Capitulo 23: Una cita de tres

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Llego la mañana, el sol brillaba y los pájaros cantaban, la luz del sol pasó por la ventana dando directo al rostro dormido de Izuku, hizo un mueca de molestia al sentir los rayos del sol, abrió lentamente sus ojos y lo primero que vio fue el techo, miró a su derecho y sonrió al ver que Rias se encontraba durmiendo pacíficamente a su lado, recordando lo que hicieron anoche, se acercó y planto un suave beso en la frente de la pelirroja, eso hizo que ella abriera sus ojos que hicieron contacto con dos ojos verdes, ella le dio una sonrisa.
Rias: Buenos dias, Izuku-dijo con una radiante sonrisa.

Izuku: Buenos días, Rias-dijo con una cálida sonrisa.

Ella se acercó a su rostro y le dio un corto beso en los labios, puso una de sus manos en su pectorales, movió su mano sintiendo los músculos del peliverde.

Rias: Si que nos divertimos anoche-dijo recordando la noche de pasión que tuvieron.

Izuku: Espero que no nos hallan escuchado, no quiero tener que darle una excusa a mi madre-dijo un poco avergonzado.

Ella se río levemente pero luego dio un grito de sorpresa al sentir como una de las manos del pecoso estaba tocando su trasero y la otra tomó uno de sus grandes pechos.

Ella se río levemente pero luego dio un grito de sorpresa al sentir como una de las manos del pecoso estaba tocando su trasero y la otra tomó uno de sus grandes pechos

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Rias: ¿Acaso quieres otra ronda? No sabía que eran un pervertido-dijo seductoramente trazando círculos con su dedo en su pectoral.

Izuku: Aunque te dijera que si, debemos ir a la escuela-dijo con una sonrisa a lo que ella solo suspiro decepcionada.

Luego de haber confesado sus sentimientos y haber tenido sexo con Rias, ya no podía estar avergonzado por verla desnuda, y si lo que dijo sobre las otras chicas era verdad, debía estar preparado para cualquier intento de Kuroka por seducirlo y debía estar preparado para no tartamudear o avergonzarse.

Luego de haberse cambiado ambos bajaron al comedor donde Stella y Kuroka estaban desayunando para irse, aunque la pelirroja le mandaba una mirada asesina a Rias, mientras que Kuroka veía a Izuku como si fuera un conejito indefenso.

Ahora los cuatro se encontraban caminando en dirección a la academia y mientras pasaban los estudiantes tenían diferentes miradas, los varones tenía una mirada de envida, celos y odio, dirigidas a Izuku  mientras que las mujeres una mirada de celos y envidia ¿Por qué tenían esas miradas? Facil, Rias iba caminado mientras abrazaba el brazo de Izuku pegándolo en sus pechos teniendo una sonrisa, y el peliverde parecía no molestarle, incluso tenía una sonrisa.

Ahora los cuatro se encontraban caminando en dirección a la academia y mientras pasaban los estudiantes tenían diferentes miradas, los varones tenía una mirada de envida, celos y odio, dirigidas a Izuku  mientras que las mujeres una mirada de celo...

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