#6 segunda temporada

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-Me vas a explicar porque putas tu periodo está retrasado- Su voz irritada me asusta, porque después de la irritación viene su furia, esa que te hace sentirte pequeña y querer llorar. Él es bueno en hacerte eso , hacerte llorar.

Lo subestime, no recordaba que era un maniático del control.

-¿De que hablas?- Mi pregunta lo hizo enfadar . Su mano se enterró aún más en mi cabello, aplastando mi mejilla sobre la almohada. La delicadeza era algo que él no conocía.

-Me saca de quicio que creas que puedes verme la cara de idiota- Mis labios se cierran con fuerza para evitar decir una estupidez; cómo una afirmación. Algo que sin duda alguna me llevaría a tensión con él- Tú... y ese imbécil pelirrojo, algún día mataré a alguno de los dos- Amenazó.

-¿Has escuchado que el periodo se retrasa por estrés? Me estresas cómo no tienes idea- Solté con enfado- Tus amenazas suben el cortisol. Por si no te habías dado cuenta- Cómo pude, mantuve su mirada, tratando de no desviarla, si la desviaba , él se daría cuenta que mentía. Me costaba infiernos, porque sus ojos te tragaban. Era muy difícil mantener mis ojos sobre los suyos. Y más esa mirada; que hacía de juez, de acusación. Trague saliva. Se daría cuenta eventualmente-¿No me crees? - Me sentí orgullosa que mi voz saliera sin titubeos , incluso sonó ofendida- Dices que me amas, pero no confías en mí. No esperes que sea recíproco-Sus facciones cambiaron de análisis a amenaza. Se endureció.

-No me amenaces- Dijo entre dientes- Si yo quiero tu confianza , no necesito que me las des. Yo te la robó- Cambio mi posición, de estar boca abajo y sentir su furiosa erección, me mantuvo boca arriba quitando mi camisón de dormir. Sus manos tomaron mis piernas dejándolas sobre sus hombros- Entiende algo, Bella. Toda tú; tus emociones, tus sentimientos, tu mente , tu cuerpo y tu alma son míos- Tomó su erección guiándola a mi entrada humedecida, y de una estocada me penetró. Mis piernas temblaron y mis paredes se aferraron a él- Yo no te necesito, pero tú a mí si. ¿Entiendes?

-No me necesitas- Susurré confundida y medio ida-¿N-No me necesitas?- Volví a susurrar pero está vez con la voz llena de agonía. La idea que ya no quisiera me quebraba por dentro. El pensamiento, sus palabras llenas de hostilidad y frialdad crearon una afirmación que rebotó en mi subconsciente.

Incluso si sus manos se aferraban con fervor a mis piernas, incluso si sus embestidas duras que hacían que se sumergiera con frenesís en mi calor; sus palabras lo cambiaban todo. Los hechos podían decir lo contrario, pero Cameron nunca mentía.

Su mano fue a mi cuello, dominando la zona de guerra. Guerra que perdí al sentir lágrimas bajando por mis mejillas, lágrimas que él se acercó y limpio con su lengua luciendo fascinado. Deleitándose con el resultado de sus palabras. Sabía cómo infringir dolor. Sabía cómo manipularte para que cayeras a sus pies. Él siempre supo que mi lado mas frágil era no tener la atención que yo merecía. Desde niños el me dio atención que mi padre no me dio. Y que dijera "no te necesito" cuando hizo todo lo que hizo por mí, lastimaba mi corazón.

-Me encanta que tú mente sea tan frágil- Gruño en mi oído- Unas simples palabras pueden acabar con tu patético mundo- Mis brazos se enrollaron por su ancha espalda, sujetándolo como si fuera mi oxígeno. Me aferre a él como me aferro a la vida. Aún que sus estocadas profundas llegarán a causarme dolor, e incomodidad, me sujete a él no queriendo dejarlo-No tienes a nadie, Bella. Dalton no te ama como lo predica. Tus padres te dejaron a tu suerte. Y tus hijos me siguen prefiriendo a mi, antes que a ti. Pero yo...

-No me dejes- Solloce- No puedo estar sin ti- Cameron era mi droga más personal, no porque me gustara. Era lo que me hacía sentir, la dependencia emocional que tenía hacia él. Era lo que me daba. Algo que Dalton no hacía, Cameron lo hacía-¿Me amas verdad?- Su risa macabra formó un nudo en mi garganta- Cameron- Lo llame-Responde- Su silencio era horrible. Porque ponía una línea invisible entre él y yo, algo que nunca hizo en el pasado , ahora lo hace.

Las cosquillas en mi vientre se intensificaron con el prominente orgasmo que avisa de su llegada. Pero ni el gusto por el clímax lograban calmar la avalancha tormentosa de pensamientos negativos e insuficientes que me hacían sentir mal emocionalmente.

-¿Por qué no me respondes?- Solloce hundiendo mi nariz y boca en su cuello con tez lechosa-¿Ya no soy suficiente para ti?-Cada frase que salía temblorosa de mi boca, mi garganta sangraba por el sentimiento. Depender de alguien emocionalmente era... asquerosamente malo. Cuando terminó, salió de mi. Se alejó, creando una vez más distancia.

