|DE LAS DOS|
Tal vez no sea lo correcto, pero entre la una y la otra cubren sus defectos.
-Trap Capos.
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Ghoulia y Abby caminaban por el centro comercial mientras la gente iba y venía, sumergida en sus propias vidas. Pero ellas solo podían pensar en una cosa.
—Estoy preocupada por Merliah —dijo Abby con su voz suave y seria—. Cambió mucho. Muy rápido.
Ghoulia, con su tablet en las manos, tecleó un mensaje que mostró a Abby: "Su forma de vestir cambió drásticamente. Sigue usando rosado, pero ahora lo mezcla con colores apagados. Gris, negro, tonos fríos."
Abby asintió, con el ceño fruncido.
—Y su perfume… ya no es el de antes. Antes olía a frutas dulces, a chicle. Ahora es… más fuerte. Amaderado. Muy diferente.
Ghoulia escribió: "Como si estuviera intentando ser otra persona."
Abby soltó un suspiro.
—O como si estuviera queriendo olvidar a quien era antes.
Mientras caminaban hacia la zona de cafés, el destino les jugó una mala pasada.
Allí, justo frente a una tienda de ropa alternativa, estaban Jake y Merliah.
Merliah iba vestida con una falda negra y una blusa rosa pálido, con botas altas y una chaqueta gris que le daba un aire más adulto, más apagado. Su cabello, antes siempre peinado con accesorios brillantes, ahora caía más suelto, más natural, sin adornos.
Lo más desconcertante fue ver a Jake.
Su look casual de siempre había mutado.
Ahora llevaba una chaqueta de mezclilla con un suéter debajo, pantalones oscuros y unas gafas que le daban un aire peligrosamente familiar.
Muy parecido a como solía vestirse Jackson.
Pero lo que realmente las congeló fue el olor.
Cuando Jake y Merliah pasaron junto a ellas, charlando y riendo, Abby sintió cómo la fragancia de Jake le golpeó la memoria.
Un perfume cálido, con notas de canela y madera. El mismo tipo que usaban Holt y Jackson.
Abby y Ghoulia se miraron en silencio.
Sabían que no era una coincidencia.
Merliah las vio, les sonrió con cortesía y siguió su camino sin detenerse, como si se hubieran convertido en simples conocidas.
Jake pasó su brazo por los hombros de Merliah de manera natural, y ella se apoyó en él con facilidad, como si esa fuera su nueva zona segura.
Cuando se alejaron lo suficiente, Abby habló en voz baja, seria.
—¿Viste lo mismo que yo?
Ghoulia asintió, tecleando rápido: "No es solo que haya cambiado. Es como si estuviera construyendo a alguien más sobre lo que quedó roto."
Abby apretó los labios.
—Incluso sin darse cuenta… sigue persiguiendo a Holt y a Jackson.
Quizá no con ellos… pero sí con lo que representan.
Ghoulia escribió: "Incluso el perfume. Ella no se da cuenta."
Abby suspiró, triste.
—Y lo peor es que parece feliz. Superficialmente, pero feliz.
Ghoulia miró la dirección por donde habían desaparecido Jake y Merliah.
"¿Le decimos?" escribió.
Abby negó con la cabeza, con una expresión amarga.
—No ahora. Ella no lo aceptaría.
A veces, las personas necesitan perderse para darse cuenta que no era ese el camino.
Y aunque les doliera, decidieron dejarla seguir por esa senda que, tarde o temprano, tendría que enfrentar.
...
Jake. (Primera persona)
Sé lo que estamos haciendo.
No necesito que nadie me lo diga.
Lo supe desde la primera vez que me miraste con esos ojos rotos, intentando fingir que estabas entera.
Lo supe cuando me hablaste de un tal Holt… de un Jackson que no podías mencionar sin apretar los labios.
No dijiste mucho, pero no hacía falta.
Yo también tengo una Sophie que no se fue del todo.
Te dije que me gustabas.
Me dijiste que me hacías bien.
Ambos lo dijimos… sabiendo que no hablábamos realmente el uno del otro.
Lo que queríamos decir era: "Me haces sentir cerca de quien perdí."
Y aun así seguimos.
Sin condiciones.
Sin mentirnos, pero sin verbalizarlo.
Porque lo sabemos.
Y no queremos detenernos.
Tú cambiaste.
Dejaste los colores vivos.
Te regalé ese perfume, casi idéntico al que solía usar ella, y lo llevas como si te perteneciera desde siempre.
Me compraste el mío, ese que… curiosamente, huele como el de Holt.
Y me visto como tu fantasma.
Y tú caminas como el mío.
¿Sabes?
No me importa.
No me importa que estés usando mi hombro para descansar cuando en realidad lo estás usando para recordar.
No me importa que cuando me besas, a veces cierres los ojos más de la cuenta, como si buscaras otro nombre.
No me importa porque yo también hago lo mismo.
Porque cuando me rio contigo, busco la risa de Sophie.
Porque cuando te abrazo, intento recordar cómo se sentía sostenerla a ella.
Somos un refugio prestado.
Una ilusión compartida.
Un espejo roto donde nos miramos para no desangrarnos.
Y sí, lo sabemos.
Ambos lo sabemos.
Pero aquí seguimos.
Te miro ahora, mientras acomodas las bolsas y te atas el cabello con esa cinta gris que me recuerda demasiado a las que me hablaste de él.
Y te sigo el juego, porque tú también sigues el mío.
Me acerco, sonriendo con suavidad, no porque crea que esto es real, sino porque esto… funciona.
—Ey, Liah… —te digo, como si fuéramos simples—. ¿Quieres ir por un helado?
Tú sonríes, como siempre.
Y yo también.
Seguimos compartiendo este vacío…
Hasta que alguno de los dos decida que ya no le basta.
Pero por ahora, este es nuestro trato tácito.
Nuestro pacto silencioso.
Nuestra mentira necesaria.
Y, sinceramente, no quiero que termine todavía.
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MERMAID TALE! ( Monster High )
Fan-Fiction- Me gustas Merliah, y a él también.- Dijo Holt tomándo de las manos a la sirena.- Quisiéramos que nos dieras una oportunidad. ... ¡Una nueva monstruo en Monster High! Recién llegada a esta escuela, Merliah Summer, encontrará amistades, desafíos y u...
