Cuando llegué debajo de todo de la escalera, salí lo más rápido que pude de la editorial y baje al aparcamiento. Allí, me metí en mi coche, dejé la mochila en el asiento del copiloto y arranqué el motor.
No tenía tiempo que perder puesto que la avenida Airan está en la otra punta de la ciudad y yo iba a tardar en llegar.
La inspectora que me acaba de llamar es Karly Miracle. Es la inspectora de homicidios con la que tuve un encontronazo, cuando resolví una pista de uno de sus casos y encontré al asesino. Se cabreó bastante conmigo, pero después de un par de casos, siempre que lleva un caso nuevo, me llama, sea lo que sea.
Llegué a la avenida y aparque detrás del coche patrulla de la inspectora Miracle, donde ella me esperaba.
Habían acordonado toda la zona. Además habían restringido la entrada de productos al restaurante de un bloque de alquileres desde se podía acceder por una puerta trasera.
Es un bloque de 4 pisos con 7 habitaciones por piso. De estas 28 habitaciones, solo estaban alquiladas ese mes unas 12. Se interrogo e investigo a todos los huéspedes, y según la inspectora Miracle, ninguno tenía relación conocida con la víctima.
Una vez me hubo explicado esto, me dio el la placa de periodista que diseñé en su día, y pasemos la cinta policial.
El callejón era bastante oscuro para ser de día. También era bastante largo. Es un callejón formado por la separación por el bloque de alquileres por la derecha, y con un edificio de oficinas por la izquierda. El callejón sigue con el espacio entre el bloque y la tienda de electrónica de la calle paralela, y acaba con el bar y bloque de pisos de al lado de los alquileres.
Lo primero que veías al entrar era todos los policías cargando bolsas con supuestas pistas de la escena del crimen y los fotógrafos de la policía. Yo llevaba mi cámara para, como siempre unirse a esos fotógrafos y conseguir una buena imagen para la portada de su artículo.
Acompañada por la inspectora Miracle, corrí hasta donde estaban parados los fotógrafos, que tapaban el objetivo de mi cámara.
Karly les ordeno que se retiraran y vi al forense agachado al lado de lo que parecía ser un maniquí.
Nada más apartarse los agentes, mi dedo apretó el cursor disparando fotos al ritmo de una ametralladora.
Karly se situó a mi lado y, mientras el forense se retiraba un poco, yo saqué mi libreta y bolígrafo lista para apuntar.
Entonces ella empezó a hablar.
· Este de aquí, es el empresario Narek Gevorg de América del norte. Es superintendente una compañía textil con tiendas en tres de los cinco continentes del globo. Actualmente estaba en un viaje de negocios en Imber, para comprar un establecimiento para colocar una tienda de su empresa aquí.
Entonces intervino el forense Lee:
· Aún no sabemos la causa de la muerte, pero se informará cuando lo descubra al llegar al laboratorio. Se le encontró encogido, metido en una bolsa de basura.
· ¿Te has cansado de escribir Richy?
· Aún no he empezado a tomar notas enserio Miracle.
· Inspectora y Srta. Richy, aún queda otra cosa.
El forense se apartó de al lado del cadáver, y empezó a andar más adentro del callejón, haciendo gestos para que le siguiésemos.
Poco a poco, se empezó a distinguir un pequeño rastro de sangre de alguien herido. Lleguemos al final del callejón, y a poca distancia de unos cubos de basura, había otro cadáver:
· ¿Quién es?- pregunto extrañada Karly.
· Su ropa es de diseño francés. Puede que sea de allí.
· ¿Cómo sabes eso Richy?
· Mi primer reportaje fue de moda francesa. – conteste con picardía.
· No hemos identificado aún a esta víctima, pero sabemos que tiene entre 30 y 40 años. A este le han apuñalado dos veces, pero sabré más cuando le practique la autopsia. No tiene ni cartera ni documentación.
· Este hombre no era el objetivo. ¿Habéis visto que está muy cerca de los cubos de basura? El asesino no se molesto en esconder tato a este.
· El rastro de sangre puede ser de él. Puede que se viera implicado involuntariamente y el asesino, asustado, solo se concentro en esconderlo y no lo escondió como el otro. ¿Quién encontró el cuerpo Lee?
· Llamó el encargado del bar, cuando sacaba la basura, vio una bolsa fuera del cubo e intentó meterla. Al levantarla, la bolsa reventó y el cuerpo cayó al suelo. La otra víctima le hemos encontrado nosotros, al buscar pruebas.
Todo lo que decían la inspectora Miracle y el doctor Lee quedaba apuntado en mi libreta. Dos médicos de la ambulancia vinieron, cerraron las cremalleras de los sacos para los cadáveres y, con cuidado, los levantaron y se los llevaron en dos camillas distintas que cargaron en la ambulancia.
El doctor forense Lee, se fue con los médicos, seguramente sus ayudantes, para seguir analizando los cuerpos mientras iban al laboratorio.
Miracle me hizo un ademán para que la siguiera, fuera de la escena del crimen ya que, aunque yo cubriese la noticia, no podía quedarme tanto como la policía, ya que no tenía placa ni permiso.
Cerré mi libreta y la metí junto con mi bolígrafo en mi mochila y salí a toda prisa de la zona acordonada.
Volví a la cera pública y empecé a caminar hacia mi coche.
Esta sí que iba a ser una gran historia.
j
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The same history.
RandomLa historia siempre se esfuerza por derrotarnos. Sin embargo, el destino no es invencible.