¿Un asesino? ¿Un delincuente? ¿Qué eres realmente?
¿Por qué no pudo evitar acercarse a aquel chico?
Un chico sentado precisamente en la silla frente a sus narices, esperando pacientemente una cita psicológica al igual que él... ¿Eran iguales? Gran...
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Una ligera sonrisa se deslizó por los delgados labios, mientras sus ojos observaban aquella manta azulada, estaba tan acostumbrado a ella que no dudo ni un segundo en inclinarse a tomarla, mientras sus manos eran ocultas en dos guantes de látex
Sus pasos resonaron en cada paso y con sumó cuidado dejó la tela en la mesa, volviendo a llevar su oscura mirada a su invitado
— No suelo hablar mucho con mis invitados —- hablo, apartando su mirada del hombre, tomando de la mesa metálica una de las agujas con hilo — pero sinceramente tu silenció me ha dado esa libertad — sonrió
Acercándose al hombre, mientras acomodaba su bata y cerraba la hielera con uno de sus pies, evitando que el contenido en ella se viera afectado
— En casa tengo al hombre de mis sueños, al hombre de mis relatos — dijo con anhelo y ilusión, recordando a cierto peli azul — no se si conoces la saga de libros, "Relatos de un pequeño pianista" — dijo más fue una pregunta disfrazada
Silenció, solo eso obtuvo, sin embargó, no se quejó por ello y siguió su trabajo
— Yo soy el escritor de dichosos libros — informó con orgullo, sintiendo como su pecho se inflaba de este mismo —- mayormente busco maneras muy realistas de inspirarme — movió de un lado a otro su cabeza, intentando concentrarse —- por ello agradezco a los dioses haber encontrado a mi preciado Jimin, es tan similar a Jayden — susurró lo último
Silenció, el único sonido que se escuchaba aparte de la voz gruesa atrapada en una mascarilla, era el sonido de la mesa en movimiento por cada brusco movimiento de aquel pelinegro, al no poder traspasar la aguja
—- No sabes todo lo que lo amo —- volvió a hablar luego de segundos — simplemente es hermoso, perfecto, único, arrogante y no sabes cuanto adoro su contradicción, que sea un hombre recto en sus decisiones y aún así dude — mordió su labio inferior por debajo de la mascarilla, recordando la dulce mirada gris — solo han pasado meses, pero desearía que fueran años
Se alejó un poco, observando su perfecta costura y la manera en la que la luz caía en los ojos del hombre y cómo sus labios se hallaban curvados en una mueca
— Él es como algo salido de mis sueños, como si hubiera escapado de mis escritos para caminar en la realidad sin mi permiso — relamió sus labios, cerrando por un segundo sus ojos, tomando el tiempo necesario para recordar a la perfección a su Jimin, a su perfecto esposo —-Él tiene los más perfectos ojos, los más hermosos labios, las manos más lindas, los más lindos y delicados pies, un escultural cuerpo y una mirada depredadora y enferma —- sonrió con cariño, volviendo a abrir sus ojos — él simplemente es como un alter ego de mi... con otro rostro y voz — saboreó sus palabras