EL PRECIO A PAGAR
LOS NERVIOS ESTABAN CONSUMIENDO A CASSANDRA, aunque no lo quisiera admitir, traicionar la confianza de tantas personas la estaba volviendo loca, quería idear otro plan en el que nadie saliera lastimado, pero siempre iba a tener algo que perder, solo quedaba seguir adelante. Y en ese momento, iba a poner las manos al fuego, esperando que su más antiguo amigo no creyera que ella era una traidora cuando todo empeorara.
Unos ojos azules brillaron en la oscuridad.
— ¿Debería preguntar qué haces por estos lugares?.
Sonreí, había logrado que saliera de su escondite, el resto sería fácil.
— No, mis asuntos no son de tu incumbencia.
Enrolló mi mechón blanco entre sus dedos, inspiró mi aroma, sus ojos azules bailaron sobre mi rostro, sentí su otro dedo chocar contra el óvalo, su sonrisa volvió a aparecer.
— Ese pequeño óvalo te está destruyendo, ¿no es así?.
— ¿Qué es el poder sin un precio que pagar?.
— Tú precio es bastante alto.
— El poder conlleva una gran responsabilidad. — suspire fingiendo pesar. — Lo que debemos cargar ¿no crees?.
Sus ojos detuvieron su barrida más tiempo del debido en mis labios, a propósito hice mi sonrisa más amplia, encantadora.
Se alejo bufando.
— Qué lástima que prefieras estar con mi hermanita.
— Tiendo a buscar la inestabilidad en las personas. — sonreí juguetona. — Tenía mucho de eso, de hecho, aún lo tiene. Es tan inestable, mi pequeña Mal.
Su sonrisa se borró.
— No hables así de ella. — ordenó.
Me reí acomodando mi cabello, era fácil hacer enojar a Adonis, el único que parecía no afectar con mi óvalo y su magia, todo el tiempo bromeaba acerca de eso, me gustaba decir que él tenía una infinita amargura y enojo en el alma, por eso mi poder no hace efecto en el.
Pero la explicación lógica es obvia: la barrera inhabilitaba mis poderes sobre las personas, sin embargo, me encantaba hacer enojar a él semidios.
— Todos sabemos cómo es Mal. — di media vuelta. — Decidió darnos la espalda, cambiar el mal por el bien, no la culpo, yo también hubiera corrido de aquí sin mirar atrás. Y sin embargo...
Hice una pausa.
— ¿Qué? Habla ya.
Lo mire sobre mi hombro, estaba cruzado de brazos, con el semblante confundido.
— Decidió volver aquí, arriesgar todo lo que tiene por un simple capricho. — si la barrera no estuviera, estaba segura que su cabello estaría empezando a arder en llamas azules. — Caprichosa como ella sola.
— No quieres entrar en ese juego. — advirtió.
— Inestable como dije anteriormente.
— No lo negare.
— Ni siquiera tú podrías ocultar esa verdad tan evidente, Adonis.
— Basta de rodeos. — movió su mano con desdén. — Que haga lo que quiera, pierdes tu tiempo viniendo aquí.
— Parece que pensamos lo mismo.
Y sembró la duda. Él espera que ayudará a su hermana menor, como solía hacer en el pasado, ahora tenía varios enemigos en la isla, ningún cómplice a la mano, ni siquiera la única amiga que tuvo en su peor momento.
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𝐌𝐨𝐨𝐧𝐥𝐢𝐠𝐡𝐭 | 𝒅𝒆𝒔𝒄𝒆𝒏𝒅𝒂𝒏𝒕𝒔
Fanfiction𝐌 ❝¿Princesa? Soy una reina, le duela a quien le duela.❞
