CAPITULO 46

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Al día siguiente - Cafetería habitual

Mikey ya estaba esperando cuando Yumi llegó, dos bebidas calientes en la mesa. Se veía cansado, como si él tampoco hubiera dormido mucho después de sus mensajes.

--Hola-- saludó ella suavemente, sentándose frente a él.

--Hola-- respondió, deslizando una de las bebidas hacia ella-- chocolate caliente con extra de malvaviscos. Como te gusta.

Yumi sonrió a pesar de la pesadez en su pecho. Incluso en medio de todo, Mikey recordaba los pequeños detalles.

--Gracias.

Se quedaron en silencio por un momento, ninguno seguro de cómo empezar.

--Tu sueño-- comenzó Mikey finalmente-- ¿qué viste exactamente?

Yumi cerró los ojos, recordando.

--Te vi... herido. De rodillas. Y Kisaki estaba ahí, haciéndome elegir entre tu vida y la mía. Y yo...-- su voz se quebró-- yo elegí morir para salvarte.

Mikey se tensó, sus nudillos blanqueándose alrededor de su taza.

--Eso suena como... como uno de los futuros que vi-- admitió con voz ronca-- no exactamente así, pero similar. Kisaki siempre encontraba maneras de ponerte en situaciones imposibles. Y tú siempre, siempre elegías sacrificarte.

--¿Por qué?-- preguntó Yumi-- ¿por qué haría eso? ¿Por qué no pelear para que ambos viviéramos?

--Porque ese es quien eres-- respondió Mikey simplemente-- en cada vida, tu amor es tan absoluto que preferirías morir mil veces antes que ver sufrir a alguien que amas.

--Pero eso es estúpido-- protestó ella-- si muero, tú sufres de todos modos.

--Lo sé-- concordó él-- y créeme, he tenido esta discusión contigo en otros futuros. Nunca ganaba.

Yumi soltó una risa que sonó a medio camino entre diversión y dolor.

--Debo haber sido insoportablemente terca.

--Lo eras-- sonrió Mikey tristemente-- pero también increíblemente amorosa. Valiente. Todo lo que hacías venía del amor.

Tomó su mano sobre la mesa.

--Pero Yumi, en esta línea de tiempo, necesito que prometas algo diferente. Si alguna vez estamos en una situación como la de tu sueño... no elijas morir. Elige pelear. Elige vivir. Porque una vida sin ti no es vida en absoluto.

Yumi apretó su mano.

--Entonces prométeme lo mismo. No te sacrifiques por mí tampoco. Peleamos juntos. Vivimos juntos. O...-- tragó con dificultad-- o caemos juntos. Pero no más sacrificios solitarios.

Mikey la miró intensamente, conflicto claro en sus ojos. Cada instinto le gritaba protegerla, incluso a costa de sí mismo. Pero también sabía que ella sentía lo mismo.

--Está bien-- finalmente accedió-- juntos entonces. Siempre.

--Siempre-- repitió ella.

Se levantaron simultáneamente, moviéndose hacia el mismo lado de la mesa. Mikey la atrajo a sus brazos y ella se derritió en su abrazo, necesitando sentir su calidez, su solidez, la prueba de que él estaba aquí y a salvo.

--Tengo miedo-- admitió Yumi en un susurro-- no de Kisaki exactamente, sino de... de perderte. De perdernos. Ahora que finalmente entiendo lo que tenemos, la idea de que nos lo arrebaten es aterradora.

--Lo sé-- murmuró Mikey contra su cabello-- yo también tengo miedo. Pero el miedo significa que tenemos algo que vale la pena proteger. Y vamos a protegerlo, Yumi. Con todo lo que tenemos.

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⏰ Última actualización: Nov 07, 2025 ⏰

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