Mi otro yo

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La población actual ascendió a 8 200 millones de personas divididos en 5 continentes qué a su vez estaban dividídos en 195 países. Todos ellos tenían costumbres, tradiciones y lenguas distintas.

Solo 18 de ellos albergaban grandes premios de fórmula 1 en la actualidad y estos fueron los primeros descartados. Si quisiera esconder a un piloto de este deporte lo más probable es que no lo haría en un país con un gran premio, uno donde seguramente el mismo tendría gran relevancia y un rostro precioso bañando en pecas sería difícil de esconder por mucho tiempo al menos. Eso lo dejo con los países que hablaban español pero la idea fue descartada al pisar Colombia en un fin de semana sin carrera y ver el rostro de ojos cafés que soñaba en un espectacular de una tienda de lentes de sol.
Era conocido en toda latinoamericana y eso por lo menos lo dejo con un continente descartado.

África era un gran continente, habían hablado de la posibilidad de un gran premio en Sudáfrica en algún almuerzo y piso el país en las vacaciones de fiestas decembrinas del 2027 apenas la temporada concluyó. Se sentía imbécil esperando en su habitación mientras su gente salía a la calle a buscar un rastro invisible pero no tenía otras opciones, después del alta en el hospital hace más de un año que no lo habían dejado verlo, pero de hecho a nadie.

La familia de Checo no había contestado sus llamadas, hasta que simplemente ya no conectaron sus teléfonos más. Los números simplemente fueron dados de baja, la mansión Pérez en México quedo desabitada y se informó del retiro del piloto a través de un comunicado simple con fondo blanco en las redes sociales de Sergio que ya no tenían nuevas publicaciones.

Había desaparecido para todos, Stroll y otras personas de la parrilla estaban haciendo una búsqueda también por su cuenta y lo supo cuando gente de su equipo se encontró con la de el piloto de Aston Martin en un centro nocturno.
Checo no se había despedido de nadie y nadie estaba realmente seguro de donde había ido y el miedo comenzó a invadirlos a todos.

Lo mismo había pasado con Schumacher y ahora era un vegetal, solo quería saber que Checo estuviera efectivamente bien, solo eso.

Nada había vuelto a ser como debería, su ausencia en la parrilla afectó a todos pero lo hizo aún más en el actual campeón.

Verstappen se había vuelto alguien diferente, mucho más de lo habitual, sus contratos ya no incluían dar estrevistas y se limitó más que nunca a solo correr, había ganado dos campeonatos mas desde la desaparición de Checo y aunque ya no se dirigían la palabra, pudo notar que ya no vivía en el ese espíritu combativo, era apenas una persona que vivía, más frío y vago que lo habitual.

Un día simplemente no hablo más con nadie que no fuera Daniel, con quien regularmente caminaba por el paddock.
Quiza si Checo hubiera visto como caminaban juntos no se hubiera quedado tranquilo, seguramente y por un lado sabía que habia sido lo mejor, que se marchara le daba tranquilidad seguramente, pero lo extrañaba, simplemente no podía estar en paz sin volver a verlo aunque solo fuera una vez más, aunque solo fuera para despedirse.

Max y el no habían intercambiado una palabra pero tampoco hacía falta, había jugado con los sentimientos del pecoso al final y muy a pesar de que sabía que pasaría, su actitud le negó la posibilidad de siquiera pensar en pedir una explicación.

Su mente no podía dejar de dar vueltas, no podía dejar de pensar que la desaparición de Checo tenía que ver con el rubio y eso le hizo odiarlo, igual que a Stroll, que lo miraba pasar con un reselo chispeante en los ojos.
Les había arrebatado a la persona que les daba luz y alegría, eso no lo perdonarían

- se odia también el - le dijo George una mañana mientras tomaban café

-eso no lo creo, su ego no se lo permite - le replicó jugando con la cuchara del líquido café claro por la crema de leche

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