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|LO DUDO|

Pero lo dudo, por que hasta veces me has llorado por um beso,

Temblando de alegría y no de miedo.

-José José.

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El día de la cita con Jake...


Ese día, Merliah se puso bonita y caminó rumbo a ese café...

El café que era el mismo de siempre.
El mismo donde solía reír con Holt.
El mismo donde, a veces, esperaba a Jackson para que hablaran de los infinitos temas de lo que sabían.
Pero esa tarde, cuando Merliah entró y vio a Jake sentado junto a la ventana, sintió que el lugar había cambiado.
O quizá, solo había cambiado ella.

Jake le sonrió al verla, una sonrisa sin pretensión, sin presión. Una sonrisa que no la hacía sentir culpable por no estar completa.

-Me alegra que vinieras -le dijo cuando ella se sentó frente a él.-Te ves tan bonita como esa noche.

-Me alegra haber salido -respondió, y por primera vez en semanas, no estaba mintiendo.

Hablaron de cosas simples al principio. De música, de películas malas que adoraban, de lo mucho que detestaban la comida escolar.
Pero inevitablemente, las grietas comenzaron a mostrarse.

Jake giró su taza entre las manos antes de soltarlo, como quien se arriesga a abrir una herida.

-¿Puedo contarte algo? Algo que no suelo decir.

Merliah asintió, curiosa.

-Mi ex... me engañó. -Hizo una pausa, como si el solo admitirlo le quitara el aire-. Y lo peor... es que todavía la extraño. No a ella, creo. Sino a lo que sentía cuando estaba con ella.
La costumbre.
El espacio que dejó.

Merliah bajó la mirada. Algo en sus palabras le dolió más de lo que esperaba, porque lo entendía.
Demasiado.

-Sé lo que es eso -murmuró-.Estar atada a alguien, aunque sabes que ya no debes estarlo. Extrañar el lugar donde te rompieron.

Sus ojos se encontraron por un largo instante.
Y no necesitaban decir mucho más.
Ambos estaban vacíos. Ambos querían llenar ese espacio aunque fuera de forma imperfecta.

No hablaron de amor.
No hablaron de comenzar algo serio.
Simplemente, lo entendieron. Un acuerdo tácito: Sexo y atenciones.

Serían la atención que el otro necesitaba.
El cuerpo que calmara la ausencia.
El respiro que pretendiera curar, aunque solo estuvieran cubriendo heridas abiertas.

-¿Quieres ir a otro lugar? -preguntó Jake, con la voz baja, casi como si no quisiera romper la atmósfera.

Merliah se mordió el labio, un gesto que ya no hacía para seducir, sino para afirmarse en su decisión.

-Quiero -respondió con sinceridad-. Quiero sentirme... suficiente, aunque sea por esta noche.

Salieron juntos del café, dejando atrás los fantasmas que aún se escondían entre esas mesas que conocían demasiadas versiones de ella.

Entonces, encima de una cama desconocida y entre gemidos cerró los ojos pensando en esos amores. Por que Jake no tenía los ojos de Jackson ni el tacto de Holt.

MERMAID TALE!   ( Monster High )Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora