¿Un asesino? ¿Un delincuente? ¿Qué eres realmente?
¿Por qué no pudo evitar acercarse a aquel chico?
Un chico sentado precisamente en la silla frente a sus narices, esperando pacientemente una cita psicológica al igual que él... ¿Eran iguales? Gran...
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Todo esto era completamente enfermizo... Le había mentido... lo había engañado, él debió estar en la cama como cada maldito día
Relamió sus labios y cerró un segundo sus ojos, antes de girar sobre sus pies y salir de la cocina, ocultándose en el gran librero que apoyaba los libros de aquel escritor que quitaba sus zapatos con tranquilidad, se acercó a pasos lentos, casi en puntas y se ocultó en lo primero que pudo divisar al ver los movimientos de su secuestrador
Yoongi se levantó y tomó sus cosas, ojeando los documentos entre sus manos, mientras se dirigía al estudió, sin embargó, presentía algo, se detuvo un segundo y analizó toda la habitación con su profunda mirada; Ocasionando que Jimin se encogiera en su lugar, buscando la manera de ocultarse completamente, el silencio asustó a Jimin, sobre todo en el momento donde no escucho los pasos de Yoongi
Lentamente asomó con cuidado su rostro por la superficie y abrió de más sus ojos al no ver al pálido, su corazón se detuvo y con miedo volvió a ocultarse apretando el cuchillo a su pecho; Llevo una mano a su cabello y lo apartó de su rostro, sintiendo las gotas de sudor que en ningún momento espero que aparecieran; Mordió su labio inferior y se levantó, corriendo por la alfombra, ocultando el sonido de sus pisadas, mientras se desplazaba
Pero aunque Jimin creyera que Yoongi lo había descubierto, simplemente se encontraba en su estudio acomodando sus documentos y ocultando los certificados falsos, lo cual era realmente importante. El rostro del menor se asomó ligeramente por el marcó de la puerta y respiró con alivió al verlo de espaldas, concentrado en sus documentos
— Bien, Jimin — se animó a sí mismo, apoyando su espalda completamente en la pared — es tu única oportunidad de escapar — volvió a susurrar, apretando con fuerza el mango de madera, sintiendo como frías gotas de sudor bajaban por su cien
Todo antes de salir de su escondite y correr hacía aquel blanquecino hombre, empuñando su arma blanca, teniendo como objetivó su espalda, aceleró su paso y tiró sus manos empuñadas hacia su objetivo. El agitado corazón se aceleró en un golpe de adrenalina diferente al anterior, pero antes de cumplir su objetivo, miles de páginas volaron a su rostro, ocasionando que perdiera su percepción
Sus pies siguieron corriendo hasta chocar por accidente contra el escritorio, tumbándose ligeramente, mientras una de sus manos se apoyaba al objeto de madera; Sus ojos se abrieron con temor y sin esperar ni un segundo, giró, buscando con su gris mirada al hombre responsable de su golpe de ansiedad
Ambos ojos se conectaron y Jimin endureció su mirada al ver la sorpresa en el pelinegro, ciertamente Yoongi en ningún momento esperó aquella acción de parte de su adorado Jimin... Lo subestimó de cierta manera y ahora el otro lado de aquel peli azul se mostraba ante la luz del foco que les otorgaba claridad