EXTRA #5 | 14 de febrero

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Gregory.

Hace cuatro años.

Menudo San Valentín estamos teniendo Dakota y yo, parecemos dos viejas solteronas en nuestros mejores años.

- ¿Por qué accedimos a venir a Tulum con tu mamá? - me quejo dándole un buen trago a mi margarita.

- ¡Que! - me mira ofendida y observó sus ojos acusatorios a través de sus lentes de sol. - Te recuerdo que estabas de lame botas y te ofreciste por los dos.

- Pero tú no me detuviste. - me río recordando el día en que hice esa pequeña hazaña.

¿Perderme un viaje solo con Dakota y su ocupada madre? Jamás.

Pero no está saliendo como lo tenía en mente, porque no hemos hecho más que maldecir a las parejas y tomar como un par de alcohólicos.

- Mira vamos a este lugar. - me enseña algo en su teléfono y sonrió al ver la imagen. - Es un cenote.

El lugar se ve precioso y me es imposible decirle que no a cualquier cosa. Además ya necesitamos cambiar estos ánimos.

- Vamos. - me levanto de la barra y ayudo a mi Dakota a pararse.

- Mamá dijo que llegaría como a las ocho para cenar. - reviso mi teléfono.

- Son las cuatro tenemos tiempo de sobra.

- Genial. - Dakota se acerca para dejar un beso en mi mejilla, pero yo necesito un poco más, por eso me impulsó hacia delante y hago que nuestros labios choquen.

Disfruto ese instante y me permito sentirla lo máximo posible y no me muevo. Lo lamentable es que ella si reacciona y se aleja apenada.

- Yo... - intento hablar, pero siento todo dentro de mi revolotear.

- Perdón. Yo solo quería... - pasa sus dedos por su cabello de forma nerviosa y su rostro empieza a enrojecer.

No se puede ver más preciosa.

- No me parece que solo me des un roce, te exijo más. - intento aligerar el ambiente.

- Que gracioso. - retrocede, pero sonríe tranquila. - Te veo en cinco en la entrada del hotel, iré por mis cosas a mi habitación.q

- Vale, ahí te espero. - Dakota se aleja pisando firmemente como siempre.

Eso es algo muy característico de ella, no hay pasos débiles ni desconfiados. Su manera de caminar es firme y segura, como si el mundo le perteneciera y estoy seguro que así se debe sentir muchas veces.

No puedo evitar deleitar mi vista al escanearla completamente.

Su vestido blanco es tan fino que me deja ver a la perfección el bikini blanco que esconde ahí abajo. Paro mi vista y me quedo más tiempo del que debo en sus largas piernas.

La deseo, es absurdo seguir negándolo. La deseo mucho más de lo que pensé que llegaría a hacerlo.

Mi cuerpo me exige que sea sincero, pero no soy capaz. Hay cosas que no estoy dispuesto a perder.

¿Y si, se aleja? No puedo correr ese riesgo.

Volteo antes de perder el control y tomó lo que queda de mi margarita.

El líquido calienta mi paladar de forma deliciosa y embriagadora. No puedo evitar preguntarme ¿A qué sabrá Dakota?

Mierda, necesito sacar toda esta frustración si no quiero explotar en cualquier momento.

Me maldigo mentalmente por tener diecisiete y cada cosa de ella me lleve a la misma conclusión.

Hacerle el amor.

Sin Conocernos [BORRADOR]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora