El viento se colaba entre los árboles como un susurro sombrío. Cada brisa parecía cargada de tristeza, como si la propia naturaleza sintiera el dolor que envolvía el aire.
La luna, fría y distante, observaba todo desde lo alto, como una testigo muda de la tormenta emocional que azotaba el corazón de [T/N]. Ella estaba allí, parada frente a Sasuke, casi inmóvil, como si el peso de sus palabras la hubiera petrificado.
Sus ojos, llenos de esperanza y amor, ahora reflejaban sólo confusión y dolor. El silencio se extendió entre ellos, y aunque Sasuke no la miraba directamente, sentía su presencia, tan cercana, tan frágil, y al mismo tiempo, tan ajena.
—¿Por qué, Sasuke?—La voz de [T/N] temblaba, casi quebrándose en cada palabra.—¿Por qué me haces esto?
Sasuke no respondía de inmediato. Su mirada estaba perdida en el horizonte, como si buscara algo más allá de ella, algo que lo llamaba, que lo arrastraba. Cada segundo de silencio se alargaba como una condena. Sabía que lo que iba a decirle la destruiría, pero también sabía que era la única forma de protegerla, aunque el precio fuera más alto de lo que su corazón podía soportar.
Finalmente, sus labios se movieron, pero las palabras que salieron de su boca fueron más duras que cualquier golpe físico.
—No eres suficiente.—Sasuke habló con voz fría, vacía, como si de alguna manera ya la hubiera perdido.—Lo que hago, lo que tengo que hacer, no tiene cabida para alguien como tú.
[T/N] sintió que el aire se le escapaba del pecho, como si esas palabras la hubieran golpeado directamente en el alma. ¿Cómo podía ser tan cruel? Había luchado por tanto tiempo para estar a su lado, había creído en su amor, en la promesa de que juntos podrían enfrentar cualquier cosa. Pero ahora, todo eso se desmoronaba, desvaneciéndose como un sueño roto.
—No... Sasuke, no entiendo.—Sus palabras salieron entrecortadas, con la voz llena de desesperación.—¿Qué estás diciendo? ¿Por qué ahora? Después de todo lo que hemos pasado... ¿todo esto no significa nada para ti?
[T/N] dio un paso hacia él, con las lágrimas a punto de caer, la angustia reflejada en cada movimiento. No podía creer lo que estaba escuchando, lo que estaba viviendo. Las palabras de Sasuke la atravesaban, pero no podía dejar que se quedaran ahí. No podía permitir que él destruyera todo de esa manera tan cruel.
—¡Tú fuiste el que pidió estar conmigo!—Su voz, aunque temblorosa, resonó con furia y dolor. —¡Tú me dijiste que me amabas! ¡Tú me dijiste que estabas enamorado de mí! ¡No puedes darme esto ahora, Sasuke! ¡No puedes decirme que no sientes nada cuando fuiste tú quien empezó todo esto! ¡Tú... tú también me querías!
Sasuke sintió que un nudo se le formaba en la garganta, pero se negó a ceder. En su pecho, el dolor y el amor intentaban emerger, pero los reprimía, lo ocultaba con más odio, con más crueldad. No podía permitirle ver la debilidad que lo estaba consumiendo. No podía ceder. Tenía que hacerle daño para que ella lo dejara ir, para que la verdad se quedara oculta bajo su fachada.
Con una mirada dura, se cruzó de brazos y desvió la mirada, como si no pudiera soportar verla. Las palabras que salieron de su boca eran frías, implacables, como una daga clavándose en el alma de [T/N].
—Todo eso fue un desliz.—La voz de Sasuke era casi un susurro, pero cargada de veneno.—Tenía envidia de Naruto. Nunca fue amor, [T/N]. Solo... una distracción, un momento de debilidad. No siento nada por ti. Fue solo un capricho. Tú te enamoraste sola de mí, no fue mi culpa.
[T/N] retrocedió, como si cada palabra de Sasuke la empujara más y más lejos. Un dolor inmenso se apoderó de ella, más fuerte que nunca. ¿Cómo podía ser tan cruel? ¿Cómo podía mirar sus recuerdos, los momentos que habían compartido, y simplemente desecharlos con esas palabras tan hirientes?
No podía creerlo. No podía creer lo que Sasuke le estaba diciendo. Cada palabra suya era un golpe que la derribaba, que la dejaba sin aliento. ¿Cómo podía él hacerle esto? ¿Después de todo lo que habían compartido? Después de todo lo que había sacrificado por él, cómo podía simplemente apartarla de esa manera, con tanto desprecio, como si ella fuera una carga que ya no quería cargar.
—No... no puede ser...—Su voz se quebró completamente, su alma destrozada por lo que él acababa de decir—¿Eso es todo lo que significó para ti? ¿Un simple desliz? ¡No te reconozco, Sasuke! ¡Nunca te reconocí por completo, pero... esto... esto me destruye! ¿Cómo puedes decirme que no sientes nada después de todo lo que compartimos?
Sasuke sintió un dolor insoportable al escuchar esas palabras, pero se obligó a mantener la expresión vacía, a seguir con su mentira cruel.
Las emociones que se agolpaban en su pecho, la angustia de perderla, la rabia de haber llegado a este punto, todo eso luchaba por salir, pero Sasuke lo ahogó con más odio, con más indiferencia.
Tenía que ser firme, tenía que rechazarla, aunque su corazón se estuviera rompiendo.
—Estás equivocada. —Sasuke dio un paso atrás, como si todo fuera una simple batalla que ya había ganado. —Yo no te quiero, [T/N]. Y no hay nada que puedas hacer para cambiar eso. Ya no hay vuelta atrás.
[T/N] miró a Sasuke, viendo a la persona que había amado con tanta intensidad convertirse en un desconocido, alguien que ya no la amaba, que la estaba desterrando de su vida con un desprecio tan frío que no podía soportarlo. Intentó acercarse a él, pero él dio otro paso atrás, alejándose de su alcance.
Cada paso que daba era un clavo más en el ataúd de su relación. El dolor la envolvía como una niebla densa, oscura. No podía respirar, no podía entender. Todo lo que había sido tan perfecto ahora estaba desmoronándose, cayendo en pedazos a su alrededor.
—Olvídame.—Sasuke dijo finalmente, su voz ahora una sombra de lo que alguna vez fue. —Es lo mejor para los dos. Adiós, [T/N].
Y con esas palabras, Sasuke se dio la vuelta y se alejó, dejando atrás a [T/N], quien se quedó allí, sola en la oscuridad, con el corazón hecho trizas. Sus lágrimas caían ahora sin control, arrastrando consigo la esperanza, el amor, todo lo que había sido y ya no sería más.
La figura de Sasuke se desvaneció en la distancia, y con ella, sus sueños, sus ilusiones.
[T/N] se quedó allí, sola en la oscuridad, mientras su alma se hundía más y más en la desesperación. Las lágrimas caían sin cesar, y su corazón, aunque lleno de amor por él, ya no podía ignorar la cruel verdad: Sasuke ya no era el chico del que se había enamorado.
Se desplomó en el suelo, su cuerpo temblando de dolor. El viento le helaba la piel, pero ni eso era tan frío como el vacío que ahora sentía en su pecho. Sasuke se había ido, y con él, una parte de ella misma. Había dado todo por él, y ahora... todo se había ido al abismo.
Nada sería lo mismo después de esa noche.
Nada.
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