둘 (DOS)

3.8K 334 173
                                        

"Chico misterioso"

—¿Jeongin?—, preguntó una voz al ver cómo se encendía la luz.

—Mamá... ¿qué haces despierta?—, preguntó Jeongin mientras caminaba hacia el sillón. —¿Y Sunoo?

—Estaba preocupada. Los matones de Kim estuvieron mucho tiempo afuera, y tenía miedo de que te hicieran algo—, suspiró. Jeongin le dedicó una sonrisa tranquilizadora.

—Está bien, mamá. Ya no te preocupes por la deuda. Ya está saldada—, dijo, dándole un beso en la frente.

—¿De dónde sacaste esa cantidad de dinero, Jeongin? No me digas que estás en cosas malas. Si es así, Jeongin...—

—No, mamá. Hoy conseguí un trabajo y pedí un adelanto—, dijo Jeongin, y Jihye suspiró aliviada.

Jihye estaba a punto de decir algo más cuando un ruido fuerte las hizo levantarse y correr apresuradas.

—¡Sunoo!—, gritó Jeongin al entrar al cuarto y ver a su pequeño hermano en el piso, intentando alcanzar su inhalador.

Jeongin se apresuró a levantar a su hermano mientras su mamá le pasaba el inhalador.

—Dios, qué susto—, dijo Jihye. —¿Ya te sientes mejor, Sunoo? El pequeño asintió levemente mientras Jeongin acariciaba el cabello de su hermano.

—Es mejor que vayamos al hospital—, sugirió Jeongin, pero Sunoo negó con la cabeza.

—Ya me siento mejor. No es necesario ir al doctor. Estaré bien. Solo necesito dormir—, dijo Sunoo levemente. Jeongin miró a su mamá.

—Bien, pero no te podemos dejar solo, por lo menos esta noche. No queremos que te vuelva a dar un ataque—, dijo Jihye con una sonrisa.

—Yo me quedo con él—, dijo Jeongin, pero Jihye negó.

—Mañana tienes que ir a la escuela, Jeongin. Descansa. Te ves un poco adolorido—, dijo. Jeongin asintió. —No quiero que te desgastes mucho, hijo. Perdón por hacerte trabajar. Perdón por no ser una buena madre—, dijo Jihye. Jeongin negó cuando ella comenzó a llorar.

—Tranquila mamá, tú no tienes la culpa de esto. Trabajo porque te quiero ayudar. No te sientas mal. Eres la mejor mamá que conozco—, dijo Jeongin abrazando a Jihye mientras Sunoo se acercaba para unirse al abrazo.

Jeongin entró a su cuarto y se tiró en la cama, dejando que recuerdos vagos invadieran su mente. Jeongin nunca imaginó perder la virginidad de aquella forma, pero si algo era seguro, es que había salido de la deuda.

—Tengo que conseguir un trabajo de verdad—, dijo Jeongin en voz baja para que nadie lo escuchara.

Un recuerdo vago de aquel hombre hizo que Jeongin se sonrojara, recordaba lo sexy que se veía sudado, recordaba los gemidos que emitía, aunque Jeongin no lo esperaba, tampoco fue tal malo, aquel hombre se había preocupado en todo momento de él, y para ser su primera vez tampoco fue tan desagradable. Y Jeongin no se preocupaba de volver a verlo...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Necesidad (Hyunin) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora