CAPÍTILO 10

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"¿Lista para partir?"

"Todo listo Chilli." Le respondí a mi hermana mientras abrochaba mi cinturón de seguridad.

Actualmente nos encontrábamos Chilli, Weis y yo en el auto de mi hermana. Eran alrededor de las nueve de la mañana, y mis sobrinas ya habían sido dejadas en la escuela por Bandit.

El fin de semana transcurrió sin ningún incidente. Luego de regresar del parque, donde Weis había hecho una nueva amiga, pasamos el día tranquilamente. Me preocupaba que mis sobrinas molestaran mucho a Weis para jugar, pero cuando este se negó y prefirió leer, lo aceptaron bastante rápido. Principalmente porque fui yo quien ocupó su lugar.

Después de años, finalmente pasé casi un día entero jugando con mis sobrinas, y fue divertido, eran pequeñas bolas de energía. Las acompañé desde hacer una fiesta de té, hasta jugar con sus peluches.

Por otro lado, Weis estuvo toda la tarde perdido en libros que Bandit le prestó, todos de historia y algunos artículos de arqueología. Las niñas presionaron una vez más con el tema de la pijamada, pero sabiendo lo que opinaba Weis de todo el asunto, les dije que actualmente a él se le dificultaba dormir sin mí, lo cual me valió una mirada feroz, pero a la vez tierna del niño.

El lunes, Chilli fue la encargada de llevar a las niñas a la escuela, me ofrecí a acompañarla, pero ella se negó, ya que luego de dejarlas iría al trabajo. Así que ayer estuve con Bandit todo el día.

Luego de que Chilli partiera, Weis y yo hicimos nuestra rutina de ejercicio, Bandit se unió a nosotros por un tiempo, ya que casi era su horario de trabajo. Afortunadamente hoy teletrabajaba, y Weis le pidió permiso para acompañarlo y verlo en acción. Bandit acepto encantado.

Mientras me ocupaba del almuerzo, los escuché discutir, algo de un videojuego, si la segunda entrega era mejor que la tercera. Lo curioso fue que la discusión no era por cual era mejor, ambos coincidían que era el dos, la discusión era porque a Weis le gustaba más el tercero, y a Bandit el segundo. Cuando les pregunté la diferencia, Weis simplemente dijo que le gustaban más las armas de pólvora que las medievales, a lo cual le di la razón.

Curioso. Pensé, Weis sabía esgrima, y aun así prefería las armas de fuego.

Luego de eso, el niño me ayudó en la cocina, y fue ahí cuando le comenté nuestro plan de hoy. Chilli pediría el día libre para acompañarnos al centro comercial. Weis asintió y, luego del almuerzo, me pidió prestado mi celular, queriendo investigar un poco.

Hoy Bandit llevó a las niñas a la escuela, y regresó para darnos el auto y trabajar.

Luego de hacer ejercicio y desayunar, partimos. Weis hizo una mueca cuando Chilli le dijo que se sentara en el asiento para niños, pero si tenía algo que decir, se lo guardó para sí mismo.

"Se durmió bastante rápido, ¿No?" Dijo Chilli.

Miré por el espejo retrovisor, y en efecto, allí estaba el niño sentado en su asiento, roncando.

"Me sorprende lo fácil que se duerme a veces." Le respondí a mi hermana con una sonrisa.

"Si, y eso que no estas a su lado." Me dijo Chilli con un tono de burla. Puse los ojos en blanco y regresé mi vista a la carretera.

Ya estábamos a mitad de camino, así que continuamos hablando de nuestras vidas. Ya nos habíamos puesto al día, pero las historias de mis sobrinas no paraban, sin importar lo mucho que mi hermana hablara de ellas.

"Entonces," Dijo mi hermana en un tono más serio. "¿Ya has pensado sobre la escuela?"

Lo había hecho, pero no estaba segura. Verlo hacer una nueva amiga me hizo feliz, a fin de cuentas, yo había hecho uno propio, pero...

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⏰ Última actualización: Jan 06, 2025 ⏰

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