Naruto no podía concentrarse en esta semana de exámenes, teniendo en mente dos hechos que no lo podían dejar dormir, uno era el supuesto resurgir de Voldemort y por otro lado era lo que le había sucedido en el bosque prohibido.
Aunque su mente estaba en otro lado, también se preocupaba por Fluffy, el perro de tres cabezas, estaba bien y con vida, había buscado en la libreta de su abuelo sobre el extraño suceso que le había sucedido a su cuerpo en el bosque pero no logro encontrar nada.
Hacia demasiado claro en la aula grande donde se realizaban los exámenes escritos, a cada uno les habían entregado plumas nuevas y especiales, que habían sido hechizadas con un encantamiento anti-trampa. Los exámenes prácticos se realizaban con algunos profesores, el profesor Flitwick que los llamaba uno a uno al aula para hacer que la piña bailará.
La profesora Mcgonagall los estaba observando mientras convertían un ratón en una caja de rapé, ganaban puntos las cajas más bonitas, pero los perdían su tenían bigotes. Snape los puso nerviosos a todos, respirando sobre sus nicas mientras trataban de recordar como hacer una poción para olvidar.
Naruto demostró toda su habilidad e inteligencia en los exámenes, a pesar de que su mente estaba en otro lado, demostró del por qué él es el prodigio de su generación, siendo seguido por Hermione, Pansy, un niño de Ravenclaw y una niña de Hufflepuff.
El último examen era Historia de la Magia. Una hora respondiendo preguntas sobre viejos magos chiflados que habían inventado calderos que revolvían su contenido, y estarían libres, libres durante toda una maravillosa semana, hasta que recibieran los resultados de los exámenes. Cuando el fantasma del profesor Binns les dijo que dejaran sus plumas y enrollarán sus pergaminos.
"Esto ha sido mucho más fácil de lo que pensé..." dijo Hermione al rubio, mientras se juntaban con los dos azabache y el pelirrojo en el parque soleado. "...No necesitaba haber estudiado el Código de Conducta de los Hombres Lobo de 1637 o el levantamiento de Elfrico el Vehemente"
"Te lo dije pero no me hacías caso" dijo Naruto con una sonrisa, revolviendo el cabello de su mejor amiga quien miro hacia otro lado con un lindo puchero.
A Hermione siempre le gustaba volver a repetir los exámenes, pero Pansy les había dicho que tenían que relajarse un poco, así que fueron hacia el lago donde se dejaron caer bajo un árbol, mientras que Naruto se acercó al lago. Los gemelos Weasley y Lee Jordan se dedicaban a pinchar los tentáculos de un calamar gigante que tomaba el sol en la orilla.
"Por fin podemos descansar..." suspiro de alivio Ron, estirándose en la hierba mientras miraba de reojo a su mejor amigo. "...¡Ey! Alégrate un poco Harry, aún falta una semana para que sepamos lo mal que nos fue, no hace falta preocuparse ahora"
"Dudo demasiado que a todos nosotros nos haiga ido mal..." dijo Harry, observando la espalda del rubio heterocromatico que estaba en la orilla del lago, sin saber las dos niñas y su mejor amigo, arquearon una ceja ante lo dicho. "...El prodigio de nuestra generación, seguramente no falló en ninguno de los exámenes"
"Podrías dejarlo tranquilo, Harry..." pidió Pansy con el ceño fruncido, estaba harta de que el niño que sobrevivió, estuviera hablando mal y despreciando del chico que le gustaba. "...Él no dice o hace nada contra ti, pero tú estás ahí para molestarlo sin ningún motivo"
"Eso es cierto, te estás pareciendo a Malfoy" dijo Hermione, mirando al azabache quien frunció el ceño.
"¡¿Que dijistes?!" gruñó Harry, observando a la castaña y esperando que se retracte por lo que dijo.
"Harry, tranquilízate..." intervino Ron, colocándose en medio de su mejor amigo y de las dos niñas. "...Se que no te gusta que te comparen con alguien como Malfoy, pero debes admitir que te estás comportando como Malfoy"
