Cuando terminé de vomitar, muchas personas se acercaron a nosotros, como una multitud, aunque el juego no se detuvo por eso.
"Ven cariño." Una chica sacó un paquete de toallas húmedas de su cartera y limpió mi boca amablemente. Luego observó a mi papá. "¿Dónde está la madre de esta niña?"
"Soy yo.. Digo, soy su padre. No tiene mamá." Respondió él.
"Ya veo." La chica volvió a mirarme con dulzura. "¿Te sientes mal todavía, linda?" Asentí con la cabeza, abrazando mi cuerpo, ella colocó una mano sobre mi frente y la retiró al instante. "Debes llevarla a un hospital, esta niña tiene mucha fiebre."
"Si, si, por supuesto. Iremos ya mismo." Tiró su gorra hacia el piso. Ensuciando los zapatos de Sean al caer sobre ellos.
"¡UGH! Pendejo, ahora me los limpias." Se quejó, haciendo una mueca de asco.
"Lo siento, debo llevar a Gina al hospital." Dijo tomando mi mano. Me puse de pie y el dolor aumentó.
"Alguien debe limpiar el desastre." Dijo un hombre alto con traje negro y corbata, un tanto molesto.
"Vamos Gina." Mi papá me cargó y salimos corriendo del lugar, dejando solo a Sean.
"¡OIGAN! NO ME DEJEN AQUÍ." Escuchamos su voz pero mi papá no se detuvo.
Subimos a la camioneta y avanzamos con rapidez por la autopista. No dejé de quejarme del dolor en todo el camino. Mi papá no se cansó de repetir;
"Ya vamos a llegar, ya estamos cerca, aguanta un poco más. Todo estará bien, tú estarás bien. Sigue respirando, ya casi llegamos al hospital." Mientras volteaba de vez en cuando para mirarme con preocupación.
Sus palabras lograron calmarme un poco, hasta que finalmente llegamos al hospital.
Entramos por la puerta de emergencias, mi papá tomó una camilla y me subió en ella.
"Ayuda, tengo una niña gravemente enferma aquí. ¡Necesito ayuda!" Dijo, mientras avanzaba rodando la camilla.
"¿Que sucede?" Una enfermera se acercó a nosotros.
"Tiene mucha fiebre, y vómitos... No sé que tiene. ¿Va a morir?" Preguntó alarmado.
"Mantenga la calma, por favor. Le haremos algunos análisis para saber su estado de salud, y descartar cualquier enfermedad grave."
"¿Y cuánto tiempo durará eso?"
"Tal vez tenga que pasar la noche aquí. Es necesario bajarle la fiebre, debemos tenerla en observación."
"Oh no. Eso está mal, no podemos dormir aquí. Odio los hospitales. La comida es horrible." Se aclaró la garganta. "Claro que la comida es sólo para los enfermos, no para los acompañantes... ¿Verdad?"
"Si." Respondió la enfermera.
"Bien. Entonces procedan."
Después de sacarme muestras de sangre, me llevaron a una habitación dentro del hospital. Mi papá estuvo a mi lado todo el tiempo mientras me hacían los exámenes y me colocaban un cable transparente en mi brazo izquierdo. Eso dolió un poco, y no pude evitar las lágrimas.
"¿Ya saben qué es lo que tiene mi hija, doctora?" Ella hizo una mueca hacia mí, y luego hacia mi papá.
"Tiene los niveles de azúcar muy elevados, eso fue lo que le provocó los vómitos y la fiebre. Tal vez comió muy pesado estos días." Explicó.
"¿Eso que significa?" Escuché todo con atención.
"Significa que ha estado comiendo de un modo desequilibrado, muchos dulces, demasiada grasa, y fritura de una manera descontrolada. Usted como padre debe controlar su digestión. Los niños tienen el estómago delicado."
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En busca de mi PAPÁ (Editando)
Fiksi Penggemar❝Sólo sé que uno de ellos tiene que ser mi papá.❞ Ella tiene cinco posibles padres y un largo viaje que recorrer. Una historia donde chicos inexpertos deben aprender a ser padres, y una niña volverá a reeconstruir la amistad que creían perdida. La p...
