Mansión Parkinson.
La limusina negra se detuvo frente a la imponente mansión Parkinson, cuyos muros oscuros y jardines perfectamente cuidados emanaban una atmósfera de historia y poder. Naruto Grindelwald descendió con la calma y seguridad que lo caracterizaban, seguido de cerca por Peter McKay, su mayordomo y asesor, quien portaba una carpeta con los documentos necesarios para la reunión.
Al entrar, fueron recibidos por Pansy Parkinson, quien esperaba con una sonrisa cálida pero con ese brillo juguetón en los ojos que siempre la hacía parecer un poco impredecible.
"Naruto..." saludó con naturalidad, apoyándose en el marco de la puerta. "...Qué bueno que has llegado a tiempo"
Naruto le devolvió la sonrisa con una leve inclinación de cabeza.
"Pansy, siempre soy puntual... Me alegra verte"
Peter se adelantó para presentarle a la sirvienta que les indicó el camino.
"El estudio del señor Parkinson está listo para la reunión" anunció con educación la sirvienta, abriendo paso para que pasaran.
Pansy tomó la delantera, guiándolos a través de un pasillo adornado con retratos de antepasados y detalles en plata que relucían bajo la luz tenue. Llegaron al estudio, una habitación amplia con paredes revestidas en madera oscura y estanterías llenas de libros antiguos y objetos de colección. En el centro, una gran mesa ovalada esperaba a los participantes.
Los padres de Pansy ya estaban allí: la señora Parkinson, elegante y segura de sí misma, y el señor Parkinson, de porte firme pero con una sonrisa cordial.
"Señor Grindelwald..." saludó la señora Parkinson, con voz suave. "...Es un honor que hayas aceptado venir"
Naruto asentó, manteniendo su expresión neutral pero firme.
"El honor es mío. Agradezco la invitación. Vengo para escuchar sus propuestas, aunque quiero dejar claro que mi empresa no necesita ayuda externa, pero siempre estoy dispuesto a considerar alianzas interesantes"
El señor Parkinson asintió con respeto.
"Precisamente eso queríamos discutir. Una posible alianza o financiamiento que beneficie a ambas partes, tanto en el mundo mágico como en el no mágico"
Peter, siempre atento, tomó asiento al lado de Naruto, observando con cautela los detalles de la conversación.
La reunión avanzó entre explicaciones sobre proyectos, inversiones y las perspectivas de futuro. Naruto mantuvo un tono seguro y medido, dejando claro que no estaba dispuesto a ceder control, pero que valoraba la experiencia y recursos que la familia Parkinson podía aportar.
Pansy, sentada en una esquina del estudio, se mostró relajada, tomando sorbos de té mientras escuchaba. De vez en cuando, lanzaba comentarios sutiles para aliviar la tensión, sin perder su característico sarcasmo.
En un momento, mientras discutían términos, Pansy habló en voz baja a Naruto, con una sonrisa cómplice.
"Sabes, esto de las alianzas familiares siempre me hace pensar en cómo los antiguos mantenían todo “puro”..." dijo, sin dar mucho énfasis. "...Ya sabes, matrimonio y esas cosas para mantener la sangre limpia y fuerte"
Naruto la miró con una mezcla de sorpresa y diversión.
"Ya hemos hablado de eso" respondió con una sonrisa amable, sin mostrar molestia.
Ella se encogió de hombros, divertida.
"Solo lo menciono porque siempre he pensado que tiene su punto, aunque claro, tú eres un tipo difícil de encasillar"
