Marco Pellegrino

77 6 1
                                        

Hacía demasiado calor como para estar afuera del agua, por lo que sumergió la cabeza y aguanto la respiración todo lo que pudo. Estaba fría, lo que le provocó unos escalofríos, aunque luego de un rato se terminó acostumbrando a la temperatura.

Se acercó nadando hasta la parte menos profunda de la piscina, en donde sacó parte del torso, y se recostó contra una de las paredes; se estiró para que el sol lo secara aunque sea un poco.

Sus amigos reían y escuchaban música, pasándose vasos cargados con hielo y fernet. El olor a asado podía sentirse desde la calle.

Escucho unas risas que lo distrajeron de su momento de reflexión, sintiéndose molesto por la presencia de chicas en el lugar. Era un momento con sus amigos, no con personas que no conocía.

Las amigas de sus amigos llegaron, la mayoría con vestidos cortos, con las tiras del bikini expuestos. Ninguna le llamo la atención, excepto por una de ellas.

No sabía su nombre, obviamente, pero no se veía como el resto. Estaba vestida con un short corto, solo el corpiño de la bikini, y llevaba unas zapatillas de color azul eléctrico. Tenía el pelo atado en un rodete y anteojos de sol.

Según él, parecía más suelta que las demás, más... real.

Las chicas saludaron a todas las personas del lugar con un beso en la mejilla y a Marco con la mano, dado que estaba sumergido en la piscina, pero la última chica, la que capto su atención, ni siquiera lo miro.

Sus amigos les ofrecieron tragos, advirtiéndoles de que faltaba mucho para la comida, que si querían meterse también al agua mientras hacían tiempo. Todas dijeron que sí, excepto esa chica.

Despampanantes, con cuerpos tallados y trabajados por el gimnasio, una a una las chicas se metieron en la piscina e intentaron incorporar a Marco en las conversaciones, pero él parecía estar en otro lugar.

¿Por qué no lo había saludado? ¿Quién era? ¿Cómo se llamaba?

Qué mierda me importa, pensó.

Volvió a sumergirse, nadando por debajo del agua. Las chicas rápidamente pasaron de él, dado que no les prestaba atención. Parecía demasiado concentrado en sí mismo.

La chica de zapatillas azules se sentó en una reposera en la sombra y él se quedó observándola. Seguía pensando que no era como las otras mientras le miraba la piel suave del vientre, poco bronceada, a la vez pálida.

— Se llama Lu —murmuró uno de sus amigos desde detrás, en voz baja— No es muy buena onda, pero una vez que agarra confianza...

Marco asintió. Se había cansado de estar en el agua y de escuchar esas risas fuertes de las chicas, le molestaba. Hoy estaba particularmente propenso a no soportar nada.

Desde que se había lesionado y no concentraba que todo lo sacaba de sus casillas. Estaba insoportable, tenso.

Salió de la piscina, camino por al lado de Lu y ella le sonrió a medias, una manera de saludarlo.

— Hola —le contestó él.

Lu solo asintió, como si no quisiera hablarle. Y a Marco se le llenó la cabeza de preguntas. ¿Era muda? ¿Qué le pasaba?

Durante la tarde, luego del almuerzo, las chicas y sus amigos siguieron entrando y saliendo de la piscina. Marco empezó a relajarse, participando activamente de los juegos que hacían y las conversaciones que tenían; pero apenas había escuchado la voz de Lu.

La curiosidad empezaba a picarle demasiado y, para su sorpresa, cada vez que la miraba de reojo, ella estaba también mirándolo.

Llegó la noche y nadie parecía querer irse a casa, realmente la estaban pasando muy bien.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Dec 14, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

𝚂 𝚑 𝚘 𝚝 𝚜 | ᶠᵒᵒᵗᵇᵃˡˡ ᵖˡᵃʸᵉʳˢ ᵉᵈⁱᵗⁱᵒⁿDonde viven las historias. Descúbrelo ahora