Capítulo 55 | Shadow Banks

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Dakota.

Mi cuerpo se siente adormecido e instintivamente intento tocar mi vientre. Pero no puedo, los hijos de perra me tienen esposada con las manos en la espalda.

No tengo idea de donde estoy, porque tengo un maldito saco negro sobre la cabeza.

Acabo de despertar y estoy desesperada.

"Entonces te quiero a ti"

El recuerdo es borroso porque el miedo y terror me reinaban.

Maldito hijo de puta.

Recuerdo su cabello casi blanco. Puto loco, ni lo conozco. No conozco a nadie con el cabello blanco. No recuerdo mucho más de él porque no detallé su rostro.

No sé qué quieren de mí, pero estoy convencida en ser su mayor pesadilla.

Tengo que ser valiente y resistente.

Me muevo con toda la fuerza que reúno y me caigo de la silla. Pataleo para soltarme, pero es inútil.

- Te haces daño. - hablan y por un segundo siento que reconozco esa voz, pero hay algo que me impide recordar.

- ¡Suéltame! - grito. - ¡Tantos huevos para amarrarme! ¡Entonces ten los mismo para darme la cara!

Siento como me sujetan con fuerza y al segundo pataleo con furia. No quiero que ningún malnacido me toque.

No son dignos. Bola de delincuentes.

- Quítenle eso. - me dejan caer sobre lo que creo que es un sofá y me quitan la bolsa de la cabeza.

Lo primero que veo es al mismo hombre que me llevo, pero no puedo detallarlo porque lleva un antifaz negro.

- ¿No quieres que te reconozca? - inquiero desafiante.

Por un momento se me hace familiar, tan familiar que me duele el pecho, pero no es él.

Este desgraciado tiene los ojos oscuros, el cabello blanco bien peinado y la piel pálida, como si no tomara sol hace mucho.

Pero aún con la máscara, se parece. Lo que puedo ver de su rostro es igual al de mis recuerdos.

- ¿La trajiste? - un hombre ingresa a la habitación y siento como todo se me congela.

Es el sr. Banks, el papá de Gregory.

Conocerlo hace que me sienta aliviada por un segundo, es una reacción inmediata. Pero cuando asimiló que él no me sacará de acá me llenó de temor.

- ¿Enzo? - inquiero asombrada.

- Dakota Waldorf. - se pasea a mi alrededor y no puedo evitar mirar su cabello dorado como el de mi difunto amigo. Es tan parecido, pero al mismo tiempo tan diferente. Ya se le ve el efecto de la edad. - Te presento a tu futuro esposo, Shadow Banks.

Es inevitable poner cara de asco.

¿En qué momento todo cambió tan drásticamente? Antes los Banks no me generaban repele, todo lo contrario.

- Un gusto, Dakota.

- ¿Que les dice que voy a ceder? - volteo la cara con disgusto. - Será mejor que me suelten antes que los arresten.

- Creí que Gregory te contó sobre nosotros. - noto a través del antifaz como el pálido rueda los ojos.

- Estoy cansada de esto. Solo déjenme irme. - suspiro guardando cualquier atisbo de miedo. - No me casaré con nadie y no me tendrán acá por más tiempo.

Los dos ríen y yo los miro furiosa.

- Creo que no lo entiendes, preciosa. - Shadow me sujeta del mentón. - Estás secuestrada, no te estoy preguntando nada.

Sin Conocernos [BORRADOR]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora