Cuando Gina vio a su nieta por primera vez, no pudo evitar asociarla con una flor de gracidea, pequeña, fragil, delicada pero sin duda con una belleza sin igual que atraía las miradas de todos a su alrededor.
Ella era una pequeña flor que poco a poco se abría abriendo y creciendo, cada petalo abriéndose poco a poco, Gina solo esperaba verla florecer por completo.
La vida parecía sonreírle a su pequeña gracidea.
Entonces, ¿por qué su pequeña gracidea se estaba marchitando?
Los petalos brillantes se estaban volviendo opacos, la chispa brillante en los ojos de su nieta se estaba apagando, decaídos, como una flor que perdía la vida ¿por qué estaba sucediendo esto?
La última vez que había visto a su nieta, fue por video llamada, estaba sonriendo, entusiasmada, contandole sobre los sucesos del día de la amistad, como gano una nueva amiga, las comisiones que había estado tomando y como le iba en la escuela.
Eso fue hace aproximadamente un mes o dos. Gina desearía tener buena memoria para llamar a su nieta y a su hijo seguido.
Entonces, Sabine le contó que algo le estaba pasando a Marinette. Su pequeña hada por alguna razón, había sido expulsada de su escuela y luego reinsertada.
¿Por qué sucedió eso? Esa era la pregunta principal que seguía carcomiendo a Gina. Pero a pesar de no saber la causa de ese suceso, hizo que su nieta se sintiera deprimida, y en una ciudad con un supervillano que convertía a la gente en villanos a través de las emociones negativas, fue un signo de alarma.
Gina había tomado un vuelo de último minuto a París, no esperaría dos semanas más para visitarla. Tampoco le exigió explicaciones a Sabine o a Tom sobre los sucesos, estaba decidida a averiguarlo por su cuenta.
Su mente solo giraba en torno a su nieta, y lo que podría pasar si ese monstruo enviaba una mariposa negra hacía ella.
Esta vez, ella no dudo, agarro la pokébola de Eevee y dejó a Reuniclus con Lorenzo.
Ver a su nieta como ella misma y no como en un monstruo convertido por HawkMoth hizo que el corazón de Gina temblara con alivio. Un peso fue quitado de encima de ella, pero ese alivio se convirtió en preopación cuando vio los ojos azules de su nieta, normalmente brillantes, opacos.
El lenguaje corporal de su nieta era tenso supo que vino aquí para saber que estaba pasando, estaba nerviosa, aprensiva. Nunca vio a su nieta actuar así con ella.
Ella pidió hablar en privacidad, no quería que Sabine - para gran preocupación de Gina y su nuera misma - supiera.
Gina se pregunto nuevamente que paso para que su nieta no quisiera que su madre escuchara lo que pasaba.
Tuvo que hacer un intercambio con Marinette para saber que pasaba finalmente. Y cree que es justo. Ha estado huyendo de esto por mucho tiempo, era hora de que Marinette supiera de los pokémon.
La sorpresa de Marinette fue esperada, pero fue la aceptación hacía Blastoise fue algo que Gina había estado esperando por mucho tiempo. Ella dejó que Blastoise pusiera su cabeza en su regazo, sin intentar apartarlo, más bien, con una curiosidad en sus ojos que hacía que brillaran.
Le contó sobre la separación, sobre la guerra que separo a los humanos y pokémon, los lazos que no debían ser rotos fueron separados cruelmente por ambiciones de otros. Como fue difícil para ella y Rolland estar juntos debido a los mundos diferentes en los que fueron criados. Le contó sobre Munchlax, sobre como él y Tom pasaban su tiempo juntos, su separación, la razón por la que ella no pudo saber sobre los pokémon antes.
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Brillant Sparkle: Side Stories
AventuraLos puntos de vista de Adrien y el resto a medida de que la partida de Marinette a Kalos se asienta en ellos. Fragmentos del pasado de cómo terminaron en esta situación refuerza su determinación por seguir avanzando.