- Ve y duerme con Annette- Solloce con su orden. Mi corazón se apretó de dolor. Rechazo, su orden significa rechazo. Ya no me quería en su cama. ¿Por qué?- Obedece- Se levantó y fue al baño. El sonido del agua dejaba claro que se estaba lavando para quitar mi olor de él. No quería mi esencia.

La sabana de él, la enrede en mi cuerpo para cubrir mi desnudes , humillación y vergüenza.

Salí de su habitación, pero no fui a la habitación de la pequeña. Ver llorar a su tonta madre le traería preocupación en sus ojos oscuros y brillantes. Además, ¿Qué podía decirle? ¿Cómo podía explicarle que no amaba a su padre pero no quería perder su afecto? Egoísta. Muy egoísta. ¿Cómo podía decirle que amaba sus caricias? Sus afectos posesivos obsesivos. Algo que no tenía con Dalton. Annette no tenía la edad ni la mentalidad para saber eso, mucho menos entenderlo. Era mejor conversar con un cigarrillo. Al menos esperaba que mis sentimientos se desvanecieran como lo haría el humo.

Ingreso al lugar favorito de él; su despacho. La iluminación era indirecta y las persianas negras siempre estaban cerradas. Los muebles eran de cuero, que incluso podías oler. El escritorio era de caoba, tan grueso como se espera. El lugar y su energía solo demostraban e influía en la personalidad de su dueño; dominación.

El cenicero lo tome del mueble de licores, y busque los cigarrillos de cajetilla que mantenía en su cajón. Tomé uno y lo encendí temblorosa. La primera calada fue suficiente para relajar mi corazón. La segunda inhalada fue un golpe a mis sentimientos. Y la tercera, pulverizo mi fortaleza haciéndome llorar incontrolablemente.

La torre que Cameron me había construido, cada roca que la sostenía; halagos, amor , celos, obsesión , devoción , se desmoronaba porque no vi la grieta que amenazaba con derrumbar todo hasta ahora.

Vi cómo el cigarro se consumía recargado en el cenicero. Me quedé ida en la silla imponente de él. El humo inundaba de pestilencia el lugar, se quedaría como recuerdo de mis pensamientos agobiantes.

-Algún día se aburrirá de ti- La ansiedad me azoto con las palabras de Dalton- ¿Crees que el gran Cameron respetara tu lugar como su única mujer?- Se burló- Y cuando eso pase , te dolerá, porque te crees una Diosa que merece todo lo bueno , que merece ser vanagloriada. Pero él es bueno en hacerte creer lo que quiere que creas, para luego aplastarte. Y te va a doler, porqué lo extrañarás. Lo extrañaras porque yo no te doy lo que él te da. Porque tu mundo a mi lado es vacío.

Lo escuché, porque tenía razón.

-Dices que me amas, pero eso no es cierto- Sus ojos se pusieron como su cabello, rojizos- Yo te perdí cuando él te encontró. Lo amas más a él- Negué frenéticamente-¡No mientas! - Su vaso de tequila salió volando por los aires, pasando por mi lado y estrellándose a lado de mis zapatillas- ¡No seas mentirosa también!- Mis palabras titubearon en mi garganta al ver lágrimas en sus mejillas pecosas. Las lágrimas de un hombre eran tan reales, tan sinceras- Te di la oportunidad de irnos, de marcharnos sin que pudiese encontrarnos y dijiste, " No, él me encontrará" - imitó mi voz- Te di la oportunidad de matarlo y refutaste sin pensarlo, cómo si la sola idea te diera asco- Sus ojos se quedaron fijos en el suelo- Yo perdí a mi bella, a la mujer que decía que yo era el amor de su vida, pero me cambio por otro cuando se sintió vanagloriada. Por eso Annabella, cuando Cameron te cuente mis pecados y me quiera sobajar , no me culpes- Trague saliva- Porque yo no quería esto para nosotros dos, no quería una tercera persona en nuestro matrimonio. Ciertamente no quería que Cameron estuviese entre los dos. ¡No quería compartirte!- Se le quebró la voz- Jamás en mi perra vida conocí a alguien tan descarado; cuando le dices que no y para él es un si, porque quiere , porque putas se le antoja.

-El tenía razón- El cigarrillo se consumió lentamente, apagando su fuego y su humo.-Que patética- Mis manos fueron a mis ojos tratando de evadir la realidad, volver a cuando todo era mejor. Cuando estaba puky, la sobreprotección de papá, los consejos de mamá tratando de mejorar mi ánimo. Quería volver a mis dulces dieciocho años y tomar buenas decisiones y dejar los estúpidos pensamientos de independencia. Dejar el sueño de ir a Egipto. Porqué mi desgracia comenzó ahí. ¿Las cosas hubiesen sido diferente?

PD: Re subí el cap por fallas en Wattpad

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⏰ Última actualización: May 26 ⏰

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