XXVI

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El sol entraba perezoso por la ventana, colándose entre las cortinas medio corridas.
El reloj marcaba ya las diez y media de la mañana.
En la habitación de TN reinaba el silencio… solo roto por el suave sonido del viento colándose por la rendija.

En la cama, Umemiya seguía tirado boca abajo, con el rostro hundido en la almohada.
El cabello despeinado, la camiseta arrugada, y ese aire de “no pienso moverme en todo el día”.

TN, de pie junto a la cama, lo observaba con los brazos cruzados y una ceja alzada.

Tn:Umemiya.

Ninguna respuesta.

Tn:Umemiya-repitió, esta vez más fuerte-

El cuerpo se movió un poco, pero nada más.

Tn:-No piensas levantarte, ¿verdad?

Un murmullo apagado salió de entre las sábanas.

Umemiya:Cinco minutos…

TN suspiró, rodando los ojos.

Tn:Dijiste eso hace media hora.

Él giró apenas la cabeza, con una sonrisa medio dormida.

Umemiya:Es que contigo la cama se siente más cómoda.

TN lo miró, medio seria, medio divertida.

Tn:Te recuerdo que viniste a dormir aquí por tu cuenta. Nadie te obligó.

Umemiya:Ajá… pero me recibiste, ¿no? Eso significa que querías que me quedara.

Tn:Te recibí porque si no lo hacía, dormías en el sofá del porche como un perro callejero.

Umemiya:Entonces me salvaste.-rió él, aún sin moverse.-

TN negó con la cabeza, aunque una sonrisa se asomó en sus labios.
Se giró hacia la cocina, buscando algo de desayuno.
Llevaba puesta una camisa ancha, una de Umemiya, que había quedado olvidada la última vez que se quedó.
Le llegaba hasta medio muslo, las mangas un poco largas, y el olor a él seguía impregnado en la tela.

Cuando Umemiya por fin alzó la cabeza y la vio así, casi se le escapa un suspiro.

Umemiya:…Wow.

TN:- lo notó enseguida.-¿Qué miras?

Él sonrió, ladeando la cabeza.

Umemiya:Nada. Solo que te queda demasiado bien.

Tn:Es tuya, no te emociones.

Umemiya;Por eso me emociona.-dijo con una sonrisa traviesa, dejando caer la cabeza otra vez sobre la almohada.-

TN preparó café y unas tostadas.
Mientras lo hacía, miraba de reojo la sala, donde aún quedaban algunas cajas y decoraciones de la fiesta de anoche.

Tn:Deberíamos limpiar eso hoy.-murmuró-

Desde la habitación se escuchó la voz somnolienta de Umemiya

Umemiya:Podemos hacerlo más tarde.

Tn:Dijiste lo mismo hace tres horas.

Umemiya:Y todavía es más tarde.

TN soltó una pequeña risa involuntaria.
Tomó dos tazas, sirvió el café y caminó hasta la habitación.

Él seguía en la misma posición, como si el colchón lo hubiera absorbido.
Ella se sentó al borde de la cama y le tendió la taza.

Toma, dormilón.”

Umemiya abrió un ojo, la miró, y con voz ronca dijo

Umemiya:No quiero levantarme.

umemiya x tnHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora