donde a Rey le gustaba Margarita desde sus siete años hasta que ella se muda y desaparecen esos sentimientos. Pero ¿que pasa si ella vuelve? ¿Volvera a sentir lo mismo?.
Anoche no dormí mucho, aunque mis amigas se quedaron a hacerme compañia no podia dejar de sobrepensar. Rey me habia mandado muchos mensajes los cuales leí pero no respondí ¿Como podia darle la cara para esto?.
Eran las seis de la tarde y yo seguia en mi cama, Zeki, Unica y Alaska se fueron mas temprano. Daisy no queria dejarme sola entonces se quedó.
— Mar, no podes estar todo el dia acostada. — habló Daisy. — Porfavor, hagamos algo. Salgamos a caminar.
Negue. — No puedo. — hablé. — Todavia no lo entiendo, sabes. — dije con un nudo en la garganta. — ¿Por que?.
Daisy suspiro. — A veces no tenemos que entender todo, amiga. Simplemente lo hacen porque si, pero vos no mereces todo esto y el va a tener que explicar muchas cosas..
— No, no quiero verlo, no quiero escucharlo, no quiero nada mas de el. Nunca mas. — hablé. — Aparte por algo nunca me hablo de ella.. ahora me cierran un par de cosas.
Daisy me abrazó. — Vas a estar bien, tocayarita. Te lo prometo.
Intente sonreirle. Seguiamos abrazadas hasta que a Daisy empezo a sonarle el celular, era una llamada de Pipe.
— Perdón. — habló para despues atender. — Hola amor, ¿paso algo? — saludó. — Dale, ¿donde esta?. Okey, en diez estoy ahi. Te amo. — fue lo ultimo que dijo para cortar.
— ¿Todo bien?. — pregunte.
— Si, pasa que Pipe se olvido la billetera en el auto y se la tengo que alcanzar hasta el bar. — hizo una mueca. — ¿Me esperas?. — preguntó.
Negue. — No, vamos. Te acompaño.
— Pero Mar, puede estar Rey. ¿Estas segura?. — volvió a preguntar preocupada. — No quiero verte mal, amiga.
— Te espero afuera, Dai. — sonreí. — Aparte no creo que este en el bar..
Una vez que me prepare y me puse algo casi decente, agarramos el auto y emprendimos camino para el bar escuchando música.
REY
Anoche termine cansadisimo aunque feliz porque todo salió muy bien. No habia entrado a ninguna red social solamente le habia mandado algunos mensajes a Margarita pero no me contesto ninguno y no iba a negar que me senti un poco mal por eso.
Ya estabamos en Buenos Aires, subimos al auto las valijas y nos despedimos del resto del equipo de la productora.
— ¿Que te pasa a vos que estas tan callado?. — pregunto Otto.
— Nada, anoche le escribi a Margarita pero el clavo el visto. — dije preocupado. — ¿Estara bien?.
— Seguro se colgo, ahora cuando lleguemos seguro la ves, tranqui.
Suspire. — Eso espero.
El viaje transcurrio en silencio pero tranquilo, lo que si habia muchisimo transito pero llegamos, una vez que Otto me dejo en mi casa, nos despedimos y entre, salude a mis papás y a mi hermanito y me fui a mi pieza, deje la valija, me busque ropa y me pegue una ducha rapida porque tenia que ir al bar.
Una vez listo, agarre las llaves del auto y me fui.
Salude a Pipe y Jano que estaban en el bar, estuvimos charlando un rato yo seguia escribiendole a Margarita pero no me contestaba, ni siquiera los abría. Me ilusione cuando vi que marcaban la tilde azul, pero de un segundo a otro me dejo de aparecer su foto de perfil.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.