12. estoy orgulloso de ti... de todos ustedes.

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Unas semanas después de su cumpleaños y de aquel incidente en el bosque, donde solamente recordaba ser abrazada por su tío bajo las miradas preocupadas de sus compañeros, la vida de [T/N] había retomado su ritmo habitual. Las misiones continuaban, su entrenamiento se intensificaba, y las risas compartidas con Shikamaru, Ino y Chōji seguían siendo una constante en su día a día.

La joven kunoichi no podía estar más agradecida por la vida tranquila que llevaba en la aldea, aunque una sombra empezaba a cernirse sobre ellos con la noticia de la creciente actividad de la organización Akatsuki.

—Escuchen bien —la voz de Kakashi resonó durante una de las reuniones del equipo siete y diez—. Por ahora, la amenaza de Akatsuki ha estado aumentando en diferentes regiones. Estén alerta en sus próximas misiones, no bajen la guardia bajo ninguna circunstancia; porque ellos no dudarán un segundo en atacarlos.

[T/N], quien aún mantenía cierta distancia emocional con todo lo relacionado con el dolor del pasado, decidió enfocarse únicamente en su entrenamiento. Lo último que quería era verse débil en batalla. Sin embargo, una misión inesperada junto a su equipo, la obligó a dejar su entrenamiento para después.

El viento soplaba con fuerza cuando [T/N], Shikamaru, Ino y Chōji se reunieron con Asuma en los límites de la aldea. Habían recibido un informe urgente de un ataque cerca de un pequeño templo en el País del Fuego. Akatsuki había sido vista en la zona, y el equipo fue enviado de inmediato para detenerlos.

—No bajen la guardia —indicó Asuma con firmeza, ajustando sus guantes de batalla—. Esta gente no es como los enemigos a los que estamos acostumbrados.

—Lo sabemos, tío —respondió [T/N] con una leve sonrisa, aunque sus ojos reflejaban cierta preocupación. Desde pequeña, Asuma había sido una figura fundamental en su vida, no solo como líder, sino como familia. Él la había entrenado, la había visto crecer y, en momentos difíciles, había sido un apoyo incondicional.

La caminata hacia el templo fue tensa. Shikamaru caminaba junto a [T/N], observándola de reojo.

—No tienes que forzarte tanto —le dijo en voz baja—. Parece que llevas días sin descansar bien.

—Estoy bien, Shika —respondió ella, sonriendo ligeramente. Shikamaru siempre tenía esa habilidad para leerla, incluso cuando intentaba ocultar sus sentimientos.

Cuando finalmente llegaron, el escenario ante ellos fue desolador. El templo estaba en ruinas, y los monjes que lo habitaban yacían derrotados. En el centro de la destrucción, dos figuras se alzaban imponentes: Hidan, con su guadaña de tres puntas manchada de sangre, y Kakuzu, observándolos con frialdad.

—Vaya, vaya, ¿otro grupo de shinobi listos para morir? —rió Hidan con voz burlona.

Asuma avanzó al frente, su mirada seria y determinada.

—¡Equipo 10, prepárense para el combate! —gritó.

[T/N] desenfundó su kunai, posicionándose al lado de Shikamaru mientras el equipo se organizaba. El corazón le latía con fuerza, pero no por miedo. Era una mezcla de adrenalina y la firme determinación de proteger a su tío y a sus amigos.

—No nos subestimen —murmuró [T/N], sus ojos clavados en Hidan.

La pelea estalló con una violencia inesperada. Asuma, con sus cuchillas de chakra encendidas, se lanzó directamente hacia Hidan, mientras [T/N], Shikamaru y los demás se ocupaban de apoyar con ataques a distancia y trampas cuidadosamente planificadas.

—¡Shikamaru, inmovilízalo! —gritó [T/N] mientras lanzaba varios kunai con sellos explosivos hacia Hidan.

—¡Estoy en eso! —respondió Shikamaru, activando su Jutsu de Sombra.

𝐅𝐀𝐓𝐔𝐌 ; 𝐔𝐂𝐇𝐈𝐇𝐀 𝐒𝐀𝐒𝐔𝐊𝐄Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora