이십팔: Final

1.7K 174 106
                                        

La galería se fue vaciando lentamente.

Los últimos invitados se marchaban entre risas y elogios, algunos aún comentando sus cuadros favoritos, otros buscando las tarjetas con su firma artística. Todo había salido incluso mejor de lo esperado. Había vendido casi todas sus obras.

Menos una...

—Ha sido un éxito total —dijo con brillo en los ojos—. La prensa está fascinada, y ya hay tres galerías interesadas en llevar tu trabajo al extranjero.

—Me alegra saberlo —murmuró Hyunjin.

—¿Quieres que vayamos cerrando?

Él negó suavemente con la cabeza.

—¿Puedo quedarme un poco más? Solo... un rato.

La mujer asintió sin preguntar nada más, y lo dejó ahí, en medio de la calma recién nacida.

Hyunjin caminó por la sala vacía, ahora en silencio, hasta detenerse frente a aquella pintura.

La pintura que no había querido vender.

Un corazón ardiente, rodeado de llamas.
El honesto de todos sus cuadros.

Habían ofrecido mucho por ella. Pero Hyunjin se negó.

Porque esa pintura no era para nadie más...

La contemplaba con los brazos cruzados, cuando escuchó unos pasos y una respiración agitada detrás de él.

—Sigues aquí...—susurró con la respiración agitada.

Se giró con lentitud. Y ahí estaba Jeongin, solo, con la bufanda en la mano y los ojos brillando más que nunca, el cabello despeinado y las piernas temblando.

—¿No te habías ido? —preguntó Hyunjin, apenas susurrando.

—No podía irme así —dijo Jeongin. Dio un paso más—. Él no es mi pareja.... Es mi mejor amigo. Vino conmigo porque quería conocer Corea... y al artista maravilloso de Instagram, que siempre supe que eras tú, aunque me sorprendió cuando entré y te vi hablando.

Hyunjin no supo qué decir. Solo bajó la mirada un momento, procesando la información.

—Me alegra que por fin puedas ser tu— dijo Jeongin con una sonrisa.

Hyunjin lo miró detenidamente. Ya no era aquel chico de dieciocho años que había conocido, su rostro seguía siendo el mismo, pero ahora estaba más definido, más firme. Su cuerpo también había cambiado ahora estaba más tonificado, su piel seguía siendo bastante blanca. Se notaba el cambio en su postura, en cómo ya no bajaba la cabeza. Ya no era el Jeongin temeroso que había conocido.

—Envejeciste— dijo Hyunjin con una sonrisa.

—Puedo decir lo mismo, te noté una cana cuando estabas hablando— Se burló con una gran sonrisa.

Ambos rieron, olvidándose de todo a su alrededor, se rieron como si nada hubiera pasado.

—Me alegra que te reconciliaras con Niki— dijo Jeongin con una sonrisa.

—Tardó bastante, pero al final me pudo perdonar— dijo Hyunjin con nostalgia—. También he hablado con Felix y changbin, hasta me invitaron a su boda.

Jeongin río bajito, mientras lo veía con sorpresa.

—Fui padrino de bodas de Chris y también padrino de su primer hijo, espero que también del segundo— dijo con cierto orgullo.

—Mi madre compró una casa nueva— dijo Jeongin con una sonrisa.

Hyunjin lo miró feliz, le alegraba que Jeongin no le guardara ningún rencor a su madre.

Necesidad (Hyunin) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora