10

251 27 9
                                        

Touya tenía pesadillas.

Sobre su pasado, su presente y su futuro. Era el constante recordatorio de lo que alguna vez fue y lo que nunca será, un esposo normal, un padre sin el peso del trauma del suyo propio; las pesadillas no dejan de atormentarlo, incluso cuando han pasado de años, ahora tenía una vida tranquila y por más que quería disfrutar eso, no podía.

—¿Touya?—susurra una voz que conoce como la palma de su mano.

Dabi se apresura a apagar el cigarrillo, sabía que era muy malo para el embarazo, y le había prometido a su esposo que  no volvería a tocar uno en su vida.

—¿Qué haces despierto, pajarito?—pregunta al verlo a acercarse al balcón en plena madrugada.

Touya se había despertado por una pesadilla, cada vez más horrible que la anterior. No podía despertar a Keigo, el embarazo ya estaba empezando a tomar cuentas cuando se trataba de su rutina de sueño, con su barriga de seis meses y pies hinchados, era difícil acomodarse.

—Bueno, tengo un esposo que no deja de fumar asique pensé en acompañarlo.

—Sabes que no fumaría cuando estas al lado.

—Pero si a mi espaldas en el mismo departamento. —Replica Keigo mientras se sienta en una de las sillas plásticas, sus pies estaba hinchados y ni loco estaría parado.

—Deberías estar en cama, es muy tarde. No es bueno para el bebé que te estes desvelando

—¿Lo seguiremos llamando bebé? Tenemos que escoger un nombre.—Touya bufa mientras mira a su terco esposo acariciar su barriga como la cosa más preciada del mundo.

Ya quería conocer al bebé, no se creía capaz de amar tanto a alguien que no había conocido. Quería jugar con él, cuidarlo, contarle cuentos, enseñarle a andar en bicicleta, y sobre todo, educarlo para ser un hombre de bien, que no siguiera sus mismos pasos e hiriera  las personas que más ama.

—No lo se...No me hago la idea de que llegará en solo unos pocos meses—responde Touya, poniéndose de rodillas al lado de la silla de Keigo para acariciar el vientre encima de la ropa de maternidad.

—¡Es verdad! Debemos comprar una cuna.

—No siquiera tenemos un cuarto para el bebé.

—Eso es lo que mas me preocupa. No pienso criar a un bebé en este departamento, si esta bonito para una pareja de recien casados, pero no me imagine criando aqui a nuestra familia.

—¿Y que te imaginabas?

—Pues, tu sabes, una casa a las afueras de la ciudad con vecinos amables, un luagr donde los niños podrian correr y miedas asi. Empezaria a arreglar el jardin pero tu y yo sabemos que soy malisimo con las plantas y terminariamos contratando...

—¿Y si ya tuvieramos un lugar asi?

Un silencio sepulcral se instalo en el balcon, y solo se podia escuchar el ruido del ventilador de fondo en la habitación.

—Todoroki Touya...

—No digas mi nombre completo pajarito, sabes que...

—¿Estas bromeando, verdad?

—Mi cuenta de banco quisiera que estuviera bromenado—dice entre susurro Touya, mientras se prepara para la rafaga de preguntas e insultos de su esposo.

Pero solo hay silencio, hasta que la lagrimas se deslizan por las mejillas regordetas por el embarazo de Hawks.

—¿Keigo? ¿Estas bien? Te juro que no compre la casa sin consulatre para hacerte sentir mal, queria que fuera una sorpresa para el baby shower, puedo venderla si quieres, osea tecnicamente no, pero si a ti no te gusta, podemos buscar otra...

Keigo no podia creer que tenia a uno de los villanos mas temidos arrodillado a su lado, pidiendole perdon mientras acariciaba su vientre de seis meses.

No podia haber elegido a un mejor marido.

Touya estaba a punto de colapsar con la cantidad de disuclpas cuando los calidos labios del omega se posaron en los suyos, fue un beso dulce, donde sus aromas se mezclaron con el sereno de la noche. Fue el beso de dos personas que se habia convertido en el hogar de la otra, y que ahora traerian al mundo a una pequeña vida para completarlo.

—Touya, deja de disculparte. Estoy tan feliz, te amo, y claro que esoty enojado porque no me dijeras de la casa, podria haberte ayudado a pagarla yo...

—Quiero proveer para ustedes, ni siquiera sere buen padre, pero quiero darte...

—Espera, ¿Qué es esa mierda de que no seras un buen padre? Touya, te has pasado horas en la biblioteca leyendo sobre paternidad, sabes cambiar pañales mejor que yo y calmar a niños que lloran y no eres el embarazado.

—No es lo mismo, he estado teniendo pesadillas sobre nuestro bebé y como lo jodo todo. No quiero joder a este niño como mi padre lo hizo, quiero que se siente amado, y cuidado, todos los putos dias de su vida hasta mi muerte sin falta, quiero protegerlos, Keigo.

—Escuchame estupido, seras el mejor padre del universo y este niño y yo te amaremos por siempre. No importa si vivimos debajo de una choza o en una mansion, somos familia, seras un papá grandioso y deja de dudar, aprenderemos juntos.

—¿Lo prometes?

—Lo prometo, ahora, tengo muchas ganas de tener sexo y el hecho que me hayas comprado una casa me ha encendido mucho mas, asique mas te vale que vayamos adentro y me des la mejor mamada de nuestro matrimonio ¿Entendido?

—Si, mandon—murmura Touya antes tomar a su esposo en brazos y correr hacia su dormitorio.


...


¡HOLAAAA! 

Diosss, se siente tan bien volver a escribir.

Debí admitir, que tuve uno de los bloqueos de escritores más brutales del mundo, cada vez que me sentaba escribir las palabras ni siquiera fluían, pero me siento mucho mejor ahora, lista para retomar mis proyectos, terminas algunos y empezar muchos.

También ayudo volverme a ver el anime.

¡MUCHAS GRACIAS POR SU FIEL LECTURA!

-🌈💜



Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jun 30, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Una FamiliaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora