VIERNES
Otro día más comenzaba en la preparatoria. Salí tarde de casa a paso acelerado para llegar antes de que comience la clase de cálculo, de lo contrario el profesor Mark me regañaría dos veces, una vez por llegar tarde y la otra por no haber hecho la tarea. Elizabeth tenía la culpa. Debí haberle dicho que se estaba muy ocupada para no empezar con la conversación de ayer, pero ahora no podía hacer nada más que apurarme.
Al cabo de unos minutos, llegué al colegio. Me sentí aterrada de ver la hora que era, pero luego vi al hombre que cierra la entrada justo delante de mí.
-Llega tarde señorita -dijo.
-Perdón, no volverá a pasar -dije.
-Eso espero, entre.
-Gracias.
Caminé a paso más acelerado hacia mi salón. Quería correr, pero el cansancio no me dejaba hacerlo. Llegué a las escaleras del edificio que me tocaba y quería subir a toda prisa hacia el tercer piso, pero alguien me lo impidió. Era un chico alto y rubio que bajó a un lado de mí. Mientras bajaba, el mantuvo su mirada en mí. Una mirada bastante rara para mi, pero me gustaba, penetrante y oscura. Nunca lo había visto antes, pero tomé en cuenta de que no conocía ni una cuarta parte de las personas del colegio. Pasó a un lado de mí y accidentalmente me rozó con el brazo. Sentí que perdí el equilibrio y me iba a caer de las escaleras. Solté un grito muy fuerte y traté de agarrarme de algo...
No sabía que había ocurrido, pero luego me di cuenta de que estaba acostada en la camilla del salón de emergencias del colegio.
<< ¿Qué rayos me pasó? >>, Pensé, pero luego recordé que había perdido el equilibrio mientras subía las escaleras. << ¡Dios mío!, ¿Me caí de las escaleras?, ¿Aún sigo viva?, que extraño >>, ese pensamiento invadía mi mente en ese momento.
-¿Señorita?, ¿Puede oírme? -dijo alguien cerca de mí.
-Lindsey, despierta chica -dijo alguien a lo lejos, pero luego identifiqué que era Elizabeth.
Abrí los ojos por completo y sentí que mi cabeza me iba a estallar mientras me levantaba. Me llevé la mano a ella y sentí un montón de vendas humedas. Estaba sintiendo mucho dolor.
-¿Qué... que me pasó? -dije de manera entrecortada.
-Metiste la pata en algo y te resbalaste -dijo Elizabeth.
-No, lo lamento, fui yo, accidentalmente te empujé -dijo el mismo chico de las escaleras, se veía preocupado.
-Pues entonces hay que hacer algo contigo -dijo el médico escolar.
-No, no, el no me empujo, fui yo quien me caí por venir semidormida -contesté para tratar de defender al pobre chico, pero luego sentí risa de lo que dije, ¿Semidormida?, claro que no, me quede hipnotizada viendo a ese chico, eso es lo que paso.
-¿Qué te pasa, de que te ríes chica?, creo que el golpe te dejó estupi... -dijo Elizabeth divertida.
-Nada. Es solo que no estaba "semidormida", más bien estaba "desorientada" -contesté cortando lo que iba a decir ella. -Bueno, pero ahora necesitamos regresar a clases o nos matarán -continué.
-¿Clases?, ah, ¿Acaso no te dije?, el profesor Mark se enfermó. Pidió un permiso para faltar, así que tenemos el resto de la clase libre.
-¿QUE? -dije decepcionada.
-Tampoco va a venir el maestro de la clase siguiente, se fue a Miami. -dijo Elizabeth.
-¿QUE?, ¿Por qué no me dijiste eso antes? -dije mientras comenzaba a odiarla.
-Por me dijiste que no tenías ganas de hablar y no me dejaste decírtelo
-¡Te dije eso porque quería dormirme temprano para la clase de hoy! -declaré.
-¡Te lo iba a decir en ese momento!, ¡Al menos debiste de ayudarme a escoger una ropa interior especifica!, ¡Solo me dijiste, "Ponte algo que se vea sexy"!, y luego... -dijo enojada.
-¡Chicas!, alto, tengo una idea, porque no las invito a comer algo, están comenzando a gritarse -dijo el chico.
-Tienes razón hombre, ¿A dónde nos llevarás? -preguntó Elizabeth más calmada.
-Vamos, les invitaré un helado doble -dijo el chico sonriente.
-De acuerdo -contesté saliendo del salón de emergencias a paso lento, pero luego recordé que el médico aún seguía ahí. -¡Ah!, casi lo olvido, gracias médico, ¿Estaré bien? -dije mientras regresaba a el.
-Si, solo no te quites las vendas hasta que llegues a casa. -dijo un poco sonrojado.
-Si.
Salí de ahí y caminé junto a mis amigos, bueno, junto a Elizabeth y el otro chico guapísimo que me encontré en las escaleras.
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EXTASIS
Teen FictionEXTASIS Lindsey, una chica que llevaba una vida normal en la preparatoria, de forma inesperada se encuentra con un chico amistoso, tentador y con algo verdaderamente unico del que al parecer se ha enamorado, pero él no es lo que ella esperaba, es u...
