//Dibujé a los cosos(?
Solo es un doodle que hice en unos minutos, algún día los dibujaré mejor.//
El niño de cabellera clara caminaba solo por el invierno, asustado, solo, pero por suerte captó la atención de otro menor.
-¿Necesitas ayuda?...- Dijo, tendiéndole la mano y sonriendo de oreja a oreja.
××××××Estaba asombrado.
¿Acaso había escuchado mal?.
-...¿Qué? - Abrí los ojos como platos y me alerté un poco.
-...¿Ahora me vas a odiar, no? - Bajó la mirada y soltó una pequeña risa, pero no era una risa de cuando te daba gracia algo, era una risa distinta. Nerviosa.
-...Bruno...¿En serio te gusto?...¿Por qué yo?.
- Sabía que lo tomarías así...Lo siento, no pude evitar enamorarme de ti...- Seguía con la mirada gacha, y yo aún seguía boqui-abierto.-
- Nonono...No tienes que disculparte...Es que...¿Por qué yo? - Solté una pequeña risa. - Por favor, nadie podría enamorarse de mi...Menos tú...¿Como es que llegué a gustarte? No tengo nada especial...Solo soy Oliver.
Al escucharme, me miró, y ladeó la cabeza.
- Pero que dices...Tu eres alguien maravilloso Oliver...Realmente me fue imposible evitarme que me gustaras...Verás...Eres único - Esbozó una sonrisa y luego se sonrojó un poco. Y luego yo también me sonrojé.
-...Vamos...No soy maravilloso...Tu lo eres...
-...Pero aún así no te gusto.
- Bruno...Si me gustas, pero no de esa forma, solo puedo verte como un hermano...- Lancé un suspiro un poco desalentador y rodé los ojos. - Lo siento...Igual, ¡Hay gente mejor que yo! Bueno...No quiero que te decepciones ni nada de eso, ¡En serio! Hay mucha gente mejor que yo.
-...No, no tienes que disculparte...Bueno, en verdad, no importa. - Se levantó del suelo y sonrió un poco. - Yo...bueno...No importa, no hay nada de lo que tengas que...Que...- Hizo una mueca y se tapó el rostro, cayó de rodillas en el suelo y su rostro y manos empezaron a empaparse. Estaba llorando. Otra vez por mi culpa. Me levanté del colchón y caminé hacia el, me arrodillé al frente.
- No llores...Por favor, no lo hagas...¡Vamos! En verdad, n-no valgo la pena...Lo siento mucho, en verdad, por favor...
- No...No te disculpes, en serio, no es tu culpa - Levantó su mirada y me miró a los ojos. Sus ojos estaban hinchados, al igual que los míos por haber llorado justo antes. Pero los de el estaban aun mas rojos. - Es mi culpa...Por enamorarme...Supongo que fue mi error no poder evitarlo...- Rodó los ojos mirando al suelo. - En verdad...- Se levantó y se limpió el rostro con las mangas de su suéter. - No importa Oliver...Solo hagamos como si esto nunca hubiera pasado, ¿Vale?...
- ¿Estarás bien? - Me levanté del suelo mirándolo al rostro.
- ¡Pues claro! No pasa nada...No tendrás problemas con eso, si?
- Te estaba preguntando a ti, ¿Estarás bien? - Pregunté otra vez, algo alterado.
-...Si...Lo estaré, sólo espera un tiempo...¡No me pasará nada! Supongo que...Luego me gustará otra persona...Y dejarás de gustarme...Si, seguro eso pasa - Comentó, pero no muy convencido .
-...Está bien, pero si pasa algo...Por favor, dimelo, ¿Si?.
- Lo prometo - Sonrió de nuevo ampliamente y comenzó a caminar hacia la puerta. - ¿Te quedarás aquí?.
- Uh...Creo que si, estoy algo cansado y eso.
- Bueno, nos vemos luego entonces - Abrió la puerta y salió del cuarto, cerrando la puerta tras el.
En verdad no estaba cansado, pero quería meditar un poco lo que había pasado.
Mi mejor amigo me había confesado que le gustaba, y yo, yo lo había decepcionado. Lo había rechazado, justo lo que el temía.
Bruno es la mejor persona que conozco, no hay nadie como el, pero, no podía gustarme. No porque fuese hombre, o porque no fuera "atractivo", sino porque sólo podía pensar en el como un hermano, además, ¿Y si todo salía mal? ¿Y si dejáramos de ser amigos? Era lo que más temia, porque no quería que Bruno dejara de ser mi amigo.
Pero al contrario, lo había lastimado, que tonto soy, siempre lastimándolo.
Caminé hacia mi cama y me envolví un poco en las sabanas, cerré los ojos y tome algo de aire. Quizás un descanso sería lo mejor en ese momento. Entonces, me quedé dormido justo unos minutos después.
××××××××××
- Oliiveer~ Oliveer~
Escuchaba una voz que arrastraba las palabras, o más bien, mi nombre. Abrí los ojos, y observé a lo que parecía un bosque, muy muy oscuro.
El cesped estaba lleno de nieve, y los árboles no tenían hojas, y en vez de eso, sus ramas secas y muertas estaban cubiertas de una gran capa de nieve. ¿Que clase de lugar era ese?.
- Oliveer~
Aquel llamado era de una voz distinta, y lo había escuchado como si hubiera sido susurrado justo en mi oído, pero nadie estaba cerca.
- ¿Quien es?.
- Soy yo Oliveer~ Soy yoo~ ¿Que no me reconoces? - Parecían varias voces en unísono, haciendo eco en mis oídos. - ¡¿POR QUÉ NO ME RECONOCES OLIVER?!.
××××××××××Desperté alterado, me dolía la cabeza, como si tuviera alguna clase de jaqueca, el ambiente de mi cuarto por primera vez se sentía tenebroso. Estaba asustado. Me levanté de puntillas y mire por la ventana, el cielo estaba de varios colores, rosado, morado, amarillo, azul, muchos colores cálidos que hacían melodía. Eran al rededor de las 4 de la mañana, la razón por la que todo estaba tan silencioso.
Decidí salir de mi cuarto, abriendo la puerta suavemente, y luego camine hasta la sala en puntillas, aún. En el sofá estaba Dick, arropado hasta los pies y con el rostro descubierto. Caminé hasta la cocina, sin prender el foco fui hasta la nevera y Comencé a buscar comida, agarré el cartón de la leche y cerré la nevera. Y entonces me di cuenta de que Bruno no estaba dormido, y estaba en la cocina, mirándome, sentado en una silla, y con una pequeña sonrisa.
- ¿Hambre nocturna?
- Eh...No exactamente...pero si...¿Que haces despierto?
- Uhm, bueno, no puedo dormir. Y me quedé mirando como el cielo se iba aclarando. - Señaló el cielo, que estaba aún de los mismos colores que antes.
- Ya veo, ¿Por qué no puedes dormir?.
- Bueno, no lo se...Sólo no puedo dormir, intente todo, pero simplemente no puedo dormir.
-...Lo siento...- Dejé el cartón de leche en la mesa y caminé hacia el. - Supongo que quizás tiene que ver con lo que pasó hace rat--
- No, no es eso...Dije que olvidaras eso...Ya pasó, ¿Vale?.
-...Vale.
Se apoyó en su mano, y luego caminé más hacia el, me senté en el suelo al lado de el y voltee la cara para verle.
- ¿No quieres hacer algo?
- ¿Como que?...
- Uhm, no lo se...Lo que quieras.
-...¿Y si miramos el amanecer?. -Volteó a verme con una sonrisa, a lo que devolví aquella sonrisa y asentí.
- Si...¡Pero salgamos! - Me levanté de golpe y agarré su brazo, salí corriendo hacia la puerta y la abrí, claro, ni haciendo mucho ruido. - ¡Bien! - Cerré la puerta tras el y me senté en la orilla del suelo. - Ahora observemos.
- ¡Ahora observemos! - Repitió, se sentó a mi lado y chocó su hombro con el mío. -...¿Te acuerdas cuando éramos niños...y aveces observábamos el amanecer, y las puestas de sol?.
- Si, me acuerdo.
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Gundur
Fantasy-Bruno, ¿Los sueños se cumplen?.- Dije mirandolo a los ojos con algo de ternura -Si estas dispuesto a luchar por ellos...Se cumplen.- Escuche al otro, mientras se acercaba un poco a mi. Gundur no es un lugar común. En Gundur están prohibidos los adu...