|DE LA NOCHE A LA MAÑANA|
"Todo tiene solución sobre su cama,
pero se apaga el sol cuando se marcha..."
-Elefante.
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Narra Jackson
Cuando llegué a la entrada de la escuela, ella ya estaba allí, de espaldas a mi y sentada sobre una barandilla al final de la escalera mirando su iTaud. Caminé a paso rápido hasta donde estaba y toqué su hombro haciéndola girar hacia mi, mirándome con esos ojos que hice llorar.
-Hola...- Me saludó y trató de acercarse a mi por la inercia de darme un beso pero se detuvo y solo besó mi mejilla.
-Hola...- Respondí y a pesar de haber planeado esto desde hace tres semanas atrás no supe cómo empezar a hablar.- Todo lo que esta pasando es mi culpa.- Declaré bajando la mirada.- Fui inmaduro, inseguro e hice todo lo que te prometí que no haría...- La miré a los ojos.- Sigo teniendo inseguridades, Liah, eres una monstruo maravillosa y cualquiera daría todo por estar contigo...- Suspiré recordando los miles de momentos en que Manny y otros monstruos me recordaban lo poca cosa que era para Merliah.- Tenia miedo de que estuvieras conmigo por pesar o solo por estar con Holt, pero no es justificación por mi actuar.- Tomé sus manos y la miré a los ojos.- Voy trabajar en sentirme digno de estar contigo.- Ella sonrió.- Y mientras tanto, creo que lo mejor es que me aleje de ti para no hacerte más daño.- Su sonrisa se borró y sus ojos se inundaron de lágrimas.
-No, Jackson, espera.- Le solté las manos y ella trató tomarlas de nuevo pero no la dejé.- Espera, por favor.- Me rogó pero yo me alejé uno pasos ya con las lágrimas corriendo por mis mejillas.- Espera...- Me suplicó.
-Será lo mejor para los dos, Liah.- Dije, a pesar de querer quedarme con ella, tenia cosas que superar y sanar. Lo mejor es que nos alejemos mientras eso pasa...- Tengo que irme.- Dije, ya que no soportaba más verla llorando. Me di media vuelta tratando de pasar el nudo formado en mi garganta.
-No...- Me tomó de la manga de mi camisa y me miró a los ojos.- No me hagas esto.- Pidió.- Jackson, yo te amo.- En un movimiento que ni yo mismo me esperé de mí, la abracé y ella se aferró a mi pecho.- No te alejes de mí, te lo suplico.- Negué sin soltarnos del abrazo.
-No me pidas eso, quiero amarme para poder amarte como lo mereces.- Expliqué, tratando de que me dejara ir.
-Lo se, pero no quiero que te alejes.- Se separó un poco para verme a los ojos.- Quiero estar contigo en el proceso, así me hieras. Quiero estar ahí para tí.- No, no podía permitir que ella sufriera más por estar conmigo.
-Lo siento, linda.- La solté.- Quiero seguir en tu vida, pero quiero estar siendo mi mejor versión, no la que explota por estupideces y la que te hace llorar.- Me alejé más.- Adiós, te amo.- Me di media vuelta y empecé a caminar, escuchando cada vez más lejos sus sollozos que me partían el alma.
Narra Merliah
Me desplomé en el suelo ya que mis piernas me fallaron y mis ojos estaban nublados de la tristeza que me provocaba que Jackson terminara conmigo de esa forma.
-No... Jackson.- Sollozaba. No quería ni levantarme de ahí a pesar del frío que hacía.
-¡Merliah!- Oí la voz de Deuce y a paso rápido se acercó a mí.- ¿Qué pasó?- Se arrodilló a mi lado. Traté de responderle pero no podía con el nudo en mi garganta que cada vez se sentía más grande.
-Jackson...- Logré hablar y él lo entendió todo.
-Vamos, conozco una café cerca de aquí.- Me abrazó como si fuera mi hermano.- Pronto va a llover y no te voy a dejar así, aquí.- Asentí y con su ayuda me puse de pie, me limpié las lágrimas y emprendimos camino al café que había mencionado.
...
-Lo hizo por tu bien.- Trató de consolarme.
-Eso no hace que duela menos.- Aseguré ya un poco más calmada, dándole un sorbo a un americano que me obligó a pedir.
-Solo ten paciencia, todo ser arreglará y volverán en menos de lo que creas.- Suspiré.
- Si, eso espero...- Nos quedamos en silencio unos segundos, hasta que su iTaud sonó.
