Parte 7

478 44 4
                                        

Yuko: ¿Amo? |preguntó enfrente de la puerta de una habitación|

Hiroyuki: Entra. |ordenó|

Yuko: ¿Me llamó, amo?

Hiroyuki: ¿Dónde está? |preguntó sin siquiera mirarla|

Yuko: Esta lavando la ropa, amo. | respondió de manera seca|

Hiroyuki: Me importa un carajo lo que este haciendo ¡tráemelo aquí ahora mismo! |exigió furioso mientras apretaba sus  puños|

Yuko: Le dije que después de lavar la ropa se fuera directo a dormir.

Hiroyuki: ¡¿Quién carajos te dio la autorización para decirle eso, acaso haz olvidado que no eres más que una puta sirvienta?! |gritó hecho totalmente una furia mientras se le comenzaba a acercar|

Yuko: Lo la-lamento amo. |habló mientras agachaba la cabeza asustada|

Hiroyuki: ¡Alza la maldita cabeza! |exigió, dirigiendo su mano hacia la peli roja|

Antes de que pudiera hacer cualquier tipo de contacto con Yuko, la puerta fue bruscamente abierta, ambos miraron hacia esa dirección.

Mientras tanto con los mugiwaras:

Después de haber caminado por un par de minutos más, por fin llegaron a la entrada de aquella mansión en donde tenían cautivo a su compañero. 

Usopp: Wow, si que es una gran mansión. |pronuncio quedándose boquiabierto|

Nami: Si, me pregunto si abra un gran tesoro también. |interrumpió la bella mujer con ojos de anhelo por el dinero|

 Luffy: O tal vez tengan toneladas de comida. |dijo con la boca babeando|

Zoro: ¡Ya cállense idiotas! |gritó arto de sus tonterías| Tenemos que pensar en un plan para rescatar a ese cocinero tonto. |dijo serio|

Robin: Espadachín-san tiene razón, no podemos entrar sin un plan. |corroboro la morena|

Sora: Si no les importa, yo podría ayudarlos a encontrar a el "cocinero".

Zoro: ¿Se puede saber por qué tú, alguien que acabamos de conocer y que para colmo trabajas para el mismo imbécil que se llevo a nuestro compañero, nos quiere ayudar? |preguntó desconfiado de las intenciones del peli azul oscuro|

Sora: Como ya les dije antes, no hago esto porque me guste sino por obligación, además estoy interesado en conocer a ese tal "Sanji" que tanto buscan después de todo si Hiroyuki lo tiene aquí es porque le gusto mucho o simplemente le llamo la atención algo en él. |se explicó para luego encogerse de hombros, quitándole importancia|

Nami: Lo que importa es que estés de nuestro lado, supongo que conoces este lugar, por favor guíanos. |pidió la peli naranja, mientras sus compañeros asentían|

Con Yuko:

Al voltear a ver hacia la puerta, la peli roja vio como entraba un muy furioso Sanji, dirigiéndose hacia ellos listo para atacar a el de pelo blanco.

Yuko: ¡No lo hagas Sanji! |gritó alterada, provocando se el peli rubio detuviera su andar y lo mirara confundido|

Sanji: ¿Por qué? |preguntó con una mirada triste, inmóvil frente a ella|

Yuko: No quiero que salgas herido. |respondió con lagrimas cayendo por sus mejillas|

Hiroyuki: Que conmovedora escena. |interrumpió| Ven acá. |ordeno mirando en dirección hacia Sanji|

Yuko: Amo por favor-

Sus palabras fueron interrumpidas por un fuerte golpe que le hizo caer al suelo con fuerza, dejándola aturdida.

Sanji: ¡Maldito hijo de perra! |gritó hecho una furia mientras corría hacia él, listo para pegarle con una de sus patadas|

Hiroyuki: Quieto. |ordenó, mirándolo directamente a los ojos|

Aunque la mente del rubio quiso no obedecerle, su cuerpo lo hizo, detuvo su andar de una manera tan brusca que casi cae. Alzo su mirada llena de odio y asco, no le importaba si le golpeaba, con tal que no le volviera a poner una mano encima a Yuko, no le importaba si él salía medio muerto.

Hiroyuki: |sonríe| Parece ser que esta cualquiera no perdió el tiempo y te sedujo. |habló con esa sucia boca que el peli rubio rogaba por romper|

Sanji: ¡Cierra tu maldita boca, no te atrevas a llamarla de esa manera! |gritó furioso|

Hiroyuki: El que da ordenes aquí soy yo y tú eres el que obedece ¿entiendes? |preguntó mientras se acercaba a él, quedando a tan solo un paso| Tienes un cuerpo bastante sexy aun sin ser una mujer.

Mientras iba hablando iba tocando los brazos del rubio de manera suave, hacia que este se sintiera sucio por su toque, provocándole escalofríos.


fruta del sirvienteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora