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Era un día maravilloso en su escuela; al menos en esta jornada no sentía ningún dolor y podía caminar con facilidad

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Era un día maravilloso en su escuela; al menos en esta jornada no sentía ningún dolor y podía caminar con facilidad. Se tomó un momento para aclararle a su hermano que su padre lo recogería al final de la jornada, deseando que pudiera disfrutar de un día tranquilo junto a sus amigos.

Recientemente, se había estado sintiendo mejor y un poco más sociable, todo gracias al albino vomitón, quien, tanto de día como de noche, le recuerda la importancia de tomar sus medicamentos.

──No te olvides de tus medicamentos. Descansa bien, ¡TE QUIERO!──22:15.

Ese habitual mensaje de audio que le envía noche tras noche, provocando que oculte su rostro en la almohada durante unos segundos, tratando de calmar su corazón sin entender la razón.

Sentado en la orilla de una de las numerosas fuentes de agua de la escuela, disfrutaba de su refrigerio. Si había algo de lo que no podía quejarse, era del delicioso sándwich que su hermano le había preparado.
Su lonchera siempre estaba llena, a diferencia de la de los demás niños.

──¡Qué envidia!──dijo el niño de color de cabellos peculiar, sorprendido al ver todo lo que contenía la lonchera de su amigo.

El delicioso sándwich, una manzana, una botellita de agua y su medicamento. Además, un yogur de vainilla y, por último, el jugo cuya procedencia era un misterio, ya que el albino le había dejado un paquete que le duraría casi un mes. Este jugo, que se convirtió en su favorito por su sabor a jengibre, una de sus especias preferidas, lo lleva consigo en su lonchera cada vez que asiste a clase.

──¿Quieres?──le ofreció su yogur sin abrir, ya que solo pretendía quedarse con el sándwich y el jugo.

──¿Pero...?──su estómago ruge de hambre, aunque tampoco quiere parecer un muerto de hambre.

──No lo comeré, no me gustan lo dulce.

──G-gracias──tomó el yogur y la cuchara que le prestó el azabache. Para no parecer tan evidente que se muere de hambre, toma pequeños cucharadas.
──Mi familia no suele acordarse de mi lonchera.

──¿De verdad?──lo mira mientras bebe agua con una pajita, ya que había tomado su pastilla diaria de calcio.──Entonces, no todo en tu vida es risa.

Pensaba que su amigo tendría una buena familia, ya que siempre se le ve riendo y hablando en la escuela. Sin embargo, no esperaba que fueran tan indiferentes con él.

──En mi familia si no sabes reírte de ti mismo, no sobrevives.

Sería deshonesto si dijera que no disfruta pasar los recreos con Yūji; desde la primera vez que lo vio, le llamó la atención un niño que se muestra tal cual es, sin máscaras.

𝑇𝐼𝑀𝐸 𝑊𝐼𝑇𝐻 𝑌𝑂𝑈 ★ 𝑮𝒐𝑭𝒖𝒔𝒉𝒊Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora