El vuelo de regreso a Los Ángeles fue mucho más tranquilo de lo que había imaginado. Después de todo lo que había pasado en Italia, me costaba creer que estábamos de vuelta, como si todo hubiera sido un sueño. Aún sentía la suave brisa del mar y el sonido de las olas en mi memoria, pero al mirar a Tom a mi lado, me di cuenta de que todo lo vivido era real.
— ¿Estás lista para contarles? — me preguntó Tom, con una sonrisa nerviosa mientras pasaba su mano por mi cabello.
— ¿Qué crees tú? — Respondí, con una risa nerviosa. Estaba más que lista, pero los nervios seguían ahí. Todos nuestros amigos se iban a volver locos, y la idea de compartir esa noticia tan grande me daba un poco de miedo.
El avión aterrizó en Los Ángeles, y aunque era tarde, el brillo de la ciudad nunca parecía apagarse. Al salir del aeropuerto, Tom tomó mi mano y la apretó suavemente. Sabía que ambos estábamos pensando en lo mismo: ¿cómo reaccionarían los demás?
Llegamos a la casa de Bill y él nos abrió la puerta con una mirada curiosa. Ya había sospechado que algo pasaba, como siempre, y su cara se iluminó al vernos llegar.
— ¿Por fin de vuelta? — preguntó Liliana, pero su mirada se desvió rápidamente a las manos entrelazadas de Tom y las mías. — Oh, no me digas… ¡Lo hiciste, ¿verdad?!
Tom sonrió ampliamente y asintió. La emoción en su rostro era contagiosa.
— ¡Sí! — exclamó. — ¡Nos comprometimos!
Lily estalló en una carcajada, pero no tardó en dar un paso hacia nosotros y abrazarnos con fuerza.
— ¡Increíble! ¡Lo sabía! — dijo, con la cara iluminada de felicidad. — Esto es lo mejor que he escuchado en mucho tiempo.
Justo en ese momento, los otros dos gorilas, Georg y Gustav, entraron por la puerta trasera, como si también estuvieran esperando un momento como este. La noticia de inmediato les llegó a los oídos.
— ¿Qué está pasando? — preguntó Gustav, con una ceja levantada, mientras observaba el abrazo en curso.
Tom, sin perder la oportunidad, tomó la mano de Violet y la levantó, dejando que todos vieran el anillo.
— ¡Estamos comprometidos! — exclamó con una sonrisa radiante.
Georg dejó escapar un grito y se acercó rápidamente para darnos un abrazo colectivo. — ¡Este es un gran día! ¡No me lo esperaba, pero estoy tan feliz por ustedes!
Violet se rió nerviosa, pero luego le sonrió a Tom. Había algo tan perfecto en ese momento, en la forma en que todos parecían genuinamente felices por ellos.
— Gracias, chicos. Significa mucho tenerlos a todos aquí para compartirlo — dijo Violet, mirando a cada uno de sus amigos.
— ¡Dios mío, chicos! — Exclamó Luna, mirando a Tom y Violet con los ojos abiertos de par en par, como si no pudiera creer lo que estaba escuchando. — ¡No puedo creerlo! ¿Te comprometiste, Violet?
Violet asintió, una sonrisa enorme en su rostro. Tom la abrazó por la cintura, mirándola con ternura.
— ¡Es oficial! — Dijo Violet, con una sonrisa de felicidad.
Luna no pudo evitar cubrirse la boca con las manos, aún sorprendida. — ¡Me muero de la emoción! ¿Cuándo ocurrió? ¡Tienen que contarme todo!
— Fue una sorpresa, la verdad — comentó Tom, riendo suavemente. — Lo planeamos a última hora, pero no quería esperar más para hacerla mi esposa.
— ¡Estoy tan feliz por ustedes! — Luna abrazó a Violet, quien soltó una pequeña risa.
— Gracias, Luna. Estoy más feliz de lo que puedo expresar — dijo Violet, mirando a Tom.
Bill, quien estaba observando en silencio, se acercó a los dos. — Esto es genial, chicos — comentó, dándoles una palmada en el hombro a Tom. — Pero, ¿y la fiesta? ¿Cuándo la celebramos?
— Eso es lo siguiente — sonrió Tom. — Ya hablaremos de los detalles, pero por ahora, vamos a disfrutar este momento con los demás.
Todos se sentaron en el sofá mientras comenzaban a hablar de lo que vendría a continuación, planificando cómo celebrar el compromiso y compartir la alegría con sus amigos y familiares. La emoción se sentía en el aire, y todos estaban listos para vivir este nuevo capítulo en la vida de Violet y Tom.
(...)
— ¿Cómo llamaras a tú bebé? — Preguntó Liliana.
— Si es niño, Elizabeth y si es niño Nicolas — Le sonrió.
— Elizabeth como tú madre — Luna intervino en la conversación y Violet asintió con una sonrisa, mientras se tocaba la barriga ya bien desarrollada y grande.
— ¿Cuantos meses tienes? — Emma la miraba con una enorme sonrisa.
— 7 meses y medio.
— Entonces nacera en Noviembre — Ella afirmó —. Ay Dios, me siento tan emocionada.
— No te imaginas como es que me siento yo.
Las 4 chicas se miraron entre sí y sonrieron en grande.
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Hola, este capitulo es super, pero super corto, ya que nadie lee esta historia ya estoy apunto de terminarla. Ya sé que no es tan buena mi tan llamativa como el primer o segundo libro y por razones de que ya no actualizo solo máximo 50 personas leen este libro y la verdad es que ánimos de escribirlo no tengo tantos. El próximo capitulo será el semifinal, l@s quiero.
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From Beginning To End
FanfictionViolet y Tom; ¿querrán volver a hacer su romance?. ¿Jaded volverá a ser una perra?. ¿Habra alguien peor que ella?. Violet y Tom, luchan contra las polémicas y el hate que reciben al descubrir que la famosa esta con vida y regresa al escenario.
