--Hola-- Sonreí.
--Hola-- dijiste de regreso.
No dijiste nada más, pero tu mirada bastó: "Has cambiado"
Estaba escrito en tu rostro.
Y en efecto había cambiado:
El castaño por el rojo, el lacio por rizos, los tenis azules y viejos por unos nuevos de flores, los jeans por vestidos, los pescadores por shorts, la mochila por una bolsa y el negro por color.
Dejé atrás a la chica de melena rebelde y tenis gastados. Dejé atrás los días en que solamente mi sonrisa bastaba para ser bonita.
Quedaron en el recuerdo los momentos en que mi tristeza me sobrepasaba.
Cambié los silencios por sonrisas, mi moño desordenado de los domingos por el cabello planchado.
Lo que tú no sabes es que esto sólo es una muralla, algo que me separa del exterior.
Decidí convertirme en una muñeca de esas que te gustan, una de esas que siempre luce perfecta y tiene aire en la cabeza.
Pero descuida no vas a perderme del todo, sólo basta con que vuelvas a leerme, hazlo y regresaré a ti.
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Letras y café para ti. (2)
RomanceAlguna vez me pediste que escribiera cartas para ti, pero yo no soy de las que trabaja bajo encargo, cariño. Sin embrago, me he dado a la tarea de escribir para ti, te dejare cada una de estas cartas, para que nunca olvides ese "algún día", para que...