Hwang Hyunjin, un hombre de treinta y ocho años, se encontraba atrapado en un matrimonio que había caído en la rutina y la monotonía. Las constantes peleas lo estaban agotando. Por otro lado, Yang Jeongin, un joven de dieciocho años, estaba comenzan...
La fiesta de aniversario de la gran mansión había comenzado a llenarse de gente, el ambiente rebosaba de risas y murmullos en todas direcciones. Jeongin se encontraba al borde del salón, con un vaso de limonada en la mano, mirando todo a su alrededor mientras trataba de adaptarse a la atmósfera. Niki lo había arrastrado a este evento sin previo aviso, asegurándole que sería "divertido".
Sin embargo, Jeongin no podía evitar sentirse algo fuera de lugar entre tanta gente sofisticada. Aunque no era precisamente tímido, siempre prefería el ambiente más tranquilo y cómodo, lejos del brillo y de las miradas de la gente.
—¡Vamos! ¡Relájate, es solo una fiesta! —le había dicho Niki antes de que comenzara el evento, mientras empujaba a Jeongin hacia la mesa de bocadillos.
Jeongin observaba a las personas charlar animadamente, algunas reían a carcajadas mientras otras se movían con una gracia que le parecía fuera de su alcance. La música suave de fondo parecía mezclarse con las conversaciones, creando una atmósfera sofisticada que solo le recordaba su sensación de estar fuera de lugar.
—Es un poco exagerado ¿No? Ósea mira ese pastel gigante, parece que estuviera escondiendo muchos secretos. — dijo Niki amargamente lo que hizo que Jeongin palideciera.
—¿Qué quieres decir? — Jeongin se mordió el labio nervioso mientras Niki tomaba su limonada despreocupado.
—Nada solo que últimamente... algo se siente diferente con ellos. Quizás llevan años así y yo simplemente no quise verlo— dijo Niki mirando a sus padres.
Jeongin lo imitó, desviando su mirada hacia donde estaban sus padres. Felix se movía de la mano de Hyunjin entre los invitados con su amabilidad característica, saludando con una sonrisa que parecía envolver a todos. En cambio Hyunjin tenía una sonrisa más contenida, algo forzada a su parecer, con si estuviera cumpliendo con un papel que ya no era para él. Había una tensión apenas perceptible en su postura, en la forma que sostenía su copa mientras con la otra paseaba con Felix, o como le respondía a los invitados.
—Hyunjin parece un robot con traje— dijo en voz baja pero lo suficientemente para ser oído por Niki.
Niki quien acababa de dar un sorbo de su limonada. El comentario lo tomó tanto de sorpresa que hizo que la limonada saliera disparada por su boca. Tosió entre risas, con los ojos abiertos por la sorpresa, mientras se llevaba la mano a la boca para contenerse.
Varios invitados, incluyendo a Hyunjin y Felix voltearon al instante, muchos tenían cara de molestia o desagrado. Incluso tal vez sólo en su mente el sonido de la fiesta se había suspendido por un momento.
—¿Por qué hiciste eso?!— dijo Jeongin con desesperación mientras tomaba un montón de servilletas— ¡Eres un tonto! Ahora nos ven todos.
Jeongin intentaba limpiar el desastre con desesperación mientras algunos invitados aún los miraban con confusión.
—Deja de reírte— dijo Jeongin mientras limpiaba el traje de Niki.
—Lo siento, lo siento, es que fue lo más tonto que he escuchado, nunca nadie se había atrevido a decir eso de mi padre— dijo limpiándose las lágrimas que se le habían escapado.
—Tonto— dijo Jeongin en casi un susurro, hasta ese punto ya habían perdido relevancia en el salón.
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