Capitulo Ocho: Cheyla.

12.7K 684 94
                                        



Desperté, tenía tanto dolor de cabeza, sentía que mi cabeza iba a explotar, literalmente, mire a mis alrededores ¿en dónde estoy? Esta no es mi habitación, tampoco la conocía.

Me levante media mareada y salí de la habitación, baje las escaleras, realmente no conocía esta casa. Vi a Steven, sentado en una mesa de bar con su IPhone.

—Hola— dije tocando mi frente.

—Rose ¿Cómo estás?

—Fa-tal— dije en silabas— siento como que mi cabeza hace una explosión y me siento mareada.

—Eso se llama re-sa-ca— mire al suelo y sonreí— te preparare algo para quitarla— se fue a la cocina y lo seguí.

—Tienes una muy bonita casa— sonreí.

— ¿Te acuerdas de algo?— intente recordar, una imagen horrorosa vino a mi mente.

—Sí y es horrible— tape mi cara con mis manos y empecé a llorar— Joshua y Charlotte, los vi besándose.

—Puf... ese chico— dijo en un tono enojado— tranquila, seguramente debió de estar alcoholizado.

—Igualmente me dolió muchísimo.

—Okey, olvídate, toma— me dio un batido de frutas— eso ayuda mucho— rió.

—Gracias por cuidarme, iré a mi casa—sonreí.

—No hay de que, amiga, descansa— fui hacia mi casa en un taxi.

Me hice un café con dos pancakes y revise un poco de mi Iphone, estaba en Instagram, vi una foto que no quisiera ver ni porque me paguen, obviamente seguía a Joshua, posteo una foto, el durmiendo desnudo de la parte de arriba y al lado un sujetador, en la foto decía:

"Linda noche pasamos con mi bebe"

Inesperadamente una lagrima, seguida por otras, cayeron por mi mejilla, deje mi Iphone en la mesa y fui al living, cogí una manta y me acosté.

Yo que pensaba que iba a ser novia de él, nunca va a pasar eso, simplemente es imposible, vi una película, mi favorita de la infancia Juego de Gemelas.

Comí una ensalada, me fui a mi cuarto a darme un baño de agua caliente, al salir me puse un pantalón color negro, un sweater gris, Vans negras y un gorrito gris, con una chalina negra. Me maquille no muy llamativa, iba a caminar, creo que necesito pensar en otra cosa. Era una muy linda tarde, había mucha gente con su familia, algunos con sus amigos, otros con sus amigos o su pareja, todo lo que me falta a mí. Vi a una señora grande sentada en una banca, al lado de ella estaba una caja que decía:

"Necesito un dueño urgentemente, por favor", me acerque a ella rápidamente.

—Hola— vi adentro de la caja y vi un pequeño perrito labrador— ¿está consiguiendo un dueño?

—Sí, lamentablemente yo no la puedo tener, mi perra Lola tuvo cachorros, esta es una de ellas— acaricio a la cachorra— es hermosa, pero ya tengo tres en mi casa, me quede con uno de ellos y si no consigo para esta noche tendré que dejarla en la perrería— puso cara triste, la señora.

—Yo... la puedo tener— ella me miro.

—¿Es en serio?— yo asentí— oh eres un ángel caído del cielo— me abrazo— bueno—agarro a la cachorra y me la tendió, pobre seguro que tiene frío, la acurruque conmigo.

—La cuidare muchísimo, eso tenlo por seguro.

—Gracias, muchas gracias— la señora se puso muy contenta, se fue con la caja en su mano.

Ella es mi Nerd.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora