La mejor experiencia de tu vida

10.5K 718 16
                                        

HEIKO P.O.V.

La alarma que habia puesto para hoy estaba sonando insistentemente, estiré mi brazo y la apagué mientras sentía a Nadine removerse entre mis brazos

Me coloqué sobre ella sin dejar caer mi peso, bajé el rostro y deposité un suave beso sobre sus labios, seguí un recorrido por su mandíbula hasta que llegué a su cuello

-Heiko, basta- murmuró con voz ronca y adormilada mientras trataba de empujarme pero ni siquiera me movió, sonreí por su reacción y continué besándola, -ya- susurrò empujando mi cara, empujé mi pelvis contra la suya y eso hizo que abriera los ojos

Parpadeó un par de veces y después enfocó su mirada hacia mí, alzó su mano y acarició mi mejilla, después alzó la otra e hizo lo mismo

Volví a acercar mi rostro al de ella y volví a besarla, sólo que esta vez ella rodeó mi cuello con sus brazos mientras yo colaba una mano debajó de su blusa y acariciaba su vientre con la yema de mis dedos.

Comencé a subir mi mano y llegué al borde de su sujetador, subí mi mano y cubrí su pecho con ella acariciándolo, a lo que ella jadeo, bajé de nuevo mis besos a su cuello, pero ésta vez no sólo besé

NADINE P.O.V.

Me estaba mordiendo y... ¡chupando! ¡Dios!, me estaba acalorando demasiado, pero se sentía realmente bien, Heiko pasó sus besos a el otro lado de mi cuello e instintamente incliné mi cabeza para permitirle más espacio

-Tengo que parar- susurró en mi oído, después mordió mi lóbulo haciendome gemir

-¿Por qué?- pregunté, ¿jadeando?

-Porque si no lo hago ahora no lo podré hacer después- susurró junto a mi boca, -hay que prepararnos para irnos- anunció mirándome a los ojos, -haces que te desee más de lo que he deseado a otras Nadine, ¿cómo es eso posible?- susurró

-No lo sé- contesté frunciendo el ceño, sonrió

-Mi pequeña inocente- dijo rozando mi nariz con la suya, -hay que bañarnos- agregó mientras se ponía de pie, con una almohada en su entrepierna

-¿Por qué...?- señalé la almohada

-¿Quiéres saberlo?- dijo sonriéndo divertido, pero antes de que contestara la almohada cayó al piso, mostrando su muy, muy despierto amigo, me cubrí los ojos en cuanto reaccioné, haciendole reír, -ahora lo arreglo- dijo mientras sentía como se alejaba, cuando abrí los ojos vi la puerta de el baño abierta y la liz encendida, ya veo como va a arreglarlo

...

-Toma- dijo Heiko tendiéndome ropa después de salir de ducharme del baño, era un pantalòn de mezclilla oscuro y una blusa tipo polo azul marino, junto con una chaqueta de mezclilla

-¿Para qué?- pregunté confundida

-Es mejor que uses ésta ropa para el tipo de transporte que usaremos-

Cuando estuve vestida me sentí extraña, no estaba acostumbrada a usar la ropa a mi medida y era extraño

-¿De dónde sacaste la ropa?- dije saliendo de el baño después de cambiarme, sonrió al verme mientras cerraba la mochila

-Te ves realmente sexy mi pequeña- murmuró recorriendo mi cuerpo con su mirada, -es hora de irnos- dijo echandose la mochila al hombro

...

Llegamos a la gasolinera que se encontraba a las afueras de la pequeña ciudad donde viviamos, a la orilla de ésta habia una vieja camioneta estacionada con un chico recargado en la puerta de el copiloto

-Joe- saludó Heiko mientras nos acercabamos, el chico se veía mucho mayor que nosotros y un poco más corpulento que Heiko

-Hice todo lo que estuvo en mis manos- dijo señalando la moto en la batea

-¿Mucho problema?- dijo acercándose sin soltar mi mano

-No en realidad- dijo mirándome fijamente, cosa que me hizo sentir incomoda, así que me abracé al brazo de Heiko con mi mano libre

-Ella es mi novia- dijo Heiko en cuanto notó la mirada de su amigo, éste rió por un momento, pero en cuanto miró la mirada seria de Heiko se calló

-Lo siento, soy Joe- dijo sonriendo amablemente

-Nadine-

-Y bien Nadine, ¿te haz subido a una moto antes?- preguntó Joe cruzandoce de brazos, negué con la cabeza, -excelente noticia, será la mejor experiencia de tu vida- dijo sonriendo mientras frotaba sus manos

...

-Comprueba las luces- decía Joe a Heiko, el cual estaba sobre la moto verificando que todo estuviera en orden, -freno- agregó, -bien parece todo en orden- Heiko sonrió como un niño con juguete nuevo e hizo rugir el motor, -que viejos tiempos eh- dijo Joe riendo, -deberías ir un día de éstos, las apuestas se ponen muy interesantes últimamente- mencionó

-Sabes que no puedo- dijo Heiko apagando el motor, -no desde lo que pasò la última vez- agregó serio, Joe asintió en acuerdo, -aún tengo la cicatriz- murmuró, y la imagen de la marca en su espalda vino a mi memoria

-Espera- Joe se acercó a la batea de la camioneta y de ella sacó dos cascos, -estos vienen con el paquete- dijo sonriendo tendiéndoselos a Heiko

-Genial- dijo Heiko revisándolos

-Bien, es todo lo que puedo hacer por tí amigo- dijo Joe

-¿Cómo puedo pagarte?- preguntó Heiko

-Dejalo así, por los viejos tiempos- contestó Joe

-Gracias- dijo Heiko sonriéndole y estrechando su mano

-Suerte, cuidate Nadine, no dejes que te convenza de hacer travesuras- dijo Joe divertido, a lo que yo sonreí

-Jamas la obligaría a nada- comentò Heiko mirándome

-Bien, nos veremos pronto, espero- dijo Joe mientras subía a su camioneta y encendía el motor

-¿Estás lista?- preguntó Heiko después de que su amigo se habia ido, asentí con la cabeza suspirando, -bien- tomó uno de los casco y revisó algo en su interior, después me lo tendió, se acercó a mí y comenzó a cerrar los botones de mi chaqueta

-Aún no me haz dicho de donde sacaste la ropa- dije mientras terminaba su tarea

-La compré- contestó quitándome el casco y colocándomelo despacio, tomó el suyo y tambien se lo colocó, -¿me escuchas?- preguntó y logré escuchar su voz en mis oídos, ¿cómo era posible?, -son especiales, como unos radios- explicó como si leyera mi mente, -ahora habla tú-

-Me incomoda la ropa- dije frunciendo la nariz, el sonrió y negó con la cabeza, tomó la mochila y me ayudó a colocarmela en los hombros

-Vamos- dijo subiéndose de nuevo a la moto, me tendió la mano y me subí tras de él, -abrazate a mi cintura- escuché su voz en mi cabeza, rodee su torso haciendo puños con mis manos evitando tocarle, ví como se colocaba unos guantes de cuero, y luego sentí como abría mis manos y colocaba mis palmas sobre su abdomen, -así esta mejor- dijo palmeando mis manos entrelazadas, -no te sueltes bebé- escuché seguido del rugir de el motor...

---------------------------

No se puede dormir sin antes leer
∩(︶▽︶)∩

Why I?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora