos veo a otro ángel, es Liana, y si me ve seguro me preguntara porque estoy fuera de mi habitación y no puedo dejar que me vea y decirle que pensaba ir por Miles y por su hija, ya que ella no haría nada, así que busqué con la mirada a Cath, hasta que la encontré y salí corriendo tras ella.
—Debemos irnos —comenta alterada
—Como si no lo hubiera notado —digo sarcásticamente
Las dos salimos corriendo por los pasillos, dejando atrás a todos los ángeles y demonios, corrimos demasiado, hasta que encontramos la salida, nos detuvimos pues Cath parece cansada.
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La Elegida
FantasíaAlanna Cavanaugh se mudó con sus padres a una antigua casa la cual tiene un ático que resguarda los secretos que el pasado de quienes habitaban esa casa se llevaron a la tumba. La grabadora que Alanna encontró le reveló todo lo que sucedió, aunque p...
