XXXIII

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El tren urbano avanzaba hacia la ciudad con un calor que hacía que el aire acondicionado del vagón pareciera insuficiente. TN iba sentada junto a la ventana, con la mirada fija en el paisaje urbano que volvía a ser familiar después de tantos días de tranquilidad en el ryokan. Hajime estaba a su lado, con su típica expresión calmada, pero se notaba que estaba un poco animado por volver: "ahora a descansar, trabajar en los entrenamientos, y... ver a todos de nuevo", pensaba.

Hajime: Mm... parece que la ciudad no ha cambiado nada.

Tn: Mm... sí, nada que no conozcamos.

Él notó que estaba un poco callada, pero no dijo nada, solo sonrió suavemente.

Llegamos a la casa, dejándonos envolver por el calor urbano. El aire estaba denso y pesado, y TN suspiró al abrir la puerta.

Tn: Uf... qué calor...

Hajime se inclinó hacia mí, intentando rozarme suavemente con un brazo, como hacía siempre.

Hajime: Vamos a descansar un poco antes de volver al huerto y organizar todo.

Tn: Mm... sí...

Los días pasaron y el calor no daba tregua. La ciudad parecía más pesada que el aire de verano en el ryokan, y TN estaba agotada de cuidar el huerto, entrenar un poco y organizar la casa.

Una tarde, mientras Hajime intentaba ayudar en la limpieza del huerto, TN ya estaba de mal humor por el calor y, además, le venía el periodo, algo que solo Tsubaki sabía porque TN se lo había comentado días antes. Nadie más tenía idea, y TN estaba intentando mantener su carácter bajo control... pero era imposible.

Tn:-exaltada, con las manos en la cintura- ¡Hajime! ¿¡Otra vez dejaste la regadera así, en medio del camino!?

Hajime levantó las manos en gesto de rendición, con esa sonrisa tranquila que siempre tenía.

Hajime: Mm... perdón... no lo hice a propósito.

Tn:-cruzando los brazos, más fuerte- ¡Siempre dices lo mismo! ¡Pero nunca escuchas!

Él frunció el ceño, sorprendido por mi tono. Normalmente TN era tranquila, pero ahora... era como si un pequeño volcán estuviera a punto de explotar.

Hajime: Mm... ¿ya estás cansada otra vez?

Tn:-mordiéndose el labio, tratando de no llorar ni gritar-¡Sí! ¡Estoy cansada, y encima tú haces esto!

Él suspiró, acercándose un poco para intentar calmarme, pero me aparté.

Tn: ¡No me toques!

El aire caliente del huerto parecía aún más pesado, y ambos nos quedamos en silencio por unos segundos. Hajime entendió que no era solo el calor... pero no sabía exactamente qué pasaba.

Los días siguientes, el ambiente en casa se volvió tenso. TN estaba más callada de lo normal, a veces explosiva con Hajime por cosas pequeñas, y él, aunque paciente, se sentía cada vez más frustrado. Incluso sus amigos comenzaron a notarlo.

Durante la tarde, mientras TN regaba las plantas, Tsubaki apareció sin previo aviso.

Tsubaki:-susurrando, mirándome con preocupación-TN... ¿estás bien? He notado que estás un poco... tensa con Hajime estos días.

Yo suspiré, bajando la regadera.

Tn:-susurrando de vuelta-Mm... sí... es... que me viene el periodo y... estoy muy sensible... pero no quiero que nadie más lo sepa.

Tsubaki: Lo entiendo... pero Hajime se preocupa mucho por ti. Quizás debería saberlo, para que no piense que estás enojada con él sin razón.

Asentí lentamente. Sabía que Tsubaki tenía razón.

Esa misma tarde, Tsubaki me llevó un poco aparte y decidió hablar con Hajime. Lo encontraron en el huerto, revisando algunas plantas.

Tsubaki:Hajime... sé que TN ha estado un poco distante y molesta estos días. Quiero que lo sepas... es por algo natural.

Hajime arqueó una ceja, confundido.

Tsubaki:Le viene el periodo. Está agotada y sensible... no es tu culpa, ni está enojada contigo de verdad. Solo... dale un poco de espacio y cuídala con paciencia.

Hajime cerró los ojos un momento, respiró hondo y sonrió suavemente, con esa calma suya que parecía que podía sostener cualquier problema.

Hajime:Mm... entiendo. Gracias por decirme. No voy a enfadarme ni a presionarla más.

Tsubaki asintió y me observó desde lejos mientras Hajime se acercaba a mí.

Hajime llegó y se sentó a mi lado en el borde del huerto, dejando que el calor del verano nos envolviera, pero sin tocarme, respetando mi espacio.

Hajime: Mm... TN... entiendo que estés molesta. Lo sé... no es tu culpa.

Tn:-suspirando, bajando la cabeza-Mm... lo siento...

Él sonrió suavemente, colocando su mano apenas sobre la mía, sin apretar, solo para darme seguridad.

Hajime:Mm... solo quiero que estés bien. No me importa que estés molesta unos días. Solo... no te lastimes por nada.

Suspiré, y por primera vez en varios días sentí que podía relajarme. El calor seguía, pero el alivio de que él entendiera todo era más fuerte que cualquier irritación.

Tn:-susurrando-Gracias...

Él me abrazó suavemente, y por primera vez en días sentí cómo mi corazón volvía a la calma, como si el calor y la irritación se disolvieran con el aire del huerto.

Continuara

umemiya x tnHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora