Cap 30

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Una bandeja pasó por una minúscula abertura, mientras la persona responsable se alejaba poco a poco, la mirada del pelinegro bajo, observando la manera en la que el tazón de avena se volcó y se derramó por la poca comida que le habían entregado ese día. Un rugido apareció en su estómago, al mismo tiempo que su mano derecha lo acariciaba, buscando la manera de consolarlo 

— Avena... — susurró para sí mismo, adoraba la avena... era demasiado rica, amaba cuando su padre la hacía para él y la volvía dulce para sus papilas gustativas

Los pies descalzos dieron tres pasos, para luego inclinarse y arrodillarse frente a la bandeja. Por pequeños segundos buscó el cubierto, sin embargo, este no estaba, al transcurrir los segundos y volver a sentir el rugir de su estómago, terminó extendiendo su mano, tomando parte de la comida humedecida con sus dedos

Esta goteó en el suelo pero terminó dirigiéndola a sus labios abiertos sin siquiera dudarlo, lentamente sus ojos se cerraron y la comida se reposó en su lengua, masticó y luego tragó, sintiendo como sus mejillas se estremecían por el sabor. Volvió a comerte la acción, una y otra vez, hasta el punto donde no encontró nada sólido

Su estomago volvió a rugir, inconforme con lo que había devorado y sin poder evitarlo, las pequeñas manos infantiles tomaron la bandeja y la acercaron a sus labios, los cuales se empinaron, esperando poder beber de aquella avena aunque fuera un sorbo

La avena entró en su boca y el resto terminó en su cuerpo. Las manos bajaron el plástico y su boca se movió, mientras su lengua saboreaba la comida entre sus dientes; Extrañaba poder sentarse en el comedor junto a su familia y poder comer las tres veces

Sin embargó, comprendía el porqué se encontraba en aquella enorme caja... no debía interponerse en el camino de su hermana, mientras ella celebraba su cumpleaños junto a todos, debía permanecer en aquel lugar y guardar silenció

Lentamente la bandeja volvió a encontrarse en el suelo y la mirada de Yoongi se elevó, como si con aquello pudiera ver las personas que se encontraban sobre él en ese momento

¿Cuántos días serían esta vez?

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— Te ves muy guapo, hermanito — bromeó una pequeña de largo cabello, sentándose en la cama — somos iguales — sonrió, bajando y subiendo su mirada por todo el cuerpo de su hermano mellizo, observando la manera en la que le quedaba su vestido rosa

— Quisiera que no fuera así — respondió, tocando el cabello de la peluca que se encontraba en su cabeza

— Podrás comer — intentó animar, consiguiendo la mirada del de tez blanquecina — comerás hasta que tu estómago este por reventar

Be Mine / YoonminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora