Mentiras

494 46 6
                                        

Neito se asomó por el pasillo de los dormitorios asegurándose de que no hubiera nadie alrededor. No es que esperar que alguien realmente estuviera ahí, era ya las tres de la mañana y por experiencia propia, sabia que nadie de la estúpida clase A era tan idiota para desafiar las reglas de su profesor que definitivamente debía estar despierto incluso a esas horas, aunque no en el colegio

El bulto de su sudadera se sacudió soltando un par de gruñidos y arañazos que rasguñaron su ya herida piel

-¡Ouch! ¿Te quieres clamar? Todavía no llego

Murmuro Neito en voz baja sabiendo que eso no calmaría a la criatura de su sudadera

Rápidamente acelero el paso dirigiéndose a una habitación en específico

Pego la oreja a la puerta tomándose unos momentos para asegurarse de que no hubiera nada de ruido dentro antes de sacar con algunos malabarismos una llave de repuesto que saco a escondidas del dueño, y abrió la puerta lo más silenciosamente que pudo

Se asomó dentro suspirando de alivio cuando vio un bulto en la cama que respiraba tranquilamente sin notar su precencia

Neito se arrodilló en la puerta abriendo su sudadera para dejar salir a la pequeña criatura felina de cuatro patas que lo ataco durante todo el camino. Que todavía tuvo el descaro de gruñirle furiosa mientras se adentraba en la habitación como si esta hubiera regresado sin su ayuda (Probablemente lo hubiera logrado, era un gato y Neito sabía lo astutos que eran)

Neito bufo levantando el dedo del en medio a su dirección

-Se dice gracias, maldita

El gato simplemente se empezó a acicalar ignorando su precencia

-Por eso no me gustan los gatos, todo son iguales

Murmuro molesto para después ponerse de pie en silencio y luego cerrar la puerta con llave, como si nunca la hubiera abierto

Se dio la vuelta, y rápidamente regreso a su habitación dispuesto a curar sus heridas que si tenía suerte, no dejarían cicatriz



...


Hitoshi abrió los ojos sintiendo como el aire le faltaba. Solo para encontrarse de cara en cara con una mirada aburrida y de grandes ojos azulea

Hitoshi abrió los ojos rápidamente sentándose y abrazando a su gato

-¡Luna! ¡Estas de vuelta!

Hitoshi abrazo a su peludo amigo a pesar de que este empezó a moverse molesto por la atención

Luna, su gata había desaparecido hace ya dos meses cuando su madre lo llamo muy preocupada porque Luna no había regresado a casa después de una de sus salidas vespertinas. La estuvo buscando como loco durante todo ese tiempo, incluso ignorando su pánico a hablar con extraños con tal de encontrar mínimamente una pista, pero nada

Sus compañeros intentaron ayudarlo, pero solo lograron encontrar a gatos similares a Luna, o incluso a más animales desaparecidos, pero ninguno que fuera el suyo

Estuvo decaído durante todo ese tiempo, horriblemente preocupado y molesto con sus padres por permitir que se escapara (Aunque sabía perfectamente que esa no había sido su intención)

De cualquier forma, el ya se estaba dando por vencido

Hasta ese momento

Hitoshi casi quería estallar en llanto

Aunque...

-¿Cómo entraste aquí?

Las puertas de la UA estaban cerradas todo el tiempo. Sí, era normal que hasta cierto punto ingresaran animales (Principalmente porque Kota los dejaba entrar), pero definitivamente se le hacía extraño, que su gato (Inteligente, pero no demasiado) haya sabido específicamente llegar hasta la UA cuando solo conocía el camino a su casa era algo fuera de lugar

Momentos Shinmono Parte 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora