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Era cierto. Apenas recorrimos media estación para llegar al enorme edificio que ahora se encontraba frente a nosotros, Kenma había logrado vomitar en una bolsa y ahora solo necesitaba un lugar para asicalarse. Tenía mis dudas sobre como entraríamos al lugar pero Sugawara se encargó de todo, parecía muy familiarizado. Después de entrar a la recepción Sugawara no tardó en encontrar a un hombre, ése mismo que reconocía de meses atrás.

El señor Hifumi, el chofer de Hibarida nos autorizó la entrada y muy amablemente nos guió por el ascensor hasta llegar al piso correcto.

—No sabía que la señorita Hibarida tendría tantas visitas hoy —mencionó el hombre ajustandose la corbata con cierto toque de incredulidad.

Suna mete las manos dentro de sus bolsillos mientras escanea el ascensor, como sí nunca hubiera estado en uno, pero éso sería ridículo. Sé que está intrigado y no faltará mucho tiempo para que abra la boca. Mientra tanto Sugawara permanece al tanto de Kenma quien solo sujeta su estómago con expresión de muerto

—¿Cómo sabes que Hibarida vive aquí? —ruedo los ojos ante la voz de Suna hablando detras de mí, desvió la mirada a un lado ya que obviamente no es a mí a quien dirige la pregunta

—He venido antes —responde Sugawara con naturalidad, el jamás contestaría con descaro

—¿Tú solo?, ¿Tsukishima también has venido?

Su voz arrogante choca a mi lado logrando que me respingue y alejé de él con un simple "Tch" de mis labios. Paso la mano por mi oreja ante el escalofrío provocado.

—Creo que necesito algo para calmar mi estómago —murmura Kenma

Tan pronto llegamos al piso Sugawara camina junto al chico hasta la puerta principal del departamento. Toca el timbre y en unos segundo la sombra se acerca por el espacio de la puerta.  Incluso si estoy detrás de él puedo jurar que la sonrisa de Sugawara se desvanece cuando vemos la persona que nos atiende.

—Oh, vaya..

Oikawa cambia su expresión curiosa por una de arrogancia mientras se cruza de brazos, actuando como sí el espacio fuera suyo, pero la sensación se vuelve peor cuando alcanzó a divisar ése molesto cabello naranja saltando detrás de Oikawa.

—Yo también quiero ver —exige Hinata antes de que el castaño se haga a un lado —¿Chicos?..

Sin mas que hacer, el señor Hifumi logra que Oikawa se aleje de la puerta para dejarnos pasar, al lograrlo asiente con gesto amable para luego salir.

—¿Acaso la casa de Elina es otro punto de actividad?

Chaqueo la lengua con fastidio mirando todo alrededor, Oikawa y Hinata en la sala con ausencia de dos chicos, Suna recargandose en uno de los muebles de la entrada escaneando el lugar.

—Lo mismo podría preguntarte —respondo con desgana y sin la mínima intención de mantener un contacto visual

—Sakusa se negó a usar algún baño público de la ciudad —comenta Hinata saltando sobre los hombros de Oikawa

—Y estabamos cerca así que fue sencillo

—No creo que debas dar tantas explicaciones —La voz de Sakusa se acerca desde lo qué parece ser una puerta contigua a la cocina, se seca las manos con un trapo beige mientras sostiene contra su brazo un bolsillo de higiene. Ante eso, Suna hace lo qué no me atrevo hacer, un bufido incrédulo ante lo absurdo del asunto.

—A mí parecer los baños públicos de aquí son muy limpios —recalca Suna con el afán de fastidiarlo

—Pues a mí no me lo parece —responde de inmediato Sakusa con un tono irritado sin dirigirle la mirada.

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⏰ Última actualización: 5 days ago ⏰

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"LA APUESTA" (Haikyu!!)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora