𝟗

557 79 24
                                        

De un hermoso sueño, Gojō no desea despertar

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

De un hermoso sueño, Gojō no desea despertar. Estas últimas semanas, a pesar de lo difíciles que han sido, han sido las mejores en mucho tiempo.

Visitar el jardín casi todas las tardes, acompañado de ese pequeño ser tan frágil, pero con un corazón tan cálido, delicado como un copo de nieve, y con una belleza que logra abrigar hasta al más helado invierno.

¿Podría considerarse una exageración? Tal vez, pero para Gojō, Megumi es un niño perfecto a sus ojos.

──Eres un tramposo, Megumi-chan.

──Jajaja, eres un tonto──se reían ambos, ya que al recibir de sorpresa una bola de nieve en la espalda lanzada por el menor, el albino perdió el equilibrio y cayó sobre el muñeco de nieve que estaba construyendo.

Su actitud, que puede parecer fría, es solo una fachada que oculta su hermoso y noble corazón, el cual se va abriendo poco a poco, revelando su lado divertido y curioso, como el de un niño que es.

──Espera aquí, Megumi-chan── le pidió, como si fuera a irse a otro lugar en uno de esos tantos días que lo visita.

──Esperaré.

──¡Ya vuelvo!

Sus pasos rápidos se alejaron de su propio jardín, llenos de nervios, con los dedos temblando.

──¿Te gustaría otra taza de chocolate?

──No, gracias, Nanami-san── negó con la cabeza. Sentía que si bebía otra taza de chocolate, podría vomitar.

──Está bien──dijo, antes de mirar a su alrededor y querer añadir algo más amistoso.
──¿El amo Gojō no es un poco molesto contigo?

──No, en absoluto... me cae bien──admitió, rascándose un lado de su pequeña mejilla.
──¿Por qué?

──Oh, no es nada, solo preguntaba.

Ambos se rascaron la sien, sintiéndose introspectivos y sin saber quién debería hablar primero. Dos lunas iluminadas por un sol.

──Megumi-chan... b-bueno, sé que debería haber pedido tu permiso para esto, pero te prometo que se me ocurrió en la madrugada.

Cuando regreso con pasos lentos, sus brazos detrás de él ocultan algo, como un husky siberiano ansioso por enseñar.

──¿Qué es?

──Eres tú... b-bueno, en una pintura──dijo mientras mostraba sus brazos, sus manos temblando al revelar la pintura, la imagen de un niño de perfil.

──¿Yo?──extendió sus delgados y pequeños brazos desde su asiento para pedir el retrato. Al sostenerlo, no podía creer lo parecido que era a él.
──Es... hermoso. Tienes un gran talento──se sintió más alegre de lo que jamás había imaginado que podría sentir, al ver que alguien había recordado su rostro pálido y insignificante y lo había plasmado con tal detalle, lo que le causó una gran emoción interna.

𝑇𝐼𝑀𝐸 𝑊𝐼𝑇𝐻 𝑌𝑂𝑈 ★ 𝑮𝒐𝑭𝒖𝒔𝒉𝒊Donde viven las historias. Descúbrelo ahora