Hwang Hyunjin, un hombre de treinta y ocho años, se encontraba atrapado en un matrimonio que había caído en la rutina y la monotonía. Las constantes peleas lo estaban agotando. Por otro lado, Yang Jeongin, un joven de dieciocho años, estaba comenzan...
Habían pasado cuatro días desde aquel encuentro, Hyunjin no podía sacarse aquel chico de la cabeza, aquel chico que hizo suyo, y sus hermosos gemidos, aquella inexperiencia. Sabía qué estaba mal, ya que aquel chico no se veía tan mayor, pero no pudo evitar regresar la siguiente noche para volver a encontrarse con el, y llevarse la sorpresa que el chico no trabajaba en ese lugar y que sólo estaba pagando un favor, Hyunjin había buscado hasta por debajo de las piedras, pero no sabía absolutamente nada de aquel chico, Bang le había dicho que simplemente se olvidara de él y probara con alguien más, pero él no quería a alguien más, él lo quería a él
¿Tal vez un capricho?
Cuatro días después, igual de repetitivos que siempre, con aquella vida, con la cual estaría encadenado siempre, y de la cual ya no podía liberarse. Cuando conoció a Felix, tenía sólo diecinueve años y Felix dieseis, ambos cometieron el error de enamorarse y entregarse, cuando tenía veinte, Felix quedó embarazado, los padres de ambos los habían obligado a casarse por el prestigio de la familia, ahora tenía un hijo de dieciocho años, el matrimonio con Félix había sido divertido al principio, pero después de años se había convertido en algo aburrido, había heredado las empresas de su padre y de su suegro quedando a cargo, y uniendo las empresas como una sola, siendo ahora uno de los millonarios, más reconocidos de Seúl.
Y ahí estaba tan reconocido comiendo silenciosamente, Félix y Niki hablaban alegremente, y él sólo podía pensar en lo mucho que le hubiera gustado disfrutar más su juventud, salir de fiestas, salir con mas personas, después de que conoció a Félix ya no estuvo con alguien mas, claro que no culpaba a Niki, él no tenía la culpa de lo irresponsable que había sido, ahora intentaba ser un buen ejemplo, para su hijo, para que el no cometiera el mismo error, así que siempre lo aconsejaba, aunque... Últimamente su relación había estado decayendo, ya que Hyunjin ya no pasaba tanto tiempo en la casa, sólo lo veía en la hora de comida, y antes de qué se fuera a la escuela.
—Un compañero de la universidad vendrá a la casa. ¿No les molesta? —preguntó Niki, mirando a sus padres, quienes negaron con la cabeza.
—Claro que no nos molesta. Sabes que tus amigos siempre son bienvenidos —dijo Felix, y Niki asintió.
—Jeongin no es mi amigo, pero espero que después de este trabajo lo sea. Es una persona increíble, pero no le habla a nadie, y todos lo molestan. Pero es muy lindo —dijo Felix, divertido al escuchar a su hijo.
—Oh, parece que alguien está enamorado —dijo Felix, riéndose más fuerte cuando su hijo se sonrojó. Hyunjin solo escuchaba en silencio. — ¿A qué hora llega ese chico?
—En veinte minutos —dijo Niki, y Felix asintió.
—Bien, le diré a Mina que prepare unos bocadillos para ustedes. Ahora ve a arreglarte antes de que llegue ese tal Jeongin —dijo Felix. Niki asintió y se levantó para irse a arreglar a su cuarto.
—Yo también me voy a cepillar los dientes para regresar a la empresa —dijo Hyunjin secamente, y Felix suspiró mientras veía cómo se iba su esposo.
¿Cómo habían llegado a ese punto? ¿Desde cuándo su amor se había acabado? ¿Desde cuándo él y Hyunjin ya no sentían nada? Esas eran algunas de las preguntas que siempre atormentaban a Felix, pero a ninguna le encontraba respuesta. Extrañaba a Hyunjin, pero parecía que Hyunjin no lo extrañaba a él.
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Jeongin dio un gran suspiro antes de tocar el timbre de esa gran casa, tenia un trabajo con Hwang Niki, sabía que la familia de este tenia mucho dinero, pero nunca imagino entrar a aquella casa o siquiera hablar con Niki, Jeongin era un chico becado y por eso recibía constantes burlas de sus compañeros, o incluso ser acosado por otros chicos, Jeongin estaba tan cansado de ese mundo, donde se creían superiores por tener dinero, pero seguía en ese lugar por las posibilidades de trabajo que tendría al terminar la carrera
—¿Quién es usted?— preguntó Jeongin, mirando a la mujer y haciendo una reverencia en señal de respeto.
—Soy Jeongin, soy compañero de Niki. Vamos a hacer un trabajo juntos— respondió. La mujer se hizo a un lado y dejó pasar a Jeongin.
—Espere aquí. Le avisaré al joven Hwang que ya llegó— dijo ella. Jeongin asintió y comenzó a observar el lugar.
No podía evitar pensar en lo caro que era todo. Ni con veinte vidas podría vivir en un lugar así. Sabía que Niki era muy rico; por algo era uno de los más populares de la escuela. Pero Jeongin nunca imaginó poder entrar en su casa. Jeongin miraba embobado la casa hasta que chocó con algo, o con alguien.
El menor se dio la vuelta rápidamente y casi se le salía el corazón al ver de quién se trataba. Era el hombre de aquella noche. Jeongin miraba al hombre asustado, esperando no ser reconocido.
—¿Te conozco?— preguntó el hombre, confundido, al notar que no lo dejaba de ver. Algo en él le parecía familiar.
—Yo...— Jeongin intentaba mantener la calma para poder contestar.
—¡Jeongin!— exclamó el nombrado al encontrarse a su compañero de clase.
—Papá, él es Jeongin. Es un amigo de la escuela. Vino a hacer un trabajo— dijo Niki. Pero Hyunjin no podía dejar de mirar al chico.
—Jeongin, él es mi papá, Hwang Hyunjin— dijo Jeongin, haciendo una reverencia.
—Señor, el auto está listo— anunció alguien. Al escuchar esto, Hyunjin asintió y se fue, dejando al pobre Jeongin con millones de paros cardíacos.
Se había acostado con Hwang Hyunjin
Él era el cliente exclusivo. Nunca imaginó volver a verlo, pero vaya que el destino le había jugado sucio. Nunca se había interesado en buscar a Hwang en internet, así que no sabía cómo era físicamente, solo conocía su nombre...
Ahora estaba en la casa del hombre con el cual había perdido la virginidad.
—¿Pasa algo señor? —Dijo Changbin mirando a Hyunjin por el retrovisor
—Ese chico, ¿Había venido antes?—Preguntó Hyunjin y Changbin negó
—Que yo recuerde no señor, es la primera vez que lo veo por aquí—Dijo Changbin y Hyunjin se recargó en el asiento
¿Por qué le resultaba tan familiar?
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