-Es Cleo.- Me avisó.- Voy a contestar.- Puso su teléfono en su oreja y hasta yo escuché en "¿Cómo esta Liah? a través de la llamada.- Hola, amor también estoy feliz de escucharte.- Ironizó y yo di una ligera risa.
_"No te ofendas, Deuce, pero mi amiga esta en una delicada situación que requiere comprensión de su más fabulosa mejor amiga".- Respondió Cleo y el hijo de Medusa rodó los ojos.
-Es para ti.- Me pasó su iTaud.
- Hola, Cleo.- Saludé con mi voz ronca de tanto llorar.
-¡Por Ra! Te escuchas fatal. ¿Qué pasó? ¿Estas bien? ¿Quieres quedarte en mi casa esta noche?- Me abordó con sus preguntas rápidamente.- Deuce me contó que te encontró llorando y tirada en el piso de la escuela.
-No es necesario, quiero estar sola por hoy.- Rechacé su oferta.- En pocas palabras... Jackson y yo...- Se formó otra vez ese nudo en mi garganta.- Yo...- Las lágrimas bajaron y mi voz desapareció.
-Ay, Liah...- Sorbí por mi nariz y Deuce, amablemente, me pasó una servilleta para limpiarme.- Voy para allá.
-No te molestes, no estoy tan lejos de mi casa.- Aclaré pero a ella no le importó.
- No hay lugar a discusión.- Me dijo.- Voy por ti, pasamos a tu casa por tus cosas y te quedarás conmigo esta noche. Solo Ra sabe qué estupidez harás estando triste.- Le dijo algo a su padre, y se llevó a sus sirvientes para venir a recogerme.
-Creo que mejor me voy, no soy muy bienvenido en la casa de Cleo.- Rascó su nuca apenas vio el carruaje en frentr de la cafetería. Se levantó y a comodó sus lentes.- Te veo mañana, Liah.- Se dio media vuelta saliendo del lugar, pero antes de que se fuera lo llamé.
-¡Deuce!- El volteó.- Gracias por todo.- Sonreí con los pocos ánimos que tenía.- Eres un amigo increíbel.- Él sonrió de lado y se acercó nuevamente a mí para abrazarme por lo hombros.
-Para eso estamos.- Me sacudió ligeramente y después de saludar/despedirse de su novia con un beso se alejó.
-Bueno, vamos a recoger algo de ropa.- Dijo mi amiga momia.
...
Con una maleta repleta de cosas, llegué a la enorme casa de Cleo, donde conocí a su dichoso padre que fue "amable" dentro de lo que cabe y a la tal "Nefera" quien solo me dedico un mirada de arriba a abajo y una sonrisa engreída, como si yo solo fuera una alimaña más en su casa.
-Trata de no tocar nada, no queremos que nuestras vendas se infecten de germenes de hibridos de sangre impura.- Ese comentario me hizo alzar una ceja.
-Nefera, ten más respeto.- Exigió el antiguo faraón.
-No se preocupe.- Dije.- No voy a sentirme mal por un comentario malintencionado.- Espeté con respeto y el Faraón me miró con cierta diversión.
-Como sea, Nefera respeta a mi amiga.- Ordenó mi amiga momia.- Vamos, Liah.- me tomó de ma mano y llegamos a su enormame habitación.-Es pequeña pero creo que bastará.
-¿Pequeña? Cleo, aquí podrías poner mil camas para gente necesitada.- Dije viendo la inmensidad de su cama.
-Y eso que no has visto el armario.- La miré curiosa y por unas horas dejé de pensar en el sentimiento qur me carcomia el alma.
Nos hicimos mascarillas, hablamos, lloramos, reimos y nos probamos la ropa de Cleo mientras nos tomábamos fotos para subirlas a Creeptagram.
Pude divertirme un poco, antes de tratar de dormir y... en el proceso soltar unas lágrimas más.
Mi abuelo, sabiamente decía que en momentos de crisis sabes quién es tu amigo, y justo en este momento puedo ver que Cleo tiene un buen corazón a pesar de todo.
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MERMAID TALE! ( Monster High )
Fanfiction- Me gustas Merliah, y a él también.- Dijo Holt tomándo de las manos a la sirena.- Quisiéramos que nos dieras una oportunidad. ... ¡Una nueva monstruo en Monster High! Recién llegada a esta escuela, Merliah Summer, encontrará amistades, desafíos y u...
