—Está ocupado!!—dijo Vargas molesto cuando por segunda vez alguien tocaba la puerta del baño.
—Por que no termina de una vez...—respondió la persona de afuera y la escuchó irse.
—Escuchaste linda!!—susurro entrecortado en la oreja de la mujer que hace un par de minutos le había entregado una nota invitándole al baño.
—Si...Aggg!!!—Vargas empujó más fuerte. Ella se sostuvo contra la pared y miraba su cara en el espejo,el sudor escurría por su frente al igual que por la del hombre que la estaba cojiendo tan bien a pesar del poco e incómodo espacio del que disponía.
—Te gusta lo que ves?–dijo sinicamente.
—Si...—el la embistió más fuerte.—Ya no por favor...
—Shh...Shh... sin gritar lo olvidas.—El le tapo la boca y solo la escuchó gimotear y eso lo puso más. Salió de ella y le dio la vuelta.—Te ves tan bien así... sudada y mojada solo para mi. Ven aquí y terminemos con esto de una vez, no quiero que nos interrumpan de nuevo.—dijo sentándose en el inodoro.
Ella se deslizó suave en él y comenzó a moverse hasta que él le tomó las caderas y marcó el ritmo de las embestidas. La sintió apretárselo y esa fue la señal para que la besara y las personas fuera no escucharan sus gritos.
—Eso fue increíble—Le dijo una vez que lo sintió salir de ella.—No yo me encargo.—dijo tomándolo en sus manos y deshacerse del preservativo.—Quiero que sepa que es del mejor sexo que e tenido en mucho tiempo.—dijo acomodando su pantalón y arreglándose un poco el pelo. Le dio un beso en los labios y salió. Vargas la siguió un par de minutos después y el resto del vuelo se ignoraron mutuamente.
.
.
.
.
.
.
.
Vargas llegó a la oficina la mañana después de tocar tierra. Nada había cambiado,excepto un par de personas nuevas y después del almuerzo conocería a su nuevo compañero.
Laswell lo mando llamar por la tarde.
—Buenas tardes.—saludó al entrar, pudo reconocer que entre los presentes había una mujer. Y no,no era cualquier mujer. Podía tener el cabello recogido y un elegante traje sastre plateado,tacos de 15 centímetros y el mejor maquillaje que había visto,y aún así la reconocería en cualquier lugar del mundo.
—Alejandro ella es Dolores Brockmann será tu compañera a partir de mañana.
—Alejandro Vargas.—la saludó,ella estrechó su mano. Esa misma mano que hace doce horas le estaba dando atención donde más lo necesitaba.
—Dolores Brockmann.—Respondió fría, como si haber cojido en el baño de un avión en pleno vuelo a Londres nunca hubiera pasado.
Como si...no quisieran quitarse la ropa en ese mismo momento,ignorar a Laswell y cojer encima de ese escritorio.
ESTÁS LEYENDO
ALEJANDRO VARGAS ONE SHOT
FanfictionAl ver el poco contenido de mi Daddy Vargas me veo en la obligación de crearlo. Gocemos.
