- ¿Estás bien? Come un poco, Anna. Necesitas fuerzas. Vamos que tengo que mostrarte muchas otras cosas.- Me dice con cariño.
- ¿Tu sabías de mi existencia?- Le pregunto y lo miro a sus preciosos ojos.
- Sí, Anna. Pero no te conocía en persona, Sarah me contó de ti y tu madre le contó a la mía. Creímos que te habíamos perdido- Me dijo mientras arrimó el plato hacia mi para que comiera.
- ¿y cómo me encontraron?- Le pregunto y tomo con la cuchara un poco de pasta.
- Yo te encontré- Me dice mirándome a los ojos.- Iba en el turno de la tarde para revisar los alrededores y te vi tirada, aunque no sabía quién eras y cuando me di cuenta que aún respirabas, te cargué y te traje aquí- Me dice mientras me muestra la comida para que siga comiendo. Esta pasta me sabe a gloria. Tenía bastante sin probar bocado alguno. Y como bastante.
- Gracias, supongo- Le digo mirándolo durante un segundo, y vuelvo a mi comida.
-¿Cómo sigue tu pierna?- Me mira mientras comienza a revisar mi herida. Cuando me toca siento un escalofrío y mi estómago se encoje.
-¿QUÉ DEMONIOS HACES?- Le digo alejándome de su tacto.
- Reviso tu herida. Ah. Yo estudiaba medicina en la misma Universidad que tu hermana- Me dice intentando tomar de nuevo mi pierna.
- Bien...- Le digo. Quita el vendaje y revisa la curación y la cicatrización.
- Fue muy inteligente de tu parte hacerte ese torniquete, te salvó la vida.- Me dice sonriendo. Cruzamos las miradas. Supongo que él también se siente incómodo con mi mirada porque baja la vista primero.- Anda, termina de comer que tienes muchas cosas que ver - Me dice. Y no lo pienso dos veces.
Termino el último bocado.
- ¿Dónde estamos?- Le pregunto.
- En la antigua Universidad. Donde estudiaban hace décadas. Antes de que nos suprimieran- Me dice con la mirada perdida.
-¿Y cómo lograron suprimir a todos sin que se rebelaran como ahora?- Ahora me siento una niña de 5 años que no sabe nada de un tema y pregunta sobre todo.
- Miedo. La persona que no obedecía, era asesinado por un militar en la plaza pública frente a toda la ciudad. Y no solo a la persona, si no a sus familiares y conocidos. Todos morían.- Me siguió contando.- Y comenzaron a haber persecuciones por los que no querían obedecer. Matanzas. Desapariciones. Todos los que sobrevivieron fueron porque decidieron aceptar la nueva forma de vida.- Terminó de contarme.
- ¿Y nadie decía nada?- Sigo siendo la niña de 5.
- No, fue una dictadura total y exterminante. Si no nos mataron a todos fue porque nos necesitan para generar ingresos y quitárnoslo. Prefieren que nadie sepa que lo que hacen está mal y que nadie se rebele. Pero todos tuvieron miedo, dejaron atrás la tecnología y la ciencia, prefirieron dejarse gobernar y no morir antes que levantarse y pelear por una nueva forma de gobierno. Nos hacen pensar que toda la tecnología fue exterminada porque contaminaba nuestro mundo, pero ellos siguen innovando. Ellos tienen toda la tecnología que nos arrebataron en el pasado y la utilizan contra nosotros- Me dice finalmente.- Ven, te enseñaré algo.
Me levanto trabajosamente y lo sigo de nuevo por el pasillo poco iluminado.

ESTÁS LEYENDO
Cuando la oscuridad nos alcanza
ActionAnnabeth es una chica de 16 años que vive en un mundo sucio y totalmente contaminado que han dejado sus antepasados, en medio de ignorancia, rencor y sufrimiento. Y justo cuando cree que va mejorando la situación una guerra cívil entre su país y un...