XXXXVIII

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El día pasó despacio.No porque el tiempo se negara a avanzar, sino porque Umemiya se aseguró de que TN no tuviera que correr detrás de él.

El reloj marcaba ya pasado el mediodía. Afuera, el verano seguía vivo: voces lejanas, una moto pasando, el sonido habitual de la ciudad. Dentro de la casa, en cambio, todo era calma medida.

TN seguía en el sofá, ahora sin la manta, con una camiseta vieja de Umemiya que le caía grande. Él estaba sentado en el suelo, apoyado contra el sofá, pelando una manzana con cuidado exagerado.

Tn:Te vas a quedar sin dedos-comentó TN, observándolo.-

Umemiya sonrió de lado.

Umemiya:Si pasa, tú me los pegas.

TN resopló, pero la risa no llegó del todo a sus ojos. Umemiya lo notó. Siempre lo notaba.Le tendió el plato con trozos pequeños.

Umemiya:Come-ordenó suave-

Tn:Eres insistente…

Umemiya:Soy paciente-corrigió- Y terco.

TN tomó un trozo y lo masticó despacio. El silencio volvió a instalarse, pero no era incómodo. Aun así, había algo debajo. Algo que se movía.De pronto, TN habló sin mirarlo.

Tn:Si algún día…-se detuvo- Si algún día mi pasado intenta meterse entre nosotros…

Umemiya levantó la cabeza.

Umemiya:No lo hará.

Tn:No me dejaste terminar.

Umemiya:No hace falta.

Se giró para mirarla de frente, serio.

Umemiya:Tu pasado no decide nada aquí. Ni quién eres. Ni con quién estás.

TN tragó saliva.

Tn:Hay cosas que… no se van-susurró.-

Umemiya se levantó, se sentó a su lado y le tomó la mano.

Umemiya:Entonces nos quedamos con ellas. Juntos.

Ella cerró los dedos alrededor de los suyos.
En ese instante, el móvil de Umemiya vibró.Una vez.Y otra.

Umemiya frunció el ceño. Miró la pantalla. Luego otra vez. TN lo notó de inmediato.

Tn:Pasa algo?

Él dudó un segundo.

Umemiya:Nada importante.

Mentía mal cuando quería proteger.
TN no insistió. Pero el ambiente cambió. Como cuando el aire se vuelve pesado antes de una tormenta.El rumorEsa misma tarde, mientras Umemiya iba a comprar algo rápido, TN se quedó sola unos minutos. Estaba regando las plantas del balcón cuando lo sintió.

No un sonido.Una presencia.Alzó la vista.
Abajo, al otro lado de la calle, un hombre apoyado en una farola. Gorra baja. Cigarrillo encendido. Mirando hacia arriba.Hacia ella.TN sintió cómo el estómago se le cerraba de golpe.El hombre sonrió.No dijo nada.No hizo ningún gesto.Solo apagó el cigarrillo y se fue.

Cuando Umemiya volvió, TN estaba sentada, rígida, con la regadera aún en la mano.

Umemiya:TN-dijo al verla- ¿Qué pasa?

Ella levantó la mirada.

Tn:Hajime… -su voz estaba firme, pero baja-Creo que ya empezó.

Umemiya no preguntó a qué se refería.
Porque en ese momento, lo entendió todo.
La noche se rompe

Esa misma noche, el teléfono de Umemiya no dejó de sonar.Mensajes.Llamadas. Silencios incómodos.

Algo se estaba moviendo.

umemiya x tnHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora