Kennedy, junto a su hermana, son obligadas por sus abuelos a ir a un internado. Allí, ella comienza a descubrir secretos que no desearía saber.
La vida como la pensó ha cambiado, y todo lo que relacionó con su familia es un engaño.
Todo esto pasará...
Dedicado a: @kjhg_Ircs Muchas gracias por seguir apoyando mi libro y disculpa la tardanza. ^•^
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
KENNEDY
—Separense.
Debíamos ver todas lar áreas posibles de la mansión para hallar a Emil, él nos guiaría a su loca novia que ahora me quiere matar. No la culpo le pegue y la dejé inconsciente. Me detuve frente a la puerta del sótano abierta suspiré y me adentré. Era obvio que entró había alcohol derramado y latas tiradas en el suelo. Suspiré. Ilumié con mi linterna y tomé con la otra mano un pedazo de madera, no iba a dudar de golpear con esto a cualquiera que intenté detenerme.
Fui cautelosa, me mordía la camiseras internas de mis mejillas para controlarme de si veo algo que me asusta y no gritar.
Me detuve frente a un Emil serio que esta sentado sobre un baúl.
Él me ve a los ojos no noto ninguna muestra de ebriedad, lo deduje, fingió para atraernos.
Eres hábil, lo admito.
—Estás aquí, Hofmann.
—¿Dónde está, Molly? Tus jueguitos no me importan, quiero a mi hermana.
Sonríe—Dame a mi novia.
—Yo no la tengo.
Desde la sombras aparecen manos que me toman y cubren mi boca, intentó pelear pero su fuerza me supera.
—¡Cobarde! Se que son tus amigos.
—Dinos donde está.
—¡Sueltenla!
Asher.
No se que ocurrió pero mi cuerpo terminó en el piso y unos brazos me ayudaron a levantarme. Miré a Aleph quien estaba preocupado mientras que Asher sostenía del cuello a Emil. Arnulf iba a intentar golpearlo con un palo así que me apresuré a ir para evitarlo callendo encima de él. Aleph tomó a Constanze de la cintura impeliéndole moverse.
Me subí encima de Arnulf y con el palo con el que pensaba pegarle a Asher le presioné el cuello.
—¿Dónde demonios está mi hermana? No me hagas matarte ahorcado.
—¡Dinos donde está Gretchen! Bruja.
Le presione el cuello provocando que su oxígeno disminuya. Mantuve mi mirada fría. La vida de mi hermana era sagrada, no un juego. Los demás no me importan nada.